Versículos bíblicos sobre como saber cual es la voluntad de Dios

Instituto Buenas Nuevas

1. Lo primero es desear hacer la voluntad de Dios, no la nuestra

A. Rendir nuestra voluntad a Dios:

Romanos 12:1,2
Les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Este es el verdadero culto que deben ofrecer. 2 No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.

Efesios 6:6
Ustedes son esclavos de Cristo, así que deben hacer con alegría y entusiasmo lo que Dios quiere que hagan.

B. Cuando estuvo en la Tierra, Jesús renunció a hacer Su voluntad:

Lucas 22:42
No se haga Mi voluntad, sino la Tuya.

Juan 5:30
No busco Mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del Padre.

Juan 6:38
He descendido del cielo, no para hacer Mi voluntad, mas la voluntad del que me envió [Dios].

C. Buscar al Señor y confiar en Él:

Salmo 37:5
Encomienda al Señor tu camino, confía en Él, que Él actuará.

Proverbios 3:6
Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas.

Salmo 143:10
Enséñame a hacer Tu voluntad, porque Tú eres mi Dios: Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.

Colosenses 1:9
No hemos cesado de orar por ustedes, pidiendo que sean llenos del conocimiento de Su voluntad en toda sabiduría y comprensión espiritual.

D. Desear sinceramente hacer la voluntad de Dios:

Salmo 40:8
Me deleito en hacer Tu voluntad, Dios mío; Tu ley está dentro de mi corazón.

Mateo 6:10
Sea hecha Tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

Juan 4:34
Mi comida es que haga la voluntad del que me envió [Dios], y que acabe Su obra.

2. El Espíritu Santo nos ayuda a descubrir la voluntad de Dios

Juan 16:13,14
Cuando […] el Espíritu de verdad venga, los guiará a toda la verdad, porque no hablará por Su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y les hará saber lo que habrá de venir. 14 Él me glorificará, porque tomará de lo Mío y se lo hará saber a ustedes.

Santiago 1:5
Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, que se la pida a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. (V. también Filipenses 3:15.)

1 Juan 2:27
Ustedes tienen el Espíritu Santo con el que Jesucristo los ha consagrado, y no necesitan que nadie les enseñe, porque el Espíritu que Él les ha dado los instruye acerca de todas las cosas, y Sus enseñanzas son verdad y no mentira.

3. Lo primero que se debe consultar para averiguar la voluntad de Dios es Su Palabra

A. En la Biblia consta la voluntad general de Dios, tal como fue revelada:

Salmo 119:105
Lámpara es a mis pies Tu palabra, y lumbrera a mi camino.

Romanos 2:18
Conoces Su voluntad e, instruido por la Ley, apruebas lo mejor.

2 Timoteo 3:16
Toda Escritura está inspirada por Dios y es útil para enseñar y reprender, para corregir y educar en una vida de rectitud.

(V. también Deuteronomio 29:29; Salmo 119:128; Juan 5:39; Hechos 17:11; 1 Timoteo 3:14,15.)

B. Advertencia acerca de no obedecer la Palabra:

Proverbios 28:9
El que aparta su oído para no oír la Ley, su oración también es abominable.

Isaías 8:20
¡A la ley y al testimonio! Si no dicen conforme a esto [la Palabra], es porque no les ha amanecido [no hay luz en ellos].

C. Cuidado con interpretar la Palabra a nuestro gusto:

2 Pedro 1:20
Ante todo sepan esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal.

2 Pedro 3:16
Los ignorantes e inconstantes tuercen […] las Escrituras, para su propia perdición.

(V. también Lucas 10:25,26.)

D. Leer y estudiar la Palabra cuidadosamente:

Nehemías 8:8
Leyeron en el Libro de la Ley de Dios, interpretándolo y dándole el sentido para que entendieran la lectura.

Mateo 9:13
Vayan y traten de averiguar lo que Dios quiso decir con estas palabras.

2 Timoteo 2:15
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad.

E. Cuando un versículo nos habla de forma directa y específica:

Salmo 119:130
La exposición de Tus Palabras […] hace entender.

Salmo 119:133
Ordena mis pasos con Tu Palabra.

Proverbios 6:22,23
[Los mandamientos y la enseñanza] cuando andes, te guiarán; cuando duermas, velarán por ti; al despertarte, hablarán contigo. 23Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza luz, y camino de vida las reprensiones de la instrucción.

Lucas 24:32
¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba [Jesús] en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?

Hechos 2:37
Al oír esto, se compungieron de corazón.

F. Ora y pídele al Señor que te ayude a entender:

Salmo 119:18
Abre mis ojos, y miraré las maravillas de Tu Ley.

Salmo 119:34,35
Dame entendimiento, y guardaré Tu Ley, y la cumpliré de todo corazón. 35 Guíame por la senda de Tus mandamientos, porque en ella tengo mi voluntad.

Proverbios 2:3–6,9–11
Pide con todas tus fuerzas inteligencia y buen juicio; 4 entrégate por completo a buscarlos, cual si buscaras plata o un tesoro escondido. 5 Entonces sabrás lo que es honrar al Señor; ¡descubrirás lo que es conocer a Dios! 6 Pues el Señor es quien da la sabiduría; la ciencia y el conocimiento brotan de Sus labios. 9 Sabrás también lo que es recto y justo, y estarás atento a todo lo bueno, 10 pues tu mente obtendrá sabiduría y probarás la dulzura del saber. 11 La discreción y la inteligencia serán tus constantes protectoras.

