Versículos bíblicos sobre dudas e incredulidad

Instituto Buenas Nuevas

1. El diablo nos induce a dudar de la Palabra de Dios y pretende hacernos creer en la suya

Génesis 3:1–6
La serpiente era más astuta que todos los animales salvajes que Dios el Señor había creado, y le preguntó a la mujer: «¿Así que Dios les ha dicho que no coman del fruto de ningún árbol del jardín?» 2 Y la mujer le contestó: «Podemos comer del fruto de cualquier árbol, 3 menos del árbol que está en medio del jardín. Dios nos ha dicho que no debemos comer ni tocar el fruto de ese árbol, porque si lo hacemos, moriremos». 4 Pero la serpiente le dijo a la mujer: «No es cierto. No morirán. 5 Dios sabe muy bien que cuando ustedes coman del fruto de ese árbol podrán saber lo que es bueno y lo que es malo, y que entonces serán como Dios». 6 La mujer vio que el fruto del árbol era hermoso, y le dieron ganas de comerlo y de llegar a tener entendimiento. Así que cortó uno de los frutos y se lo comió. Luego le dio a su esposo, y él también comió.

2 Corintios 11:3
Temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, las mentes de ustedes sean desviadas de la sencillez y pureza de la devoción a Cristo.

2 Corintios 2:11
No seamos engañados de Satanás: pues no ignoramos sus maquinaciones. (V. también Romanos 6:16.)

Juan 8:44
El [diablo] fue un asesino desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira. (V. también Hechos 13:10; Apocalipsis 12:9.)

1 Juan 4:1
[Midamos por el patrón de la Palabra de Dios las opiniones que suscitan dudas en nosotros.] Amados, no crean a todo espíritu, sino prueben los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo.

2. Todos nos vemos acosados por dudas, pero debemos aprender a resistirlas

1 Corintios 10:13
Ustedes no han pasado por ninguna tentación que otros no hayan tenido. Y pueden confiar en Dios, pues Él no va a permitir que sufran más tentaciones de las que pueden soportar. Además, cuando vengan las tentaciones, Dios mismo les mostrará cómo vencerlas, y así podrán resistir.

Santiago 1:12–15
Bienaventurado el hombre que soporta la tentación, porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida que Dios ha prometido a los que lo aman. 13 Cuando alguno es tentado no diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal ni Él tienta a nadie; 14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia pasión es atraído y seducido. 15Entonces la pasión, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

3. Las mentiras del diablo y las dudas que tengan otras personas no alteran la verdad de Dios

Números 23:19
Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. ¿Acaso dice y no hace? ¿Acaso promete y no cumple?

Isaías 55:11
La palabra que sale de Mis labios no vuelve a Mí sin producir efecto, sino que hace lo que Yo quiero y cumple la orden que le doy.

Malaquías 3:6
Yo, el Señor, no cambio.

Mateo 24:35
El cielo y la tierra pasarán, mas Mis palabras no pasarán.

Romanos 3:3
¿Pues qué si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿La incredulidad de ellos habrá hecho vana la verdad de Dios?

2 Timoteo 2:13
Aunque no seamos fieles, Cristo permanece fiel porque Él jamás rompe Su promesa.

4. Causas frecuentes de dudas o falta de fe

Malaquías 3:14
[Cansancio del ánimo:] Ustedes han dicho: «En vano es servir a Dios. ¿Qué provecho hay en que guardemos Sus ordenanzas?»

Mateo 14:30,31
[Prestar demasiada atención a las circunstancias:] Al ver [el apóstol Pedro] el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: «¡Señor, sálvame!» 31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: «¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?»

Lucas 12:29,30
[Preocupación excesiva por las necesidades materiales:] No busquen qué han de comer, ni qué han de beber, y no estén preocupados. 30 Porque los pueblos del mundo buscan ansiosamente todas estas cosas; pero el Padre de ustedes sabe que necesitan estas cosas.

Juan 5:44
[Preocuparse más por agradar a las personas que a Dios:] ¿Cómo pueden creer ustedes, si reciben gloria los unos de los otros y no buscan la gloria que viene del Dios único?

