Versículos bíblicos sobre como vencer al diablo

Instituto Buenas Nuevas

«No ignoramos sus maquinaciones» (2 Corintios 2:11).

1. ¿De dónde proviene el diablo?

A. Dios lo creó:

Proverbios 16:4
Todas las cosas ha hecho [el Señor] por Sí mismo, y aun al impío para el día malo.

Ezequiel 28:14,15
Tú, querubín grande, protector, Yo te puse en el santo monte de Dios. Allí estuviste, y en medio de las piedras de fuego te paseabas. 15 Perfecto eras en todos tus caminos desde el día en que fuiste creado hasta que se halló en ti maldad.

Juan 1:3
Todas las cosas por Él [Jesús] fueron hechas.

Colosenses 1:16
En Él [Jesús] Dios creó todo lo que hay en el cielo y en la tierra, tanto lo visible como lo invisible, así como los seres espirituales que tienen dominio, autoridad y poder. Todo fue creado por medio de Él y para Él.

B. El diablo cayó por su soberbia:

Isaías 14:12–15
¡Cómo has caído del cielo, oh Lucero de la mañana, hijo de la aurora! Has sido derribado por tierra, tú que debilitabas a las naciones. 13 Pero tú dijiste en tu corazón: «Subiré al cielo, por encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono, y me sentaré en el monte de la asamblea, en el extremo norte. 14 Subiré sobre las alturas de las nubes, me haré semejante al Altísimo». 15 Sin embargo, serás derribado al Seol, a lo más remoto del abismo.

Ezequiel 28:13,17
En el Edén estabas, en el huerto de Dios; toda piedra preciosa era tu vestidura: el rubí, el topacio y el diamante, el berilo, el ónice y el jaspe, el zafiro, la turquesa y la esmeralda; y el oro, la hechura de tus engastes y de tus encajes, estaba en ti. El día que fuiste creado fueron preparados. 17 Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura; corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor. Te arrojé en tierra, te puse delante de los reyes, para que vieran en ti un ejemplo.

1 Timoteo 3:6
El dirigente no debe ser un recién convertido, no sea que se llene de orgullo y caiga bajo la misma condenación en que cayó el diablo.

2. El diablo está sujeto a las restricciones que le impone Dios

A. Satanás solo pudo afligir a Job en la medida en que Dios se lo permitió:

Job 1:6–12
Un día, cuando los hijos de Dios vinieron a presentarse delante del Señor, Satanás vino también entre ellos. 7 Y el Señor preguntó a Satanás: «¿De dónde vienes?» Entonces Satanás respondió al Señor: «De recorrer la tierra y de andar por ella». 8 Y el Señor dijo a Satanás: «¿Te has fijado en Mi siervo Job? Porque no hay ninguno como él sobre la tierra; es un hombre intachable y recto, temeroso de Dios y apartado del mal». 9 Satanás respondió al Señor: «¿Acaso teme Job a Dios de balde? 10 ¿No has hecho Tú una valla alrededor de él, de su casa y de todo lo que tiene, por todos lados? Has bendecido el trabajo de sus manos y sus posesiones han aumentado en la tierra. 11 Pero extiende ahora Tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no te maldice en Tu misma cara». 12 Entonces el Señor dijo a Satanás: «Todo lo que él tiene está en tu poder; pero no extiendas tu mano sobre él». Y Satanás salió de la presencia del Señor.

Job 2:3–7
El Señor dijo a Satanás: «¿Te has fijado en Mi siervo Job? Porque no hay otro como él sobre la tierra; es un hombre intachable, recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Él todavía conserva su integridad a pesar de que tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa». 4 Satanás respondió al Señor: «¡Piel por piel! Sí, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. 5 Sin embargo, extiende ahora Tu mano y toca su hueso y su carne, verás si no te maldice en Tu misma cara». 6 Y el Señor dijo a Satanás: «Él está en tu mano; pero respeta su vida». 7 Entonces Satanás salió de la presencia del Señor, e hirió a Job con llagas malignas desde la planta del pie hasta la coronilla.

B. Dios gobierna el mundo entero:

Daniel 4:17
El Dios altísimo tiene poder sobre los reinos humanos, […] Él da el gobierno a quien quiere dárselo.

Daniel 4:34,35
Su poder durará siempre; Su reino permanecerá de generación en generación. 35 […] Él actúa según Su voluntad, tanto en el cielo como en la tierra. No hay nadie que pueda oponerse a Su poder ni preguntarle por qué actúa como actúa.