Lucas 24:45
Entonces [Jesús] les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras

G. Pide a cristianos maduros que te expliquen los pasajes difíciles:

Hechos 8:30–35
Cuando Felipe se acercó, oyó que el etíope leía el libro de Isaías; entonces le preguntó: «¿Entiende usted lo que está leyendo?» 31 El etíope le contestó: «¿Cómo lo voy a entender, si no hay quien me lo explique?» Y le pidió a Felipe que subiera y se sentara junto a él. 32 La parte de la Escritura que estaba leyendo era esta: «Fue llevado como una oveja al matadero; como un cordero que se queda callado delante de los que lo trasquilan, así tampoco abrió Él la boca. 33 Fue humillado, y no se le hizo justicia; ¿quién podrá hablar de Su descendencia? Porque Su vida fue arrancada de la tierra». 34 El funcionario etíope le preguntó a Felipe: «Dime, por favor, ¿de quién dice esto el profeta: de sí mismo o de algún otro?» 35 Entonces Felipe, tomando como punto de partida el lugar de la Escritura que el etíope leía, le anunció la buena noticia acerca de Jesús.

Mateo 13:36
Despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a Él Sus discípulos, le dijeron: «Explícanos la parábola».

4. Dios a veces nos revela Su voluntad en sueños

A. Sueños reveladores que Dios da a Su pueblo:

Números 12:6
Si entre ustedes hay profeta, Yo, el Señor, […] hablaré con él en sueños.

Job 33:15–17
Por sueños, en visión nocturna, cuando el sueño cae sobre los hombres, cuando se duermen en el lecho, 16 entonces se revela Él al oído del hombre y le confirma Su instrucción, 17 para separar al hombre de su obra y apartar del varón la soberbia.

Jeremías 23:28
El profeta que tenga un sueño, que cuente su sueño.

Joel 2:28
Derramaré Mi Espíritu sobre toda carne; y […] sus ancianos soñarán sueños. (V. Hechos 2:17.)

B. Ejemplos del Antiguo Testamento:

  • Dios dio a Abraham un mensaje profético mediante un sueño (Génesis 15:12–16)
  • Abimelec, rey filisteo, recibió en sueños un aviso de Dios (Génesis 20:2–7)
  • Dios prometió a Jacob que estaría con él (Génesis 28:10–16)
  • En sueños se le manda a Jacob que se marche (Génesis 31:11–13)
  • Dios le advierte a Labán que no haga daño a Jacob (Génesis 31:22–24)
  • Los dos sueños proféticos de José (Génesis 37:5–9)
  • Sueños proféticos del panadero y del copero del faraón (Génesis 40:1–13,16–22)
  • Sueño del faraón sobre el hambre venidera (Génesis 41:17–32)
  • Dios anima a Israel a ir a Egipto (Génesis 46:1–4)
  • Al enterarse del sueño del pan de cebada, Gedeón se anima a hacer la voluntad de Dios (Jueces 7:9–15)
  • Sueño de Salomón (1 Reyes 3:5–15)
  • Sueño de Elifaz (Job 4:12–21)
  • Sueño de Nabucodonosor acerca de los grandes reinos que iban a surgir (Daniel 2:1,28,29,31–45)
  • Se le revela a Daniel el sueño del rey y su interpretación (Daniel 2:16–19)
  • Daniel ve en un sueño los grandes imperios que habrá (Daniel 7:1–28)

C. Ejemplos del Nuevo Testamento:

  • En cuatro sueños José recibe instrucciones y advertencias (Mateo 1:20,21; 2:13,19,20,22)
  • Los reyes magos son avisados por revelación en sueños (Mateo 2:12)
  • La esposa de Pilato tiene un sueño con respecto a Jesús (Mateo 27:19)

D. Los sueños deben interpretarse con prudencia:

Eclesiastés 5:3
[A menudo] los sueños vienen de la mucha tarea.

Eclesiastés 5:7
Donde abundan los sueños, también abundan las vanidades.

Jeremías 23:25–27
He oído las mentiras de esos profetas que pretenden hablar en Mi nombre y comunicarse en sueños conmigo. 26 ¿Hasta cuándo esos profetas van a seguir anunciando cosas falsas, inventos de su propia fantasía? 27 Con los sueños que se cuentan unos a otros, pretenden hacer que Mi pueblo se olvide de Mí.

Jeremías 23:32
Yo estoy contra los que profetizan sueños mentirosos.

Jeremías 29:8
No hagan caso de los sueños que ellos tienen.

Deuteronomio 13:1–4
Si se levanta en medio de ti un profeta o soñador de sueños, y te anuncia una señal o un prodigio, 2 y la señal o el prodigio se cumple, acerca del cual él te había hablado, diciendo: «Vamos en pos de otros dioses (a los cuales no has conocido) y sirvámoslos», 3 no darás oído a las palabras de ese profeta o de ese soñador de sueños; porque el Señor tu Dios te está probando para ver si amas al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma. 4 En pos del Señor su Dios ustedes andarán y a Él temerán; guardarán Sus mandamientos, escucharán Su voz, le servirán y a Él se unirán.

5. Dios a veces nos revela Su voluntad por medio de visiones

A. Una visión es una imagen que Dios nos comunica sobrenaturalmente:

Números 12:6
Si entre ustedes hay profeta, Yo, el Señor, me manifestaré a él en visión.

Números 24:4
Dice el que oyó los dichos de Dios, el que vio la visión del Omnipotente; caído, pero abiertos los ojos…

Ezequiel 1:1
Los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios.