Hebreos 10:35,36
[Impaciencia:] No desechen su confianza, la cual tiene gran recompensa. 36 Porque ustedes tienen necesidad de paciencia, para que cuando hayan hecho la voluntad de Dios, obtengan la promesa. (V. también Salmo 31:22.)

Salmo 78:11,19,20
[Olvidar las muchas maravillas que ha hecho el Señor:] Se olvidaron de Sus obras, y de Sus maravillas que les había mostrado. 19 Y hablaron contra Dios, diciendo: «¿Podrá poner mesa en el desierto? 20 He aquí ha herido la peña [por medio de Moisés], y brotaron aguas, y torrentes inundaron la tierra; ¿podrá dar también pan? ¿Dispondrá carne para Su pueblo?»

5. Las dudas se manifiestan en forma de quejas y comunican una visión negativa de las cosas

Números 13:31–33; 14:1,2
[Los hombres de Israel que volvieron de su misión exploratoria con un informe negativo, exagerado y cargado de dudas con relación a la tierra que Dios les había prometido indujeron al pueblo a quejarse de Moisés.] Los varones que subieron con él dijeron: «No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros». 32 Y hablaron mal entre los hijos de Israel de la tierra que habían reconocido, diciendo: «La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura. 33 También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos». 14:1 Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche. 2 Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: «¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos!»

Salmo 106:24,25
Aborrecieron [los hombres de Israel] la tierra deseable; no creyeron en [la] palabra [de Dios], 25 sino que murmuraron en sus tiendas, y no escucharon la voz del Señor. (V. también Números 14:36; Deuteronomio 1:28.)

Efesios 4:29
No salga de la boca de ustedes ninguna palabra mala, sino solo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.

6. Otros efectos de las dudas

Hebreos 11:6
[Decepcionan y desagradan a Dios:] Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe y que recompensa a los que lo buscan.

Isaías 7:9
[Pueden significar nuestra ruina:] Si ustedes no […]creen, de cierto no permanecerán.

Mateo 13:58
[Limitan lo que Dios puede hacer por nosotros:] No hizo allí muchas maravillas, a causa de la incredulidad de ellos.

Marcos 4:40
[Dan pie a temores:] Les dijo: «¿Por qué están atemorizados? ¿Cómo no tienen fe?»

Marcos 11:22,23
[Constituyen un impedimento para que el Señor obre por conducto nuestro:] Jesús respondió: «Tengan fe en Dios». 23 En verdad les digo que cualquiera que diga a este monte: «Quítate y arrójate al mar», y no dude en su corazón, sino crea que lo que dice va a suceder, le será concedido.

Hebreos 3:18,19
[Nos privan de la paz y el reposo del Señor:] ¿A quiénes juró que no entrarían en Su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? 19Y vemos que no pudieron entrar a causa de su incredulidad.

Hebreos 4:2
[Hacen que la Palabra pierda su efecto milagroso en nuestra vida:] A nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron. (V. también Deuteronomio 32:20.)

Santiago 1:6,7
[Hacen que el Señor no responda a nuestras oraciones:] Pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. 7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.

7. Cuando no aceptamos la verdad, solo nos quedan dudas y engaños

Mateo 13:15
El corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y Yo los sane.

2 Corintios 4:3,4
Si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; 4 esto es, entre los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les cegó el entendimiento, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

Lucas 8:12
Los de junto al camino son los que oyen [la Palabra de Dios], y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven.

1 Timoteo 1:18,19
Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que, conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia, 19 manteniendo la fe y buena conciencia. Por desecharla, algunos naufragaron en cuanto a la fe.

2 Timoteo 4:3,4
[Cuidémonos de rechazar la verdad y de buscar enseñanzas que se acomoden a nuestro gusto.] Va a llegar el tiempo en que la gente no soportará la sana enseñanza; más bien, según sus propios caprichos, se buscarán un montón de maestros que solo les enseñen lo que ellos quieran oír. 4 Darán la espalda a la verdad y harán caso a toda clase de cuentos.