Salmo 24:1
Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y los que en él habitan. (V. también Hechos 17:24.)

Salmo 89:11
El cielo y la tierra son Tuyos; Tú formaste el mundo y todo lo que hay en él.

Job 41:11
[El Señor dijo:] Todo lo que hay debajo del cielo es Mío.

C. No obstante, dentro de ciertos límites, Dios permite que el diablo rija el mundo:

Jeremías 27:5
[Dios dijo:] Con gran despliegue de poder hice el mundo, y los hombres y animales que hay en él, y puedo dárselo a quien Yo quiera.

Lucas 4:5,6
Lo llevó el diablo a un alto monte y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. 6 Le dijo el diablo: «A Ti te daré todo el poder de estos reinos y la gloria de ellos, porque a mí me ha sido entregada y a quien quiero la doy».

Juan 12:31
El que manda en este mundo, que es el diablo, será echado fuera. (V. también Juan 14:30; 16:11.)

2 Corintios 4:4
El dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo.

Efesios 2:2
…[el] príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora obra en los hijos de desobediencia.

D. El diablo ejerce dominio sobre los ángeles caídos:

(V. Mateo 12:24; Lucas 11:15; Apocalipsis 12:3,4,7–9.)

3. La victoria sobre el diablo

A. El poder de Dios es mucho mayor que el del diablo:

1 Juan 4:4
Hijitos, ustedes son de Dios y han vencido a esos mentirosos, porque el que está en ustedes [Jesús] es más poderoso que el que está en el mundo [el diablo].

Lucas 10:17
Los setenta y dos discípulos que Jesús había enviado regresaron muy contentos y le dijeron: «¡Señor, hasta los demonios nos obedecen cuando los reprendemos en Tu nombre!»

Filipenses 2:9–11
Dios le otorgó el más alto privilegio, y le dio el más importante de todos los nombres, 10 para que ante Él se arrodillen todos los que están en el cielo, y los que están en la tierra, y los que están debajo de la tierra; 11 para que todos reconozcan que Jesucristo es el Señor y den gloria a Dios el Padre.

Santiago 2:19
Tú crees que Dios es uno; bien haces: también los demonios creen, y tiemblan.

(V. también 1 Samuel 16:23.)

B. Jesús venció al diablo:

1 Juan 3:8
Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

Hebreos 2:14
Por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, Él también participó de lo mismo para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.

Colosenses 2:15
Dios les quitó el poder a los espíritus que tienen autoridad, y por medio de Cristo los humilló delante de todos, al pasearlos como prisioneros en Su desfile victorioso.

Lucas 10:18
Yo vi que Satanás caía del cielo como un rayo.

C. Jesús tiene poder para expulsar demonios:

Mateo 8:16
Al atardecer, le trajeron muchos endemoniados; y expulsó a los espíritus con Su palabra, y sanó a todos los que estaban enfermos.

Mateo 9:32,33
Unas personas le trajeron a Jesús un hombre que no podía hablar porque tenía un demonio. 33 Cuando Jesús expulsó al demonio, el hombre pudo hablar.

Mateo 12:22
Unas personas llevaron un hombre a Jesús para que lo sanara. Era ciego y mudo porque tenía un demonio. Jesús lo sanó, y el hombre pudo ver y hablar.

Mateo 12:28
[Jesús:] Por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios.

Marcos 1:34,39
Echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios. 39 Predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios.

Lucas 4:33–36
En la sinagoga había un hombre que tenía un demonio o espíritu impuro, el cual gritó con fuerza: 34 «¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Yo te conozco, y sé que eres el Santo de Dios». 35 Jesús reprendió a aquel demonio, diciéndole: «¡Cállate y deja a este hombre!» Entonces el demonio arrojó al hombre al suelo delante de todos, y salió de él sin hacerle ningún daño. 36 Todos se asustaron, y se decían unos a otros: «¿Qué palabras son estas? Con toda autoridad y poder este hombre ordena a los espíritus impuros que salgan, ¡y ellos salen!»

Lucas 9:42
Jesús reprendió al espíritu inmundo, y sanó al muchacho.

Lucas 8:27–33
[Jesús reprendió a Legión, y los demonios se apoderaron de un hato de cerdos] (v. también Marcos 5:1–15).