Oseas 12:10
Yo hablé a los profetas y aumenté el número de sus visiones [para instruir al pueblo].

Joel 2:28
Derramaré Mi Espíritu sobre toda carne; y […] sus jóvenes verán visiones.

Hechos 10:9–11
Pedro subió a la azotea para orar, cerca de la hora sexta. 10 Y tuvo gran hambre, y quiso comer; pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis; 11 y vio el cielo abierto.

B. Ejemplos del Antiguo Testamento:

  • Abraham recibe una profecía en visión (Génesis 15:1–5)
  • Visión de Micaías sobre la derrota de Israel (1 Reyes 22:17,35,36) y del concilio alrededor del trono del Señor (1 Reyes 22:19–23)
  • Visiones de Ezequiel (Ezequiel 1:1–4; 8:1,2; 10:1)
  • Visiones de Daniel acerca de eventos futuros (Daniel 8:1,2; 10:4–7)
  • Visiones de Zacarías (Zacarías 1:7,8)

C. Ejemplos del Nuevo Testamento:

  • El arcángel Gabriel se aparece a Zacarías (Lucas 1:11–13,22)
  • Pablo ve a Jesús en visión (Hechos 9:1–7; 26:13–19)
  • El Señor da instrucciones a Ananías en una visión (Hechos 9:10,11)
  • Pablo ve a Ananías en visión (Hechos 9:12)
  • Un ángel da instrucciones a Cornelio (Hechos 10:1–6)
  • El Señor guía a Pedro mediante la visión de los animales inmundos (Hechos 10:9–16)
  • Pablo ve en visión a un hombre de Macedonia (Hechos 16:9)
  • Dios anima a Pablo mediante una visión (Hechos 18:9,10)

D. Cuidado con las falsas visiones:

Jeremías 14:14
Los profetas profetizan mentira en Mi nombre. Yo no los he enviado, ni les he dado órdenes, ni les he hablado. Ellos les están profetizando visiones falsas, adivinaciones, vanidades y engaños de sus propios corazones.

Jeremías 23:16
No escuchen las palabras de los profetas que les profetizan. Ellos los conducen hacia lo vano; les cuentan las visiones de su propia fantasía, no de la boca del Señor.

Lamentaciones 2:14
Las visiones que tus profetas te anunciaron no eran más que un vil engaño. No pusieron tu pecado al descubierto para hacer cambiar tu suerte; te anunciaron visiones engañosas, y te hicieron creer en ellas.

Deuteronomio 13:1–4
Si aparece entre ustedes un profeta o visionario y les anuncia una señal o un prodigio, 2 en caso de que se cumpla lo que les había anunciado y les diga: «¡Vamos y sigamos a otros dioses que ustedes no conocen; vamos a rendirles culto!», 3 no le hagan caso. Porque el Señor su Dios quiere ponerlos a prueba para saber si ustedes lo aman con todo su corazón y con toda su alma. 4 Sigan y honren solo al Señor su Dios; cumplan Sus mandamientos, escuchen Su voz y ríndanle culto; vivan unidos a Él.

6. El Señor a veces nos manifiesta Su voluntad por medio de profecías y revelaciones

A. Profecía: Mensaje recibido o anunciado por inspiración divina:

1 Reyes 19:12
[Dios habló a Elías con] un silbo apacible y delicado.

Jeremías 1:9
El Señor extendió Su mano y tocó mi boca. Y el Señor me dijo: «Yo he puesto Mis palabras en tu boca».

Ezequiel 3:10,11
Hijo de hombre, recibe en tu corazón todas Mis palabras que Yo te hablo, y escúchalas atentamente. 11 Y ve a los desterrados, a los hijos de tu pueblo; háblales y diles, escuchen o dejen de escuchar: «Así dice el Señor Dios».

Ezequiel 3:27
Cuando Yo te hable, te abriré la boca, y les dirás: «Así dice el Señor Dios».

Lucas 2:26
[A Simeón] le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes que viera al Ungido del Señor.

Hechos 2:17
«Sucederá en los últimos días —dice Dios—, que derramaré de Mi Espíritu sobre toda carne; y sus hijos y sus hijas profetizarán».

Hechos 10:19,20
Pedro seguía pensando en lo que había visto, pero el Espíritu del Señor le dijo: «Mira, unos hombres te buscan. 20 Baja y vete con ellos. No te preocupes, porque Yo los he enviado».

Hechos 13:1,2
En la iglesia de Antioquía estaban Bernabé, Simeón «el Negro», Lucio el del pueblo de Cirene, Menahem y Saulo. Menahem había crecido con el rey Herodes Antipas. Todos ellos eran profetas y maestros. 2 Un día, mientras ellos estaban adorando al Señor y ayunando, el Espíritu Santo les dijo: «Prepárenme a Bernabé y a Saulo. Yo los he elegido para un trabajo especial».

1 Corintios 12:28
En la iglesia, Dios le dio una función a cada una de las partes. En primer lugar, puso apóstoles; en segundo lugar, puso profetas.

(V. también Hechos 8:26; 1 Corintios 14:31; Efesios 3:3,5.)

B. Advertencias sobre las falsas profecías:

Deuteronomio 13:1–3
[No prestes atención a los profetas que quieren descarriarte.]

Deuteronomio 18:22
Si lo que el profeta ha dicho en nombre del Señor no se cumple, es señal de que el Señor no lo dijo, sino que el profeta habló movido solo por su orgullo.

Jeremías 23:21
No envié Yo aquellos profetas, pero ellos corrían; Yo no les hablé, mas ellos profetizaban.