2 Tesalonicenses 2:11,12
Dios les enviará un poder engañoso, para que crean en la mentira, 12 a fin de que sean juzgados todos los que no creyeron en la verdad sino que se complacieron en la iniquidad.

1 Pedro 2:7,8
Para ustedes, que creen, esa piedra es de mucho valor; pero para los que no creen se cumple lo que dice la Escritura: «La piedra que los constructores despreciaron, se ha convertido en la piedra principal». 8 Y también esto otro: «Una roca, una piedra con la cual tropezarán». Pues ellos tropiezan al no hacer caso del mensaje: ese es su merecido.

8. Es el Señor quien disipa nuestras dudas en respuesta a nuestras oraciones y anhelos

Salmo 51:10–13
[David rezó:] Oh Dios, ¡pon en mí un corazón limpio!, ¡dame un espíritu nuevo y fiel! 11 No me apartes de Tu presencia ni me quites Tu santo Espíritu. 12 Hazme sentir de nuevo el gozo de Tu salvación; sostenme con Tu espíritu generoso, 13 para que yo enseñe a los rebeldes Tus caminos y los pecadores se vuelvan a Ti.

Salmo 138:8
El Señor cumplirá Su propósito en mí; eterna, oh Señor, es Tu misericordia; no abandones las obras de Tus manos.

Marcos 9:23,24,28,29
Dijo Jesús: «Todas las cosas son posibles para el que cree». 24 Al instante el padre del muchacho gritó y dijo: «Creo; ayúdame en mi incredulidad». [Después que Jesús reprendió al espíritu inmundo y curó al muchacho:] 28 Sus discípulos le preguntaban en privado: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?» 29 Jesús les dijo: «Esta clase con nada puede salir, sino con oración».

Lucas 17:5
Dijeron los apóstoles al Señor: «Auméntanos la fe».

Hebreos 12:2
Fijemos nuestra mirada en Jesús, pues de Él procede nuestra fe y Él es quien la perfecciona.

9. Resistamos al diablo y sometamos al Señor nuestros pensamientos

Isaías 55:7
Que el malvado deje su camino, que el perverso deje sus ideas; vuélvanse al Señor, y Él tendrá compasión de ustedes; vuélvanse a nuestro Dios, que es generoso para perdonar.

2 Corintios 10:4,5
Las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas; 5 destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo.

Efesios 4:27
No le den oportunidad al diablo.

Efesios 6:13,16,17
Tomen toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan resistir en el día malo y, después de haberse preparado bien, mantenerse firmes. 16 Sobre todo, que su fe sea el escudo que los libre de las flechas encendidas del maligno. 17 Que la salvación sea el casco que proteja su cabeza, y que la palabra de Dios sea la espada que les da el Espíritu Santo.

10. No nos es posible comprender los caminos de Dios con nuestra mente humana; debemos aceptarlos por fe

Proverbios 3:5
Confía de todo corazón en el Señor y no en tu propia inteligencia.

Isaías 55:8,9
«Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, ni sus caminos son Mis caminos —declara el Señor—. 9 Porque como los cielos son más altos que la tierra, así Mis caminos son más altos que sus caminos, y Mis pensamientos más que sus pensamientos».

Mateo 16:16,17
[El apóstol Pedro creyó que Jesús era el Hijo de Dios. Ese convencimiento se lo comunicó el Espíritu de Dios; no llegó a él por medio de razonamientos.] Respondiendo Simón Pedro, dijo: «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente». 17 Entonces le respondió Jesús: «Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino Mi Padre que está en los cielos».

Juan 3:3,4,7,9,10,12
[Ni siquiera el docto rabino Nicodemo comprendía las verdades espirituales que enseñaba Jesús hasta que dejó de analizar las cosas con su mente.] Jesús le contestó: «En verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios». 4Nicodemo le dijo: «¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?» 7 [Jesús puntualizó:] «No te asombres de que te haya dicho: “Tienen que nacer de nuevo”». 9 Nicodemo le preguntó: «¿Cómo puede ser esto?» 10 Jesús le respondió: «Tú eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas? 12 Si les he hablado de las cosas terrenales, y no creen, ¿cómo creerán si les hablo de las celestiales?»