Hechos 10:38
Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con poder, el cual anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo.

(V. también Marcos 1:23–27; 7:25–30; 9:17–27.)

D. Jesús confirió a Sus discípulos poder sobre el diablo:

Mateo 10:1
Jesús llamó a Sus doce discípulos, y les dio autoridad para expulsar a los espíritus impuros y para curar toda clase de enfermedades y dolencias.

Lucas 9:1
Jesús reunió a Sus doce discípulos y les dio poder para sanar enfermedades y autoridad sobre todos los demonios.

Hechos 5:16
De los pueblos vecinos a Jerusalén acudía mucha gente [a los discípulos] trayendo enfermos y personas atormentadas por espíritus impuros; y todos eran sanados.

Romanos 16:20
El Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de los pies de ustedes.

(V. también Hechos 8:6,7; 19:11,12; 26:17,18.)

E. Jesús ha dado a todos los creyentes —incluido tú— poder sobre el diablo:

Marcos 16:17
Estas señales seguirán a los que creen: En Mi nombre echarán fuera demonios.

Juan 14:12
El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también.

1 Juan 2:14
Son fuertes y la palabra de Dios permanece en ustedes y han vencido al maligno.

4. La guerra espiritual

A. Nuestro enfrentamiento con el diablo:

2 Corintios 10:3–5
Aunque andamos en la carne, no luchamos según la carne. 4 Porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas; 5 destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo.

Efesios 6:10–13
Busquen su fuerza en el Señor, en Su poder irresistible. 11 Protéjanse con toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan estar firmes contra los engaños del diablo. 12 Porque no estamos luchando contra poderes humanos, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo, las cuales tienen mando, autoridad y dominio sobre el mundo de tinieblas que nos rodea. 13 Por eso, tomen toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan resistir en el día malo y, después de haberse preparado bien, mantenerse firmes.

(V. también Apocalipsis 12:7,17.)

B. Estar en guardia contra el diablo, resistirlo y desafiarlo:

1 Pedro 5:8,9
Sean de espíritu sobrio, estén alerta. Su adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar. 9 Pero resístanlo firmes en la fe.

Efesios 4:27
No le den oportunidad al diablo.

Marcos 8:33
Apártate de Mí, Satanás.

Mateo 4:10,11
Vete, Satanás, porque escrito está: «Al Señor tu Dios adorarás y solo a Él servirás». 11 El diablo entonces lo dejó, y vinieron ángeles y lo servían.

(V. también Mateo 4:1–11; Lucas 4:1–13.)

C. Someterse a la voluntad de Dios para que el diablo no tenga poder sobre nosotros:

Santiago 4:7
Sométanse a Dios. Resistan, pues, al diablo y huirá de ustedes.

D. Promesas que podemos invocar para combatir al diablo y vencerlo:

Isaías 59:19
Vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu [del Señor] levantará bandera contra él.

Mateo 16:19
Te daré las llaves del reino de los cielos: todo lo que ates en la tierra será atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra será desatado en los cielos.

Lucas 10:19
Les he dado autoridad para pisotear sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada les hará daño.

Romanos 16:20
El Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de los pies de ustedes.

1 Juan 2:14
Son fuertes y la palabra de Dios permanece en ustedes y han vencido al maligno.

(V. también 2 Timoteo 4:18.)

E. Al enfrentarte al diablo, prepárate para librar batalla:

Mateo 12:29
Si alguien quiere robar lo que hay en la casa de un hombre fuerte, primero tiene que atar al hombre.

Marcos 9:29
Este género [de espíritu malo] con nada puede salir, sino con oración y ayuno.

Hechos 19:13–17
[Un exorcismo que quisieron realizar los siete hijos de Esceva sin estar ellos mismos llenos de Jesús tuvo consecuencias desastrosas.]

F. Oración en grupo para libertar a los oprimidos:

Mateo 18:19,20
Les aseguro que si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra para pedirle algo a Dios que está en el cielo, Él se lo dará. 20 Porque allí donde dos o tres de ustedes se reúnan en Mi nombre, allí estaré Yo.

Eclesiastés 4:9–12
Más valen dos que uno, pues mayor provecho obtienen de su trabajo. 10 Y si uno de ellos cae, el otro lo levanta. ¡Pero ay del que cae estando solo, pues no habrá quien lo levante! 11 Además, si dos se acuestan juntos, uno a otro se calientan; pero uno solo, ¿cómo va a entrar en calor? 12 Uno solo puede ser vencido, pero dos podrán resistir. Y además, la cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente.