Jeremías 23:26
¿Hasta cuándo esos profetas van a seguir anunciando cosas falsas, inventos de su propia fantasía?

Ezequiel 13:6,7
Sus visiones son falsas y sus profecías son mentira. Dicen que hablan de Mi parte, pero Yo no los he enviado. ¡Y esperan que sus palabras se cumplan! 7 ¡Las visiones que ustedes tienen son falsas! ¡Sus profecías son mentira! Dicen que hablan de Mi parte, pero Yo no he dicho nada.

Gálatas 1:8
Si alguien les anuncia un evangelio distinto del que ya les hemos anunciado, que caiga sobre él la maldición de Dios, no importa si se trata de mí mismo o de un ángel venido del Cielo.

1 Juan 4:1
No crean ustedes a todos los que dicen estar inspirados por Dios, sino pónganlos a prueba, a ver si el espíritu que hay en ellos es de Dios o no. Porque el mundo está lleno de falsos profetas.

(V. también Mateo 24:4,5,11,23–26; 1 Reyes 22:19–23.)

7. Dios a veces nos revela Su voluntad por medio de los consejos de otras personas

A. Conviene consultar con personas que conocen bien al Señor y Su Palabra:

Proverbios 11:14
En la multitud de consejeros hay seguridad.

Proverbios 15:22
Sin consulta, los planes se frustran, pero con muchos consejeros, triunfan.

Proverbios 20:18
Los pensamientos se ordenan con el consejo, y con dirección sabia se hace la guerra.

2 Corintios 13:1
Por boca de dos o de tres testigos se decidirá todo asunto.

(V. también Hechos 11:22,23; 15:22,32.)

B. Llegar a un acuerdo razonable:

Hechos 15:25
Nos pareció bien, habiendo llegado a un común acuerdo.

Hechos 15:28
Al Espíritu Santo y a nosotros nos ha parecido bien.

C. Consecuencias de no solicitar o no seguir sabios consejos:

Proverbios 15:22
Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo.

2 Crónicas 10:1–15
[Roboam, hijo de Salomón, desoyó los sabios consejos de los ancianos que habían servido a su padre y prefirió hacer caso de lo que le dijeron unos jóvenes, con consecuencias desastrosas.]

Hechos 27:9–15
[Los navegantes rechazaron los consejos de Pablo, basaron su decisión en sus suposiciones (vers.12,13) y naufragaron.]

D. Cambiar de planes si Dios indica otro rumbo:

2 Samuel 7:1–13
[Natán acepta el plan de David para construir el templo, pero cambia de parecer cuando Dios le indica otra cosa.]

8. Dios a veces nos revela Su voluntad por medio de circunstancias evidentes

A. Dios suele crear circunstancias especiales para indicarnos Su voluntad:

2 Samuel 5:22–25
[Dios le indicó a David el momento exacto en que debía levantarse y atacar a los filisteos.]

B. A veces, esas oportunidades nos muestran lo que el Señor quiere que hagamos:

1 Corintios 16:9
Aunque muchos allí están en contra mía, tengo una buena oportunidad de servir a Dios y de obtener buenos resultados.

2 Corintios 2:12
Cuando llegué a la ciudad de Tróade para anunciar el evangelio de Cristo, se me abrieron las puertas para trabajar por el Señor.

Apocalipsis 3:8
Yo conozco tus obras. Por tanto he puesto delante de ti una puerta abierta que nadie puede cerrar.

Lucas 10:8,9
Al llegar a un pueblo donde los reciban, coman lo que les sirvan; 9 sanen a los enfermos que haya allí, y díganles: «El reino de Dios ya está cerca de ustedes».

(V. también Mateo 10:11.)

C. Ejemplos de oportunidades:

Hechos 8:30–35
[Un eunuco etíope pide que le expliquen Isaías 53.]

Hechos 13:7
Sergio Paulo [gobernador de Chipre] […] llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios.

Hechos 13:14–16
Pablo y los demás siguieron el viaje a pie hasta la ciudad de Antioquía, en la región de Pisidia. Un sábado fueron a la sinagoga de la ciudad, y se sentaron allí. 15 Alguien leyó un pasaje de la Biblia y, al terminar, los jefes de la sinagoga mandaron a decir a Pablo y a los demás: «Amigos israelitas, si tienen algún mensaje para darle ánimo a la gente, pasen a decírnoslo». 16 Pablo se puso de pie, levantó la mano para pedir silencio, y dijo: «Israelitas, y todos ustedes, los que aman y obedecen a Dios, escúchenme».

Hechos 17:18–22
Algunos filósofos epicúreos y estoicos comenzaron a discutir con él. Unos decían: «¿De qué habla este charlatán?» Y otros: «Parece que es propagandista de dioses extranjeros». Esto lo decían porque Pablo les anunciaba la buena noticia acerca de Jesús y de la resurrección. 19 Entonces lo llevaron al Areópago, y le preguntaron: «¿Se puede saber qué nueva enseñanza es esta que tú nos traes? 20 Pues nos hablas de cosas extrañas, y queremos saber qué significan». 21 Y es que todos los atenienses, como también los extranjeros que vivían allí, solo se ocupaban de oír y comentar las últimas novedades. 22 Pablo se levantó en medio de ellos en el Areópago, y dijo: «Atenienses…»