Romanos 8:7–9
La mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo, 8 y los que están en la carne no pueden agradar a Dios. 9 Sin embargo, ustedes no están en la carne sino en el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en ustedes. Pero si alguien no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de Él.

1 Corintios 2:11–16
[Únicamente Dios puede revelarnos Sus verdades espirituales.] Entre los hombres, ¿quién conoce los pensamientos de un hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Asimismo, nadie conoce los pensamientos de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12 Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente, 13 de lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, combinando pensamientos espirituales con palabras espirituales. 14 Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque son cosas que se disciernen espiritualmente. 15 En cambio, el que es espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado por nadie. 16 Porque ¿quién ha conocido la mente del Señor, para que lo instruya? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo.

Efesios 4:17,18
Esto digo, pues, y afirmo juntamente con el Señor: que ustedes ya no anden así como andan también los gentiles, en la vanidad de su mente. 18 Ellos tienen entenebrecido su entendimiento, están excluidos de la vida de Dios por causa de la ignorancia que hay en ellos, por la dureza de su corazón.

11. Solo los de fe débil y vacilante piden milagros y señales

Mateo 16:1
Algunos de los fariseos y de los saduceos se acercaron a Jesús para ponerle una trampa y le dijeron: «Queremos que hagas un milagro que pruebe que Dios te ha enviado». (V. también 1 Corintios 1:22.)

Mateo 16:4
La generación mala y adúltera demanda señal.

Lucas 16:31
[El rico que se encontraba en el infierno rogó a Abraham que le permitiera a Lázaro regresar para advertir a sus hermanos. Pero…] Abraham le dijo: «Si no quieren hacer caso a Moisés y a los Profetas [la Palabra de Dios], tampoco creerán aunque algún muerto resucite».

Lucas 23:8,9
Cuando Herodes vio a Jesús, se puso muy contento, porque hacía tiempo que quería conocerlo. Había oído hablar mucho de Él y esperaba verlo hacer un milagro. 9 Le hizo muchas preguntas, pero Jesús no respondió nada.

Juan 4:48
Jesús le contestó: «Ustedes solo creen en Dios si ven señales y milagros».

Juan 20:29
Jesús le dijo: «Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron».

1 Corintios 1:22,23
Los judíos quieren ver milagros para creer en el mensaje que les anunciamos, y los griegos quieren oír un mensaje que suene razonable e inteligente. 23 Sin embargo, nosotros les anunciamos que Jesús es el Mesías, ¡y que murió en la cruz! Para la mayoría de los judíos, esto es un insulto; y para los que no son judíos, es una tontería.

12. La Palabra de Dios es el mejor antídoto contra las dudas

Romanos 10:17
La fe nace al oír el mensaje, y el mensaje viene de la palabra de Cristo.

Juan 20:30,31
Jesús hizo muchas otras señales milagrosas delante de Sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. 31 Pero estas se han escrito para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengan vida por medio de Él.

Romanos 15:4
Las cosas que antes fueron escritas, para nuestra enseñanza fueron escritas; para que por la paciencia, y por la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.

1 Timoteo 4:6
[Nutramos la fe y matemos de hambre las dudas.] Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido.

Hebreos 4:12
La palabra de Dios tiene vida y poder. Es más cortante que cualquier espada de dos filos, y penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta lo más íntimo de la persona; y somete a juicio los pensamientos y las intenciones del corazón.

2 Pedro 1:16,19
La enseñanza que les dimos sobre el poder y el regreso de nuestro Señor Jesucristo, no consistía en cuentos inventados ingeniosamente, pues con nuestros propios ojos vimos al Señor en Su grandeza. 19 Esto hace más seguro el mensaje de los profetas, el cual con toda razón toman ustedes en cuenta. Pues ese mensaje es como una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que el día amanezca y la estrella de la mañana salga para alumbrarles el corazón.

13. Una actitud positiva, con los ojos fijos en el Señor y en Su bondad, constituye uno de los mejores remedios contra las dudas

Salmo 27:13
Hubiera yo desmayado, si no hubiera creído que había de ver la bondad del Señor en la tierra de los vivientes.

