Versiculos biblicos sobre ayuda

AYUDA, SOLICITAR

1. Dios nos creó de tal manera que precisáramos la ayuda de otros.

  • Génesis 2:18 Dijo el Señor Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.
  • 1 Corintios 12:12,21,25 Así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. […] 21 Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. […] 25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.

2. Dios quiere proporcionarnos la ayuda que nos hace falta.

  • 2 Crónicas 32:8b Con nosotros está el Señor nuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallas. Y el pueblo tuvo confianza en las palabras de Ezequías rey de Judá.
  • Salmo 20:1,2 El Señor te oiga en el día de conflicto; el nombre del Dios de Jacob te defienda. Te envíe ayuda desde el santuario, y desde Sion te sostenga.
  • Salmo 28:7a El Señor es mi fortaleza y mi escudo; en Él confió mi corazón, y fui ayudado.
  • Salmo 33:20 Nuestra alma espera al Señor; nuestra ayuda y nuestro escudo es Él.
  • Salmo 42:5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.
  • Salmo 46:1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
  • Salmo 63:7 Has sido mi socorro, y así en la sombra de Tus alas me regocijaré.
  • Salmo 94:17 Si no me ayudara el Señor, pronto moraría mi alma en el silencio.
  • Salmo 115:11 Los que teméis al Señor, confiad en el Señor; Él es vuestra ayuda y vuestro escudo.
  • Salmo 121:1,2 Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene del Señor, que hizo los Cielos y la Tierra.
  • Salmo 146:5 Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en el Señor su Dios.
  • Isaías 41:10 No temas, porque Yo estoy contigo; no desmayes, porque Yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de Mi justicia.
  • Isaías 65:24 Antes que clamen, responderé Yo; mientras aún hablan, Yo habré oído.
  • Filipenses 4:19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

3. De todos modos, debemos pedirle que nos ayude.

  • Salmo 22:19 Señor, no te alejes; fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.
  • Salmo 60:11 Danos socorro contra el enemigo, porque vana es la ayuda de los hombres.
  • Salmo 40:17 Aunque afligido yo y necesitado, el Señor pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres Tú; Dios mío, no te tardes.
  • Salmo 119:173 Esté Tu mano pronta para socorrerme, porque Tus mandamientos he escogido.
  • Mateo 7:7,8 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
  • Mateo 21:22 Todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.
  • Juan 14:14 Si algo pidiereis en Mi nombre, Yo lo haré.
  • Juan 16:24 Hasta ahora nada habéis pedido en Mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.
  • Hebreos 4:16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
  • Santiago 4:2b No tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
  • 1 Juan 5:14,15 Y esta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye. 15Y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

4. Asimismo, tenemos el deber de ayudar a los demás.

  • 1 Samuel 23:16 [Dos amigos muy íntimos se animaban mucho el uno al otro.] Jonatán hijo de Saúl fue a ver a David en Hores, y lo animó a seguir confiando en Dios.
  • 1 Crónicas 19:10-12 [Joab y su hermano Abisai se ayudaron mutuamente en la batalla.] Viendo Joab que el ataque contra él había sido dispuesto por el frente y por la retaguardia, escogió de los más aventajados que había en Israel, y con ellos ordenó su ejército contra los sirios. 11 Puso luego el resto de la gente en mano de Abisai su hermano, y los ordenó en batalla contra los amonitas. 12 Y dijo: Si los sirios fueren más fuertes que yo, tú me ayudarás; y si los amonitas fueren más fuertes que tú, yo te ayudaré.
  • Eclesiastés 4:9,10,12 Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. 10 Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. […] 12 Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.
  • Esdras 1:3,4 [El rey Ciro permitió que los judíos reconstruyeran su templo y los ayudó. Animó también a los que no quisieran colaborar con mano de obra a ayudar al menos en el aspecto económico.] Quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la casa al Señor Dios de Israel (Él es el Dios), la cual está en Jerusalén. Y a todo el que haya quedado, en cualquier lugar donde more, ayúdenle los hombres de su lugar con plata, oro, bienes y ganados, además de ofrendas voluntarias para la casa de Dios, la cual está en Jerusalén.
  • Proverbios 15:22 Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; mas en la multitud de consejeros se afirman. [V. también Proverbios 11:14.]
  • Proverbios 27:17 Hierro con hierro se aguza; y así el hombre aguza el rostro de su amigo.
  • Marcos 6:7 [Jesús mandó a Sus discípulos que fueran de dos en dos para que se pudieran ayudar entre sí.] Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos.

5. El propio Moisés -que poseía tantas dotes, preparación y ungimiento, y a quien el Señor mismo había llamado- necesitaba la ayuda de otros.

  • Éxodo 4:10,14b,16 Dijo Moisés al Señor: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. […] 14b Y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón. […] 16 Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios. [V. también los versículos 10-16.]
  • Éxodo 17:12 Las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.
  • Éxodo 18:18,21,22 [Jetro recomienda a Moisés que delegue algunas de sus funciones:] Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo. […] 21 Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. 22 Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga de sobre ti, y la llevarán ellos contigo. [V. también los
  • versículos 13-26.]
  • Éxodo 24:13 Se levantó Moisés con Josué su servidor, y Moisés subió al monte de Dios. [V. también Éxodo 33:11.]

6. Si somos inteligentes, nos beneficiaremos de las virtudes y talentos de los demás.

  • Proverbios 1:5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, y el entendido adquirirá consejo. [V. también Proverbios 11:14; 15:22; 19:20.]
  • Proverbios 13:20a El que anda con sabios sabio será.
  • Proverbios 20:5 Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; mas el hombre entendido sabrá sacarlo.

7. Como a los cristianos nos motiva el amor del Señor, siempre podemos contar con la ayuda de nuestros hermanos.

  • Proverbios 17:17 En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia.
  • Proverbios 18:24b Amigo hay más unido que un hermano.
  • Gálatas 5:13b Servíos por amor los unos a los otros.
  • Gálatas 6:2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

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