Juan 2:1–11
Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús; 2 y también Jesús fue invitado a la boda, con Sus discípulos. 3 Cuando se acabó el vino, la madre de Jesús le dijo: «No tienen vino». 4 Y Jesús le dijo: «Mujer, ¿qué nos interesa esto a ti y a Mí? Todavía no ha llegado Mi hora». 5 Su madre dijo a los que servían: «Hagan todo lo que Él les diga». 6 Y había allí seis tinajas de piedra, puestas para ser usadas en el rito de la purificación de los Judíos; en cada una cabían dos o tres cántaros [unos 100 litros]. 7 Jesús les dijo: «Llenen de agua las tinajas». Y las llenaron hasta el borde. 8 Entonces les dijo: «Saquen ahora un poco y llévenlo al mayordomo». Y se lo llevaron. 9 El mayordomo probó el agua convertida en vino, sin saber de dónde era, pero los que servían, que habían sacado el agua, lo sabían. Entonces el mayordomo llamó al novio, 10 y le dijo: «Todo hombre sirve primero el vino bueno, y cuando ya han tomado bastante, entonces el inferior; pero tú has guardado hasta ahora el vino bueno». 11Este principio de Sus señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó Su gloria, y Sus discípulos creyeron en Él.

D. Calibrar las circunstancias y condiciones, y obrar en consecuencia:

1 Reyes 17:1–9
[Habiéndose secado el arroyo de Querit, Elías supo que era hora de marcharse, y Dios le dijo adónde.]

Mateo 12:14,15
Cuando los fariseos salieron, comenzaron a hacer planes para matar a Jesús. 15 Jesús, al saberlo, se fue de allí.

Lucas 10:10
En cualquier ciudad donde entren, y no los reciban, salgan. (V. también Mateo 10:14.)

Juan 7:1
No quería estar en Judea, porque allí los judíos lo buscaban para matarlo.

Juan 11:53,54
Desde ese día planearon entre sí matar a Jesús. 54 Por eso Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos.

Hechos 8:1,4
[Cuando nos resistimos a obedecerle, Dios nos empuja mediante  persecuciones y adversidades.] (V. también Hechos 1:8.)

Hechos 14:5,6
Tanto los judíos como los no judíos se pusieron de acuerdo con las autoridades para maltratarlos y apedrearlos. 6 Pero Pablo y Bernabé, al saberlo, se escaparon a Listra y Derbe.

Hechos 20:3,6
[Estando a punto de embarcarse en Grecia, Pablo se enteró de que algunos habían tramado algo en su contra, y se fue por otro camino.]

Hechos 27:9,10
Cuando ya […] la navegación se había vuelto peligrosa, […] Pablo los amonestaba, 10 diciéndoles: «Amigos, veo que de seguro este viaje va a ser con perjuicio y graves pérdidas, no solo del cargamento y de la nave, sino también de nuestras vidas».

Hechos 27:12–15
[Advertencia para no juzgar las condiciones equivocadamente.]

E. Las circunstancias no siempre indican cuál es la voluntad de Dios. A veces hay que proceder por fe:

Éxodo 14:9–16
[El mar Rojo parecía infranqueable.]

Eclesiastés 11:4
El que al viento mira, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará.

Jeremías 1:6,7
[El joven Jeremías sabía que posiblemente no le harían caso, pero de todas maneras profetizó porque el Señor se lo había ordenado.]

Mateo 14:15,17,19,20
Los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: «Este es un lugar solitario, y se está haciendo tarde. Dile a la gente que se vaya […]. 17 No tenemos más que cinco panes y dos pescados». 19 Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados […] y se los dio a los discípulos, para que ellos los repartieran a la gente. 20 Todos comieron hasta quedar satisfechos.

Mateo 15:33–37
Los discípulos le dijeron: «¿Dónde podríamos conseguir en el desierto tantos panes para saciar a una multitud tan grande?» 34«¿Cuántos panes tienen?», les preguntó Jesús. Ellos respondieron: «Siete, y unos pocos pececillos». 35 Y Él mandó a la multitud que se sentara en el suelo; 36 tomó los siete panes y los peces, y […] empezó a darlos a los discípulos, y los discípulos a las multitudes. 37 Comieron todos y se saciaron.

F. Ten fe y no hagas caso de las olas ni de las circunstancias:

Mateo 14:30,31
Al ver [Pedro] el fuerte viento, tuvo miedo […]. 31 Jesús […] le dijo: «¿Por qué dudaste?»

Marcos 2:2–5
Se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. 3 Entonces vinieron a Él unos trayendo a un paralítico, que era cargado por cuatro. 4 Y como no podían acercarse a Él a causa de la multitud, quitaron parte del techo de donde Él estaba y, a través de la abertura, bajaron la camilla en que yacía el paralítico. 5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados te son perdonados».

Lucas 5:5
Maestro, hemos estado trabajando toda la noche sin pescar nada; pero, ya que Tú lo mandas, voy a echar las redes.

Lucas 8:49,50
Llegó un mensajero y le dijo al jefe de la sinagoga: «Tu hija ha muerto; no molestes más al Maestro». 50 Pero Jesús lo oyó y le dijo: «No tengas miedo; solamente cree».

Juan 11:39,40
Marta, la hermana del muerto, le dijo: «Señor, ya huele mal, porque hace cuatro días que murió». 40 Jesús le contestó: «¿No te dije que, si crees, verás la gloria de Dios?»

2 Corintios 5:7
Por fe andamos, no por vista.

Hebreos 11:23–27
Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron que era un niño hermoso y no temieron el edicto del rey. 24 Por la fe Moisés, cuando ya era grande, rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón, 25 escogiendo más bien ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los placeres temporales del pecado. 26 Consideró como mayores riquezas el oprobio de Cristo que los tesoros de Egipto, porque tenía la mirada puesta en la recompensa. 27 Por la fe Moisés salió de Egipto sin temer la ira del rey, porque se mantuvo firme como viendo al Invisible.