G. Luego de liberarse, las personas deben llenarse de Jesús y de la Palabra si no quieren terminar en peor estado que al principio:

Lucas 11:24–26
Cuando el espíritu impuro sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo; pero, al no hallarlo, dice: «Volveré a mi casa, de donde salí». 25 Cuando llega, la halla barrida y adornada. 26 Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él; y entran y viven allí, y el estado final de aquel hombre viene a ser peor que el primero.

(V. también Mateo 12:43–45.)

5. Las maquinaciones del diablo

A. No ignoremos las malas intenciones del diablo:

Génesis 3:1
La serpiente [el diablo] era astuta, más que todos los animales.

2 Corintios 2:11
Así Satanás no se aprovechará de nosotros. ¡Ya conocemos sus malas intenciones!

Efesios 6:11
Protéjanse con toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan estar firmes contra los engaños del diablo.

B. El diablo es un mentiroso y un embustero:

Génesis 3:1
[Nos hace dudar de la Palabra:] ¿Conque Dios les ha dicho…?

Juan 8:44
Es mentiroso, y padre de mentira.

2 Corintios 11:3
Temo que, así como la serpiente engañó con su astucia a Eva, también ustedes se dejen engañar, y que sus pensamientos se aparten de la actitud sincera y pura hacia Cristo.

2 Corintios 11:13,14
No son más que falsos apóstoles y engañadores que se disfrazan de apóstoles de Cristo. 14 Y esto no es nada raro, ya que Satanás mismo se disfraza de ángel de luz. (V. también 2 Tesalonicenses 2:9–11.)

1 Juan 4:1,3
Amados, no crean a todo espíritu, sino prueben los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo. 3 Todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios, y este es el espíritu del anticristo, del cual ustedes han oído que viene, y que ahora ya está en el mundo. (V. también 1 Timoteo 4:1.)

Apocalipsis 12:9
Fue lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña a todo el mundo.

C. El diablo trata de evitar que nos salvemos:

Marcos 4:15
Después que […] oyen [la palabra], en seguida viene Satanás, y quita la palabra que se sembró en sus corazones. (V. Mateo 13:19; Lucas 8:12.)

Hechos 13:8–10
Elimas, el mago, […] se les oponía, tratando de desviar de la fe al procónsul. 9 Entonces […] Pablo […] dijo: 10 «Tú, hijo del diablo, […] ¿no cesarás de torcer los caminos rectos del Señor?»

2 Corintios 4:4
El dios de este mundo [el diablo] ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo.

D. El estorbador:

Zacarías 3:1
Josué […] estaba delante del ángel [del Señor]; y Satán estaba a su mano derecha para serle adversario.

1 Tesalonicenses 2:18
Queríamos ir a ustedes […]; pero Satanás nos lo ha impedido.

E. Algunas artimañas del diablo de las que debemos cuidarnos:

Mateo 16:21–23
[Nos hace contradecir la verdad:] Jesús comenzó a decirles a Sus discípulos […]: «Tendré que ir a Jerusalén […]. Allí van a matarme, pero tres días después volveré a vivir». 22 Entonces Pedro […] lo reprendió por decir esas cosas, y le dijo: «¡Que Dios nunca lo permita! […]». 23 Jesús […] le dijo: «¡Pedro, estás hablando como Satanás! […] Tú no entiendes los planes de Dios, y me estás pidiendo que los desobedezca».

Juan 13:2
El diablo ya había metido en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, la idea de traicionar a Jesús.

Hechos 13:10
Tú, hijo del diablo, que estás lleno de todo engaño y fraude, enemigo de toda justicia, ¿no cesarás de torcer los caminos rectos del Señor?

1 Juan 3:10
[Odio:] En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

Hechos 5:1–4
Cierto hombre llamado Ananías, con Safira, su mujer, vendió una heredad, 2 y sustrajo parte del precio, sabiéndolo también su mujer; luego llevó solo el resto y lo puso a los pies de los apóstoles. 3 Pedro le dijo: «Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieras al Espíritu Santo y sustrajeras del producto de la venta de la heredad? 4 Reteniéndola, ¿no te quedaba a ti?, y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios».