Salmo 94:19
En medio de las preocupaciones que se agolpan en mi mente, Tú me das consuelo y alegría.

Salmo 119:165
Mucha paz tienen los que aman Tu Ley, y no hay para ellos tropiezo.

Isaías 26:3
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado.

Filipenses 4:8
Hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado.

14. Los testimonios alentadores estimulan nuestra fe

2 Reyes 5:1–4
[Naamán creyó al escuchar a una sirvienta hebrea.] Naamán, capitán del ejército del rey de Aram, era un gran hombre delante de su señor y tenido en alta estima, porque por medio de él el Señor había dado la victoria a Aram. También el hombre era un guerrero valiente, pero leproso. 2 Los arameos, que habían salido en bandas, habían tomado cautiva a una muchacha muy joven de la tierra de Israel, y ella estaba al servicio de la mujer de Naamán. 3 Y ella dijo a su señora: «¡Ah, si mi señor estuviera con el profeta que está en Samaria! Él entonces lo curaría de su lepra». 4 Entonces Naamán fue y habló a su señor el rey diciéndole: «Esto y esto ha dicho la muchacha que es de la tierra de Israel». [Posteriormente Naamán fue a ver a Eliseo, hizo caso de sus instrucciones, se curó de la lepra y además se volvió creyente. Si quieres conocer los pormenores de lo que ocurrió, lee el resto del capítulo.]

Juan 4:28–30,39
[La samaritana] dejó su cántaro, fue a la ciudad y dijo a los hombres: 29 «Vengan, vean a un hombre que me ha dicho todo lo que yo he hecho. ¿No será este el Cristo?» 30 Y salieron de la ciudad y fueron adonde Él estaba. 39 Y de aquella ciudad, muchos de los samaritanos creyeron en Él por la palabra de la mujer que daba testimonio, diciendo: «Él me dijo todo lo que yo he hecho».

Juan 17:20
No ruego solamente por estos [los apóstoles], sino también por los que han de creer en Mí por la palabra de ellos.

15. A veces lo único que podemos hacer es aguantar firmes y confiar en que Dios sabe lo que hace

Salmo 31:24
Esfuércense, y aliéntese su corazón, todos ustedes que esperan en el Señor.

1 Corintios 16:13
Manténganse despiertos y firmes en la fe. Tengan mucho valor y firmeza.

Colosenses 1:23
Deben permanecer firmemente basados en la fe, sin apartarse de la esperanza que tienen por el mensaje del evangelio que oyeron.

Colosenses 2:6,7
De la manera que recibieron a Cristo Jesús el Señor, así anden en Él; 7 firmemente arraigados y edificados en Él y confirmados en su fe, tal como fueron instruidos, rebosando de gratitud.

Hebreos 10:23
Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.

Hebreos 11:27
Por la fe [Moisés] […] se sostuvo como viendo al Invisible.

16. Algunos de los personajes más sobresalientes de la Biblia se vieron asaltados por dudas, pero lucharon hasta superarlas y nos dieron un ejemplo a seguir

Génesis 15:7,8
[Al principio Abraham dudó de la promesa de Dios de que heredaría la tierra de Canaán. Aun así, obedeció y llegó a ser el padre de los creyentes.] [Dios] le dijo: «Yo soy el Señor; Yo te saqué de Ur de los caldeos para darte esta tierra como herencia». 8 «Pero, Señor y Dios, ¿cómo podré estar seguro de que voy a heredar esta tierra?», contestó Abram. (V. también Gálatas 3:6–9.)

Génesis 18:12–14; Hebreos 11:11
[Sara, esposa de Abraham, puso en duda el increíble anuncio divino de que tendría un hijo a pesar de que hacía ya años que no estaba en edad fértil. No obstante, luego creyó y dio a luz a Isaac.] Sara se rió para sus adentros, diciendo: «¿Tendré placer después de haber envejecido, siendo también viejo mi señor?» 13 Y el Señor dijo a Abraham: «¿Por qué se rió Sara, diciendo: “¿Concebiré en verdad siendo yo tan vieja”? 14 ¿Hay algo demasiado difícil para el Señor? Volveré a ti al tiempo señalado, por este tiempo el año próximo, y Sara tendrá un hijo». Hebreos 11:11 Por la fe Sara misma recibió fuerza para concebir, aun pasada ya la edad propicia, pues consideró fiel a Aquel que lo había prometido.

