Versículos Bíblicos sobre el Lenguaje Soez

LENGUAJE SOEZ

Definición: Aquel que es bajo, grosero o de mal gusto.

1. Las malas palabras son contrarias a las buenas costumbres y nacen de un corazón malvado.

  • Mateo 12:34b,35 ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. 35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.
  • Salmo 10:7 [David describe así a los impíos en los Salmos:] Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude; debajo de su lengua hay vejación y maldad.
  • Proverbios 15:28b La boca de los impíos derrama malas cosas.
  • Romanos 3:12-14 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. 13Sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de sus labios; 14 su boca está llena de maldición y de amargura.

2. Las malas palabras envilecen y corrompen a uno mismo y a otros.

  • Salmo 109:17 Amó la maldición, y ésta le sobrevino; y no quiso la bendición, y ella se alejó de él.
  • Proverbios 10:14b La boca del necio es calamidad cercana.
  • Proverbios 12:13a El impío es enredado en la prevaricación de sus labios. [V. también Proverbios 13:3b.]
  • Proverbios 18:7 La boca del necio es quebrantamiento para sí, y sus labios son lazos para su alma.
  • Eclesiastés 10:12b Los labios del necio causan su propia ruina.
  • Mateo 12:36,37 Yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. 37Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.
  • Mateo 15:18 Lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.
  • 1 Corintios 15:33 No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
  • 2 Timoteo 2:16 Evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad.
  • Santiago 3:6,9 La lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. [V. también Salmo 109:17,18.]

3. Decir malas palabras es una flaqueza que abre la puerta al Diablo.

  • Proverbios 15:4 La lengua apacible es árbol de vida; mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.
  • Mateo 26:74 [El apóstol Pedro soltó palabrotas la tercera vez que negó a Jesucristo:] Él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre. Y en seguida cantó el gallo.

4. Adoptemos una postura firme contra las malas palabras, tanto en privado como en presencia de otros.

  • Salmo 17:3 He resuelto que mi boca no haga transgresión.
  • Salmo 50:23 El que sacrifica alabanza me honrará; y al que ordenare su camino, le mostraré la salvación de Dios.
  • Salmo 141:3 Pon guarda a mi boca, oh Señor; guarda la puerta de mis labios.
  • Proverbios 4:24 Aparta de ti la perversidad de la boca, y aleja de ti la iniquidad de los labios.
  • Proverbios 8:13 El temor del Señor es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino y la boca perversa, aborrezco.
  • Efesios 4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
  • Efesios 5:4 Ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.
  • Efesios 5:11 No participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas.
  • Colosenses 3:8 Dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.

5. Con frecuencia las malas palabras son señal de orgullo o de querer dárselas de moderno o de macho.

  • Salmo 12:4 Los que han dicho: Por nuestra lengua prevaleceremos; nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor de nosotros?
  • Salmo 59:12 Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios, sean ellos presos en su soberbia, y por la maldición y mentira que profieren.
  • 1 Samuel 17:43 [Goliat fue el típico caso del impío que maldice al justo:] Dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses.

6. Con frecuencia decir malas palabras es consecuencia de un arranque de ira o impaciencia.

  • Proverbios 29:20 ¿Has visto hombre ligero en sus palabras? Más esperanza hay del necio que de él.
  • Eclesiastés 5:2 No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el Cielo, y tú sobre la Tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.
  • Santiago 1:19,20 Mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; 20 porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.

7. Ni se nos debe ocurrir pronunciar una mala palabra.

  • Eclesiastés 10:20 Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey, ni en lo secreto de tu cámara digas mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra.
  • Proverbios 30:32 Si neciamente has procurado enaltecerte, o si has pensado hacer mal, pon el dedo sobre tu boca [antes de que lo digas].

8. Si otros nos insultan, evitemos defendernos con insultos o con lenguaje soez.

  • Job 2:7,9,10 [Cuando el Señor permitió que Satanás despojara a Job de su riqueza, su familia y su salud, Job se negó a maldecir a Dios:] Salió Satanás de la presencia del Señor, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete. 10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.
  • Salmo 39:1 Yo dije: Atenderé a mis caminos, para no pecar con mi lengua; guardaré mi boca con freno, en tanto que el impío esté delante de mí.
  • Eclesiastés 7:21a,22 Tampoco apliques tu corazón a todas las cosas que se hablan; 22 porque tu corazón sabe que tú también dijiste mal de otros muchas veces.
  • Santiago 3:10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.
  • 1 Pedro 3:9,10 No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición. 10 Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño.

Extraído del libro devocional “Una Vida mas feliz” – Aurora Productions

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