9. Dios a veces nos revela Su voluntad por medio del «testimonio del espíritu», una fuerte corazonada

A. A veces Dios nos guía comunicándonos un fuerte deseo o impulsándonos en determinado rumbo:

Salmo 37:4
Ama al Señor con ternura, y Él cumplirá tus deseos más profundos.

Proverbios 21:1
La mente del rey, en manos del Señor, sigue, como los ríos, el curso que el Señor quiere.

Jueces 14:1–4
Sansón […] se fijó en una mujer filistea, 2 y […] se lo contó a sus padres. Les dijo: «[…] Quiero que hagan todos los arreglos para casarme con una mujer filistea que vi […]». 3 Pero sus padres le dijeron: «¿Para qué tienes que ir a buscar esposa entre esos filisteos paganos? […]» Sansón respondió: «Esa muchacha es la que me gusta […]». 4 Sus padres no sabían que era el Señor quien había dispuesto que todo esto fuera así.

B. Cuidado con insistir en lo que uno quiere:

Salmo 106:14,15
Desearon con ansia en el desierto; y tentaron a Dios en la soledad. 15 Él les dio lo que pidieron; mas envió flaqueza a sus almas.

Números 22:12–22
[Balaam, ávido de obtener ganancias, acompañó a los mensajeros del impío rey Balac.]

2 Reyes 5:15,16,20–27
[El profeta Eliseo rechazó los regalos de Naamán, mientras que su siervo, Giezi, los tomó codiciosamente, y se le prendió la lepra.]

Hechos 21:4,10–14,27,33
[Pablo estaba resuelto a ir a Jerusalén a pesar de la advertencia del Espíritu Santo, y al llegar fue encarcelado.]

Santiago 4:3
Piden y no reciben, porque piden con malos propósitos, para gastarlo en sus placeres.

10. Dios a veces nos revela Su voluntad por medio de señales confirmadoras

A. Pedir que se cumpla una señal concreta como confirmación:

Jueces 6:36–40
[Gedeón y la señal del vellón seco y el mojado.]

Génesis 24:14
[El siervo de Abraham pone un requerimiento específico para saber quién habría de ser la esposa de Isaac.]

1 Samuel 14:8–10
Dijo Jonatán: «Mira, vamos a pasar hacia esos hombres y nos mostraremos a ellos. 9 Si nos dicen: “Esperen hasta que lleguemos a ustedes”, entonces nos quedaremos en nuestro lugar y no subiremos a ellos. 10 Pero si dicen: “Suban a nosotros”, entonces subiremos, porque el Señor los ha entregado en nuestras manos; esta será la señal para nosotros».

B. Frecuentemente, exigir una señal denota falta de fe:

Mateo 12:39
La generación mala y adúltera demanda señal.

Juan 4:48
Ustedes solo creen en Dios si ven señales y milagros.

11. A veces la voluntad de Dios y Sus planes son condicionales

A. A menudo, lo que Dios decida hacer depende de cómo actúen y reaccionen las personas:

1 Reyes 21:17–29
[Dios retrasó Su castigo porque Acab se arrepintió.]

2 Crónicas 7:13,14
[Cuando la gente se arrepiente, Dios suspende Sus castigos.]

2 Crónicas 34:24–28
[Dios posterga Su castigo al arrepentirse Josías.]

Jeremías 26:1–3,12,13
El Señor se dirigió a Jeremías 2 y le dijo: «Párate en el atrio del templo, y di todo lo que te ordené que dijeras a la gente que viene de las ciudades de Judá para adorar en el templo. No dejes nada por decir. 3 Quizá te hagan caso y dejen su mala conducta, y Yo decida no castigarlos por sus malas acciones, como había pensado». 12 Jeremías se dirigió a los jefes y al pueblo, y les dijo: «[…] 13Mejoren su conducta y sus acciones, obedezcan al Señor su Dios y Él no les enviará las calamidades que les ha anunciado».

Mateo 10:13
Si ellos lo merecen, tendrán paz. Si no lo merecen, no la tendrán.

Hebreos 4:6
Falta que algunos entren en Él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de la desobediencia.

(V. también Hebreos 3:10–12,18,19.)

B. Ocasiones en que Dios no hizo lo que había anunciado:

Éxodo 32:9–11,14
El Señor dijo […] a Moisés: «He visto a este pueblo, y ciertamente es un pueblo terco. 10 Ahora pues, déjame, para que se encienda Mi ira contra ellos […]». 11 Moisés suplicó ante el Señor […]. 14 Y el Señor desistió de hacer el daño que había dicho que haría.

(V. también Génesis 19:17–21; 2 Reyes 20:1–6; Amós 7:1–6; Jonás 3:4–10.)

12. Dios a menudo ofrece a Sus hijos diversas opciones

A. Nos permite elegir dentro de los límites de Su voluntad global:

1 Samuel 10:7
Cuando estas señales te hayan sucedido, haz lo que la situación requiera, porque Dios está contigo.

2 Samuel 24:11–15
[A David se le permite escoger su castigo.]

1 Reyes 3:5,9,10
[Dios dio a Salomón la prerrogativa de pedir lo que quisiera.]

1 Corintios 7:36
Que haga lo que quiera, no peca.

B. Nuestros planes deben sujetarse a la voluntad de Dios:

Santiago 4:13–15
Ustedes que dicen: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y pasaremos allá un año, haremos negocio y tendremos ganancia». 14 Sin embargo, ustedes no saben cómo será su vida mañana. Solo son un vapor que aparece por un poco de tiempo y luego se desvanece. 15 Más bien, debieran decir: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello».