6. El acusador y tentador

A. Satanás tienta a los hombres a pecar:

(V. Génesis 3:1–6; 1 Crónicas 21:1–3,7,8; Mateo 4:3–9; 1 Corintios 7:5; Lucas 4:1–13.)

B. El diablo es el acusador, una especie de fiscal:

Apocalipsis 12:10
El diablo ha sido arrojado del cielo, pues día y noche, delante de nuestro Dios, acusaba a los nuestros.

Job 1:6
Un día en que debían presentarse ante el Señor sus servidores celestiales, se presentó también el ángel acusador entre ellos. [Nota: El nombre Satanás viene del arameo shatán, que significa «adversario, enemigo, acusador».]

C. Jesús es nuestro abogado defensor:

1 Juan 2:1
Si alguien peca, tenemos Abogado para con el Padre, a Jesucristo el Justo.

Romanos 8:34
¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, quien además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. (V. también 1 Timoteo 2:5.)

7. El diablo es destructivo

A. Esclaviza, tiende trampas, oprime:

(V. Lucas 8:29; Hechos 10:38; Romanos 8:15; 1 Timoteo 3:7; 2 Timoteo 2:26.)

B. Causa enfermedades:

(V. Job 2:7; Lucas 13:11,12,16; 2 Corintios 12:7.)

C. Mata:

(V. Juan 8:43; Hebreos 2:14; 1 Pedro 5:8,9.)

D. Dios a veces se vale del diablo para castigar a los que desobedecen:

(V. 1 Samuel 16:14; 1 Corintios 5:5; 1 Timoteo 1:20.)

E. Satanás procura corromper a los santos:

Job 1:8–11, 2:3–5
[El diablo hizo sufrir desgracias a Job para llevarlo a maldecir a Dios.]

Lucas 22:31
Satanás ha pedido permiso a Dios para ponerles pruebas difíciles a todos ustedes, y Dios se lo ha dado.

8. Sentencia contra el diablo y sus demonios, y el fin que les espera

A. Algunos están en prisión, esperando su juicio:

2 Pedro 2:4
Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que los mandó al infierno. Allí están, encadenados en la oscuridad, hasta que llegue el día en que Dios juzgue a todos.

Judas 6
Así pasó también con los ángeles que rechazaron y dejaron el lugar de honor que Dios les había dado. Dios los tiene atados para siempre con cadenas, y están encerrados en lugares oscuros hasta que llegue el gran día del juicio final.

B. La mayoría, al parecer, siguen sueltos; aún no les ha llegado la hora:

Mateo 8:28,29
Al llegar Jesús al otro lado, a la tierra de los gadarenos, fueron a Su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, violentos en extremo, de manera que nadie podía pasar por aquel camino. 29 Y gritaron: «¿Qué hay entre Tú y nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes del tiempo?»

C. El diablo todavía no ha sido expulsado del Cielo; aún tiene acceso al trono:

Job 2:1
Cuando los hijos de Dios vinieron a presentarse delante del Señor, vino también Satanás entre ellos.

Apocalipsis 12:10
…el acusador de nuestros hermanos, el que los acusa delante de nuestro Dios día y noche.

D. El diablo será definitivamente expulsado del Cielo tres años y medio antes del regreso de Jesús:

Apocalipsis 12:7–9,13,14
[Cuando sea expulsado del Cielo, se iniciará en la Tierra un período de gran tribulación.]

E. El diablo vivirá encadenado mil años en la cárcel de Dios:

Apocalipsis 20:1–3,7,10
[Satanás será atado por mil años, y luego desatado por un poco de tiempo antes de ser arrojado al lago de fuego.]

F. El diablo y sus demonios serán finalmente arrojados al lago de fuego:

Mateo 25:41
Váyanse al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

Apocalipsis 20:10
El diablo, que los había engañado, será arrojado al lago donde el azufre arde en llamas.

9. Armadura y arsenal de que disponemos para vencer al diablo

A. Nuestra armadura espiritual:

Efesios 6:11,13
Protéjanse con toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan estar firmes contra los engaños del diablo. 13 Tomen toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan resistir en el día malo y, después de haberse preparado bien, mantenerse firmes.

Romanos 13:12
La noche está muy avanzada, y se acerca el día; por eso dejemos de hacer las cosas propias de la oscuridad y revistámonos de luz, como un soldado se reviste de su armadura.

2 Corintios 6:7
…armas de justicia a diestra y a siniestra.

B. Nuestro escudo poderoso:

Efesios 6:16
Sobre todo, tomen el escudo de la fe con el que podrán apagar todos los dardos encendidos del maligno.