Éxodo 3:11,12
Moisés dijo a Dios: «¿Quién soy yo para ir a Faraón, y sacar a los israelitas de Egipto?» 12 «Ciertamente Yo estaré contigo —le respondió el Señor—, y la señal para ti de que soy Yo el que te ha enviado será esta: cuando hayas sacado al pueblo de Egipto ustedes adorarán a Dios en este monte».

Éxodo 4:10–12
[Moisés todavía se sentía inseguro de su capacidad para dirigir al pueblo. Sin embargo, se dispuso a hacerlo, y el Señor lo bendijo.] «¡Ay, Señor! —respondió Moisés—. Yo no tengo facilidad de palabra, y esto no es solo de ayer ni de ahora que estás hablando con este siervo Tuyo, sino de tiempo atrás. Siempre que hablo, se me traba la lengua». 11 Pero el Señor le contestó: «¿Y quién le ha dado la boca al hombre? ¿Quién sino Yo lo hace mudo, sordo, ciego, o que pueda ver? 12 Así que, anda, que Yo estaré contigo cuando hables, y te enseñaré lo que debes decir». [Moisés todavía vacilaba, como se lee en los versículos 13–16, por lo que Dios dejó que su hermano Aarón le hiciera de portavoz.]

Salmo 31:22
[El rey David tuvo momentos de duda y desesperación, pero el Señor siempre lo sacó adelante:] En mi inquietud llegué a pensar que me habías echado de Tu presencia; pero cuando te pedí ayuda, Tú escuchaste mis gritos.

Mateo 11:2,3
[El mismo Juan que había bautizado a Jesús y que en un principio había reconocido Su naturaleza divina tuvo más adelante sus dudas de que Jesús fuera el Mesías.] Al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, 3 para preguntarle: «¿Eres Tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?»

Mateo 16:21–23
[El apóstol Pedro reprendió erróneamente a Jesús y quiso darle consejos. Sin embargo, a Jesús no le agradó que Pedro pusiera en duda las palabras proféticas que Él acababa de decir:] Jesús comenzó a explicar a Sus discípulos que Él tendría que ir a Jerusalén, y que los ancianos, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la Ley lo harían sufrir mucho. Les dijo que lo iban a matar, pero que al tercer día resucitaría. 22 Entonces Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, diciendo: «¡Dios  no lo quiera, Señor! ¡Esto no te puede pasar!» 23 Pero Jesús se volvió y le dijo a Pedro: «¡Apártate de Mí, Satanás, pues eres un tropiezo para Mí! Tú no ves las cosas como las ve Dios, sino como las ven los hombres».

Juan 20:27,28
[El apóstol Tomás, pese a su escepticismo inicial, luego se convenció de que Jesús había resucitado.] Dijo [Jesús] a Tomás: «Pon aquí tu dedo, y mira Mis manos; y acerca tu mano, y métela en Mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». 28 Entonces Tomás respondió y le dijo: «¡Señor mío, y Dios mío!» (V. también Mateo 28:17.)

17. Se nos pide que andemos por fe

Mateo 9:29
Que se haga conforme a la fe que ustedes tienen.

Romanos 1:17
El evangelio nos muestra de qué manera Dios nos hace justos: es por fe, de principio a fin. Así lo dicen las Escrituras: «El justo por la fe vivirá».

Romanos 5:1
Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.

2 Corintios 4:18
No nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve, ya que las cosas que se ven son pasajeras, pero las que no se ven son eternas.

2 Corintios 5:7
Por fe andamos, no por vista.

1 Juan 5:4
Todo aquello que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.

Publicado en Tour temático de la Biblia: Una vida más feliz
© Aurora Production AG, Suiza, 2012

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