Hechos 18:21
Se despidió de ellos y les dijo: «Si Dios quiere, regresaré a verlos».

Romanos 1:10
En mis oraciones pido siempre a Dios que, si es Su voluntad, me conceda que vaya por fin a visitarlos.

(V. también 1 Corintios 4:19; 1 Corintios 16:7; Hebreos 6:3.)

C. Antes de actuar asegúrate de que vas bien encaminado:

Romanos 14:22,23
Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba. 23 Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.

D. Considera amorosamente el efecto que tendrán tus acciones en los demás:

Romanos 14:15
Si por lo que tú comes tu hermano se siente ofendido, tu conducta ya no es de amor. ¡Que tu comida no sea causa de que se pierda aquel por quien Cristo murió!

1 Corintios 8:9
Tengan cuidado, no sea que esta libertad de ustedes de alguna manera se convierta en piedra de tropiezo para el débil.

1 Corintios 8:13
Si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano.

13. Ocasiones en que Dios no nos revela Su voluntad

A. Dios oculta Su voluntad a los insumisos y desobedientes:

1 Samuel 28:6,15
[Cuando Saúl, rey rebelde, oró y consultó al Señor, Él no le respondió.]

1 Reyes 22:5–7
[Dios envió un espíritu mentiroso para engañar al impío rey Acab, a quien le ocultó Sus verdaderos planes.]

Miqueas 3:4–7
Llamarán ustedes al Señor, pero Él no les contestará. En aquel tiempo se esconderá de ustedes por las maldades que han cometido. 5 Mi pueblo sigue caminos equivocados por culpa de los profetas que lo engañan […]. El Señor dice a esos profetas: 6«No volverán ustedes a tener visiones proféticas en la noche ni a predecir el futuro en la oscuridad». El sol se pondrá para esos profetas, y el día se les oscurecerá. 7 Esos videntes y adivinos quedarán en completo ridículo. Todos ellos se quedarán callados al no recibir respuesta de Dios.

Lucas 10:21
En aquel momento, Jesús, lleno de alegría por el Espíritu Santo, dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste de los sabios y entendidos».

2 Tesalonicenses 2:10–12
No recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia. (V. también Isaías 66:4.)

B. De qué formas es erróneo tratar de averiguar la voluntad de Dios:

[Evítense la adivinación, las sesiones de espiritismo y los médiums que practican el ocultismo: v. Levítico 20:6; Deuteronomio 18:10,11,14; 2 Reyes 21:6; 1 Crónicas 10:13,14; Isaías 8:19; Ezequiel 21:21; Daniel 2:27,28.]

14. Qué hacer cuando necesitamos urgentemente indicaciones precisas

Salmo 73:24
Con Tu consejo me guiarás. (V. Salmo 16:7.)

Proverbios 4:11
Por el camino de la sabiduría te he encaminado, y por veredas derechas te he hecho andar.

A. Dios ha prometido indicarnos adónde ir:

Salmo 32:8
Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: Sobre ti fijaré Mis ojos.

Salmo 37:23
El Señor dirige los pasos del hombre y lo pone en el camino que a Él le agrada.

Isaías 30:21
Si te desvías a la derecha o a la izquierda, oirás una voz detrás de ti, que te dirá: «Por aquí es el camino, vayan por aquí».

B. Debemos apoyarnos en la guía divina:

Jeremías 10:23
Yo sé, oh Señor, que no depende del hombre su camino, ni de quien anda el dirigir sus pasos.

Salmo 25:4,5
Señor, muéstrame Tus caminos, enséñame Tus sendas. 5 Guíame en Tu verdad y enséñame, porque Tú eres el Dios de mi salvación; en Ti espero todo el día.

Salmo 31:3
Por Tu nombre me guiarás y me encaminarás.

(V. también Salmo 27:11.)

C. El Señor envía Sus ángeles para que nos orienten:

Éxodo 23:20
Yo enviaré Mi ángel delante de ti, para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que te he preparado.

Éxodo 32:34
Ve pues ahora, lleva a este pueblo donde te he dicho: he aquí Mi ángel irá delante de ti.

(V. también Génesis 24:7.)

D. Debes orar y pedirle al Señor que te guíe:

Salmo 143:8
Hazme conocer el camino en que he de andar, porque hacia Ti levanto mi alma.

Proverbios 3:5,6
Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. 6 Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas.

E. Deja que Dios te guíe, aunque no sepas a dónde te diriges:

Hebreos 11:8
Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir por heredad; y salió sin saber dónde iba. (V. Génesis 12:1.)

15. Puedes contar con la guía de Dios cuando…

A. Estés desanimado y no sepas qué hacer:

Salmo 23:4
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque Tú estarás conmigo.

Salmo 142:3
Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, Tú conociste mi senda.

B. Te sientas perdido:

Isaías 42:16
Guiaré a los ciegos por un camino que no conocían; los haré andar por sendas que no habían conocido. Delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré y no los desampararé.

C. Necesites orientación urgente en un momento de peligro:

2 Reyes 6:8–12
[Eliseo advierte al rey de Israel de los planes del enemigo.]

Salmo 27:11
Señor, muéstrame Tu camino; guíame por el buen camino a causa de mis enemigos.