Salmo 91:4
Escudo y protección es Su verdad.

Salmo 3:3
Tú, Señor, eres mi escudo protector, eres mi gloria, eres quien me reanima. (V. también Salmo 28:7; 33:20; 115:9; 144:2; Proverbios 30:5.)

C. La espada invencible del Espíritu:

Efesios 6:17
Tomen […] la espada del Espíritu que es la palabra de Dios.

Hebreos 4:12
La palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: […] alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

D. Nuestra coraza:

Efesios 6:14
Estén, pues, firmes, […] revestidos con la coraza de la justicia. (V. también Isaías 59:17.)

1 Tesalonicenses 5:8
Debemos protegernos, como con una coraza, con la fe y el amor.

E. Nuestro yelmo impenetrable:

Efesios 6:17
Que la salvación sea el casco que proteja su cabeza.

1 Tesalonicenses 5:8
Debemos […] cubrirnos, como con un casco, con la esperanza de la salvación. (V. también Isaías 59:17.)

10. Dios nos da poder para liberarnos de las tinieblas del diablo

A. Dios nos da poder para vencer:

Lucas 10:19
Les he dado autoridad para pisotear sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada les hará daño.

Efesios 3:16
Pido al Padre que de Su gloriosa riqueza les dé a ustedes, interiormente, poder y fuerza por medio del Espíritu de Dios.

2 Timoteo 1:7
No nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

B. Nos libera de las trampas del diablo y sus ataduras:

Salmo 91:3
Solo [Dios] puede librarte de trampas ocultas.

Salmo 124:7
Nos hemos escapado de la trampa como un ave que escapa del cazador; la trampa se rompió, y nosotros escapamos.

Proverbios 14:27
El temor del Señor es fuente de vida, para evadir los lazos de la muerte.

2 Corintios 3:17
Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.

2 Timoteo 2:25,26
Tal vez Dios les dé la oportunidad de arrepentirse y de conocer la verdad. 26 Entonces podrán darse cuenta de que cayeron en una trampa del diablo y lograrán escapar.

C. Esa liberación nos da acceso al divino y glorioso reino de luz:

Hechos 26:18
Te mando a ellos para que les abras los ojos y no caminen más en la oscuridad, sino en la luz; para que no sigan bajo el poder de Satanás, sino que sigan a Dios; y para que crean en Mí y reciban así el perdón de los pecados y una herencia en el pueblo santo de Dios.

Colosenses 1:12,13
Darán gracias a Dios, el Padre. Porque Él nos ha preparado para que recibamos, en Su reino de luz, la herencia que Él ha prometido a Su pueblo especial. 13 Dios nos rescató de la oscuridad en que vivíamos, y nos llevó al reino de Su amado Hijo.

D. El diablo no puede separarnos de Dios:

Romanos 8:38,39
Estoy convencido de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes y fuerzas espirituales, ni lo presente, ni lo futuro, 39 ni lo más alto, ni lo más profundo, ni ninguna otra de las cosas creadas por Dios. ¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!

1 Pedro 1:5
Mediante la fe ustedes son protegidos por el poder de Dios, para la salvación que está preparada para ser revelada en el último tiempo.

11. Nuestros portentosos aliados angelicales: las huestes del cielo

A. Superan en número a las fuerzas del diablo:

2 Reyes 6:16,17
«No tengas miedo, porque son más los que están con nosotros que los que están con ellos». 17 Y oró Eliseo al Señor, diciendo: «Te ruego, Señor, que abras sus ojos, para que vea». El Señor abrió entonces los ojos del criado, y este vio que la montaña estaba llena de caballería y de carros de fuego alrededor de Eliseo.

Apocalipsis 12:3,4
Apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata [Satanás] […]. 4 Su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas [ángeles].

(Cotéjese con Apocalipsis 5:11.)

B. Tienen fabulosas armas ardientes:

Génesis 3:24
Puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía a todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

(V. también Números 22:23; 1 Crónicas 21:16.)

C. Luchan contra el diablo y lo vencen:

Apocalipsis 12:7–9
Hubo una guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón. Luchaban el dragón y sus ángeles, 8 pero no prevalecieron ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. 9 Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él.

Publicado en Tour temático de la Biblia: Vida cristiana
© Aurora Production AG, Suiza, 2012

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