Salmo 78:52
[Aunque Egipto sufrió plagas, Dios] sacó a Israel como a un rebaño de ovejas; llevó a Su pueblo a través del desierto.

D. Necesites un lugar donde hospedarte o comer:

Salmo 107:6,7
En su angustia clamaron al Señor, y Él los libró de la aflicción. 7 Después los puso en el buen camino hacia una ciudad donde vivir.

Marcos 14:12–16
En el primer día de la fiesta de los Panes sin levadura se sacrificaba el cordero de la Pascua. Ese día, los discípulos le preguntaron a Jesús: «¿Dónde quieres que preparemos la cena de la Pascua?» 13 Jesús les dijo a dos de ellos: «Vayan a Jerusalén; allí verán a un hombre que lleva un jarrón de agua. Síganlo 14 hasta la casa donde entre, y díganle al dueño de la casa: “El Maestro quiere saber dónde está la sala en la que va a comer con Sus discípulos en la noche de Pascua”. 15 Él les mostrará una sala grande y arreglada en el piso de arriba. Preparen allí todo». 16 Los dos discípulos fueron a la ciudad y encontraron todo tal como Jesús les había dicho, y prepararon la cena de la Pascua. (V. también Lucas 22:7–13.)

E. Te encuentres en tierras lejanas y extrañas:

Salmo 139:9,10
Si tomara las alas del alba y habitara en el extremo del mar, 10 aun allí me guiará Tu mano y me asirá Tu diestra.

16. La voluntad de Dios es suprema

A. Dios es omnipotente y hace lo que le place:

Salmo 75:6,7
Ni de oriente ni de occidente ni del desierto viene el enaltecimiento, 7 pues Dios es el juez; a este humilla, y a aquel enaltece.

Daniel 4:17
El Dios altísimo tiene poder sobre los reinos humanos, […] Él da el gobierno a quien quiere dárselo.

Daniel 4:35
Él actúa según Su voluntad, tanto en el cielo como en la tierra. No hay nadie que pueda oponerse a Su poder ni preguntarle por qué actúa como actúa.

Hechos 5:38,39
Yo les aconsejo que dejen a estos hombres y que no se metan con ellos. Porque si este asunto es cosa de los hombres, pasará; 39pero si es cosa de Dios, no podrán ustedes vencerlos. Tengan cuidado, no se vayan a encontrar luchando contra Dios.

Romanos 9:15–17
Dios dijo a Moisés: «Tendré misericordia de quien Yo quiera, y tendré compasión también de quien Yo quiera». 16 Así pues, no depende de que el hombre quiera o se esfuerce, sino de que Dios tenga compasión. 17 Pues en la Escritura Dios le dice al rey de Egipto: «Te hice rey precisamente para mostrar en ti Mi poder y para darme a conocer en toda la tierra».

Efesios 1:11
Así lo había decidido Dios, quien siempre lleva a cabo Sus planes.

B. Hasta las cosas que parecen malas no suceden sino por la voluntad de Dios:

Job 2:3–6
El Señor le dijo [a Satanás, el ángel acusador]: «¿Te has fijado en Mi siervo Job? No hay nadie en la tierra como él, que me sirva tan fielmente y viva una vida tan recta y sin tacha, cuidando de no hacer mal a nadie. […]». 4 Pero el acusador contestó al Señor: «Mientras no lo tocan a uno en su propio pellejo, todo va bien. […] 5 Pero tócalo en su propia persona y verás cómo te maldice en tu propia cara». 6 El Señor respondió al acusador: «Está bien, haz con él lo que quieras, con tal de que respetes su vida».

Hechos 2:23
Desde el principio, Dios ya había decidido que Jesús sufriera y fuera entregado a Sus enemigos.

1 Pedro 4:19
Los que sufren según la voluntad de Dios, deben seguir haciendo el bien y poner sus almas en manos del Dios que los creó, pues Él es fiel.

(V. también Hechos 4:28.)

17. Recompensas por hacer la voluntad de Dios

Mateo 7:21
No todos los que me dicen: «Señor, Señor», entrarán en el reino de los cielos, sino solamente los que hacen la voluntad de Mi Padre celestial.

Mateo 12:50
Cualquiera que hace la voluntad de Mi Padre que está en el cielo, ese es Mi hermano, Mi hermana y Mi madre.

Juan 9:31
Sabemos que Dios no oye a los pecadores: mas si alguno es temeroso de Dios, y hace Su voluntad, a este oye.

Juan 15:14
Ustedes son Mis amigos, si hacen lo que les mando.

Hebreos 10:36
Ustedes tienen necesidad de paciencia, para que cuando hayan hecho la voluntad de Dios, obtengan la promesa.

1 Juan 2:17
El que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.

1 Juan 5:14
Esta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a Su voluntad, Él nos oye.

18. La voluntad de Dios acerca de ciertos temas

A. La voluntad de Dios respecto a la salvación:

(V. Mateo 18:14; Juan 1:13; 6:39,40; Efesios 1:5; 1 Timoteo 2:4; Santiago 1:18; 2 Pedro 3:9.)

B. Versículos sobre diferentes aspectos de la voluntad de Dios en la vida de un cristiano:

(V. 1 Corintios 12:11; Gálatas 1:4; Efesios 5:17; 1 Tesalonicenses 4:3; Hebreos 2:4; 10:10; 1 Pedro 2:15; 3:17; 4:2,19.)

Publicado en Tour temático de la Biblia: Vida cristiana
© Aurora Production AG, Suiza, 2012

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: