Versículos bíblicos sobre el poder de la lengua

Instituto Buenas Nuevas
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«La vida y la muerte dependen de la lengua» (Proverbios 18:21).

1. Hablar positivamente

A. Expresarse sana y amorosamente tiene un excelente efecto:

Proverbios 15:23
La palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!

Proverbios 15:1
La blanda respuesta quita la ira.

Proverbios 25:15
La paciencia calma el enojo; las palabras suaves rompen la resistencia.

2 Crónicas 10:7
Si te conduces humanamente con este pueblo, lo tratas bien y le hablas con buenas palabras, ellos te servirán siempre.

B. Hablar con prudencia es salud y vida:

Proverbios 10:11
Manantial de vida es la boca del justo.

Proverbios 12:18
La lengua de los sabios sana.

Proverbios 15:4
La sana lengua es árbol de vida.

Proverbios 16:24
Panal de miel son los dichos suaves. Suavidad al alma y medicina a los huesos.

C. Otras características de las palabras sanas:

Proverbios 8:6
Hablaré cosas excelentes; y abriré mis labios para cosas rectas.

Proverbios 14:3
Los labios de los sabios los guardarán.

Proverbios 31:26
La ley de clemencia está en su lengua.

Eclesiastés 10:12
Las palabras del sabio están llenas de gracia.

Santiago 3:2
Solo quien es capaz de dominar su lengua, es una persona madura.

Salmo 37:30
El hombre bueno habla con sabiduría; el hombre bueno habla con justicia.

(V. también Proverbios 10:31; 15:7; 24:26; Malaquías 2:6.)

D. Decir lo que conviene en el momento oportuno:

Proverbios 10:32
Los labios del justo saben decir lo que agrada.

Proverbios 25:11
Manzana de oro con figuras de plata es la palabra dicha como conviene.

Eclesiastés 8:5
El corazón del sabio discierne el tiempo y el juicio.

E. Decir cosas que animen y conforten a los demás:

Génesis 50:21
Los consoló y les habló cariñosamente.

Deuteronomio 3:28
Encarga a Josué, y anímalo y fortalécelo, porque él pasará a la cabeza de este pueblo, y él les dará por heredad la tierra que tú verás.

Job 4:4
Con tus palabras sostenías al que tropezaba y afirmabas las rodillas que decaían.

Job 16:5
Les podría alentar con mi boca, y el consuelo de mis labios podría aliviar su dolor.

Isaías 35:3,4
Fortalezcan a los débiles, den valor a los cansados, 4 digan a los tímidos: «¡Ánimo, no tengan miedo! ¡Aquí está su Dios para salvarlos, y a sus enemigos los castigará como merecen!»

Isaías 50:4
El Señor me ha instruido para que yo consuele a los cansados con palabras de aliento.

F. Comunicar la Palabra del Señor y hablar de ella:

Deuteronomio 6:6,7
Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón: 7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.

Salmo 119:172
Hablará mi lengua Tus dichos; porque todos Tus mandamientos son justicia.

Malaquías 2:7
Es el deber de los sacerdotes enseñar a la gente a conocerme, y todos deben acudir a ellos para recibir instrucción, porque ellos son los mensajeros del Señor todopoderoso.

Juan 6:63
El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que Yo les he hablado son espíritu y son vida.

Efesios 5:19
Hablen entre ustedes con salmos, himnos y cantos espirituales.

1 Pedro 4:11
Cuando alguien hable, sean sus palabras como palabras de Dios.

G. Dar testimonio de las maravillas que ha hecho Dios:

Salmo 9:11
Canten himnos al Señor, que reina en Sion; anuncien a los pueblos lo que ha hecho.

Salmo 35:28
¡Mi lengua hablará de Tu justicia y de Tu alabanza todo el día!

Salmo 66:16
¡Vengan todos ustedes, los que tienen temor de Dios! ¡Escuchen, que voy a contarles lo que ha hecho por mí!

Salmo 145:1–7,10,12,21
Te exaltaré mi Dios, oh Rey, y bendeciré Tu nombre eternamente y para siempre. 2 Todos los días te bendeciré, y alabaré Tu nombre eternamente y para siempre. 3 Grande es el Señor, y digno de ser alabado en gran manera, y Su grandeza es inescrutable. 4 Una generación alabará Tus obras a otra generación, y anunciará Tus hechos poderosos. 5 En el glorioso esplendor de Tu majestad, y en Tus obras maravillosas meditaré. 6 Los hombres hablarán del poder de Tus hechos portentosos, y yo contaré Tu grandeza. 7 Ellos proclamarán con entusiasmo la memoria de Tu mucha bondad, y cantarán con gozo de Tu justicia. 10 Señor, Tus obras todas te darán gracias, y Tus santos te bendecirán […] 12 para dar a conocer a los hijos de los hombres Tus hechos poderosos y la gloria de la majestad de Tu reino. 21 Mi boca proclamará la alabanza del Señor; y toda carne bendecirá Su santo nombre eternamente y para siempre.

Hechos 12:17
Empezó a contarles cómo Dios lo había sacado de la cárcel.

(V. también Salmo 40:9,10; 71:17; Isaías 12:4.)

H. Tener sentido del humor:

Proverbios 17:22
El corazón alegre es una buena medicina. (V. también Proverbios 15:13,15.)

Salmo 126:2
Nuestra boca se llenó de risa y nuestra lengua de alabanza. (V. Job 8:21.)

(V. también Génesis 21:6; Eclesiastés 3:4; 10:19.)

2. Guardar silencio y refrenar la lengua

Eclesiastés 3:7
[Hay] tiempo de callar, y tiempo de hablar.

A. Peligros de hablar demasiado:

Proverbios 10:19
En las muchas palabras, la transgresión es inevitable.

Proverbios 14:23
De todo esfuerzo se saca provecho; del mucho hablar, solo miseria.

B. Lo más prudente es escuchar atentamente y pensar antes de hablar:

Santiago 1:19
Todos ustedes deben estar listos para escuchar; en cambio deben ser lentos para hablar y para enojarse.

Proverbios 18:13
Es una necedad y una vergüenza responder antes de escuchar.

Eclesiastés 5:2,6
No te des prisa en hablar, ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Dios. Porque Dios está en el cielo y tú en la tierra; por tanto sean pocas tus palabras. 6 No permitas que tu boca te haga pecar.

Juan 8:1–9
[Episodio en que Jesús se negó a responder y emitir un juicio precipitado.]

Proverbios 15:28
El corazón del justo piensa para responder.

Proverbios 29:20
¿Ves a un hombre precipitado en sus palabras? Más esperanza hay para el necio que para él.

C. Hay veces en que lo más sabio es hablar poco:

Proverbios 17:27
Es de sabios hablar poco, y de inteligentes mantener la calma.

Eclesiastés 5:3
De la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio.

(V. también Mateo 5:37.)

D. Muchas veces lo más prudente es no decir nada:

Job 6:24
Instrúyanme, y yo me callaré.

Job 13:5
¡Si al menos guardaran ustedes silencio, podrían pasar por personas sabias!

Proverbios 10:19
El que refrena sus labios es prudente.

Proverbios 11:12
El hombre prudente calla.

Proverbios 17:28
Hasta el necio pasa por sabio e inteligente cuando se calla y guarda silencio.

E. Cuidado con lo que dices:

Salmo 39:1
Para no pecar con mi lengua; guardaré mi boca como con mordaza mientras el impío esté en mi presencia.

Salmo 141:3
Señor, ponle a mi boca un guardián; vigílame cuando yo abra los labios.

Proverbios 13:3
Cuidar las palabras es cuidarse uno mismo.

Mateo 12:36
En el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de cualquier palabra inútil que hayan pronunciado.

Proverbios 21:23
El que guarda su boca y su lengua, su vida guarda de angustias.

F. Secretos:

Proverbios 11:13
El chismoso todo lo cuenta; la persona digna de confianza guarda el secreto.

Proverbios 25:9
Trata tu causa con tu compañero, y no descubras [reveles] el secreto a otro.

Miqueas 7:5
Cuídate aun de lo que hables con tu esposa. (V. también Jueces 14:15–17; 16:4–6,15–21.)

Mateo 12:14–16
Cuando los fariseos salieron, hicieron planes contra Él, para ver cómo lo podrían destruir. 15 Pero Jesús, sabiéndolo, se retiró de allí. Y muchos lo siguieron, y los sanó a todos. 16 Y les advirtió que no revelaran quién era Él.

Marcos 1:43–45
Jesús lo despidió enseguida amonestándole severamente: 44 «Mira —le dijo—, no digas nada a nadie […]». 45 Pero él, en cuanto salió comenzó a proclamarlo abiertamente y a divulgar el hecho, a tal punto que Jesús ya no podía entrar públicamente en ninguna ciudad, sino que se quedaba fuera en lugares despoblados; y venían a Él de todas partes. (V. también Mateo 8:4.)

Marcos 9:9,10
Mientras bajaban del cerro, Jesús les encargó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre hubiera resucitado. 10 Por esto guardaron el secreto entre ellos, aunque se preguntaban qué sería eso de resucitar. (V. también Mateo 17:9; Lucas 9:36.)

Lucas 8:56
Jesús les pidió que no le contaran a nadie lo que había pasado. (V. también Marcos 5:43.)

Hechos 23:22
El jefe despidió al muchacho y le ordenó: «No le digas a nadie lo que me has dicho».

(V. también Josué 2:14,20; Mateo 9:30; Lucas 9:20,21; Mateo 16:20.)

G. Los necios de ninguna manera pueden mantener la boca cerrada:

Proverbios 15:2
De la lengua de los sabios brota sabiduría; de la boca de los necios, necedades.

Proverbios 20:3
Es honra para el hombre evitar las discusiones, pero cualquier necio se enredará en ellas.

Proverbios 29:11
El necio da rienda suelta a toda su ira.

3. El daño que ocasiona una lengua incontrolada

A. Quien tiene una lengua incontrolada se contamina a sí mismo:

Mateo 15:11
No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.

Mateo 15:18
Lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.

Santiago 3:6
La lengua es […] un mundo de maldad puesto en nuestro cuerpo, que contamina a toda la persona.

B. Una lengua chismosa es como un fuego:

Santiago 3:5,6
La lengua es una parte muy pequeña del cuerpo, pero es capaz de grandes cosas. ¡Qué bosque tan grande puede quemarse por causa de un pequeño fuego! 6 Y la lengua es un fuego. Es un mundo de maldad puesto en nuestro cuerpo, que contamina a toda la persona. Está encendida por el infierno mismo, y a su vez hace arder todo el curso de la vida.

Proverbios 16:27
El hombre perverso cava en busca del mal; y en sus labios hay como una llama de fuego.

C. Una lengua malévola es un veneno mortal:

Santiago 3:8
La lengua parece un animal salvaje que nadie puede dominar, y que está lleno de veneno mortal.

Salmo 140:3
Su lengua es aguda, como de serpiente; sus palabras son como veneno de víbora.

Romanos 3:13
Hacen tanto daño con sus palabras, como una serpiente con su veneno.

D. Una lengua áspera y maliciosa puede producir heridas profundas:

Proverbios 12:18
Hay quien habla sin tino como golpes de espada.

Proverbios 25:18
Martillo y cuchillo y saeta aguda, es el hombre que habla contra su prójimo falso testimonio.

Proverbios 15:4
La lengua amable es un árbol de vida; la lengua perversa hace daño al espíritu.

Proverbios 26:18,19
Como un loco que lanza mortales flechas de fuego, 19 así es quien engaña a su amigo y luego dice que todo era un juego.

E. Una lengua maliciosa destruye y mata:

Proverbios 11:9
Las palabras del malvado destruyen a sus semejantes.

Proverbios 18:21
La vida y la muerte dependen de la lengua.

Proverbios 26:28
La lengua falsa atormenta al que ha lastimado; la boca lisonjera conduce a la ruina.

F. Acaba con el amor y la amistad:

Proverbios 16:28
El chismoso aparta a los mejores amigos.

Hechos 14:2
Los judíos que no creyeron, excitaron y llenaron de odio los ánimos de los gentiles contra los hermanos.

4. Las palabras necias y malignas

A. Las malas palabras provienen de corazones malos:

Proverbios 15:2
La boca de los necios habla necedades.

Proverbios 15:28
La boca de los impíos derrama malas cosas.

Mateo 12:35
El hombre bueno del buen tesoro del corazón saca buenas cosas: y el hombre malo del mal tesoro saca malas cosas.

B. Las palabras malas y necias hieden y corrompen:

Eclesiastés 10:1
Las moscas muertas hacen heder y corrompen el perfume del perfumista; así es una pequeña locura [necedad], al que es estimado como sabio y honorable.

1 Corintios 15:33
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.

C. La necedad y las vanas palabrerías conducen a la maldad:

Proverbios 14:7
Aléjate del necio, pues de sus labios no obtendrás conocimiento.

Eclesiastés 10:13
Comienza diciendo puras tonterías, y acaba diciendo las peores estupideces.

2 Timoteo 2:16
Evita palabrerías mundanas y vacías, porque los que hablan así, se hunden cada vez más en la maldad.

D. Una lengua incontrolada conduce a la ruina:

Proverbios 15:14
La boca de los necios se alimenta de necedades.

Proverbios 10:14
La boca del necio es calamidad cercana.

Proverbios 10:10
El que dice necedades acaba en la ruina.

Proverbios 12:13
En la transgresión de sus labios se enreda el malvado.

Proverbios 13:3
El que habla mucho se arruina solo.

Proverbios 17:20
El de corazón perverso nunca encuentra el bien, y el de lengua pervertida cae en el mal.

Proverbios 18:7
Las palabras del necio son su propia ruina; con sus labios se echa la soga al cuello.

Eclesiastés 10:12
Los labios del necio causan su propia ruina.

5. Controlar la lengua

A. Abstente de palabras corrompidas:

Proverbios 4:24
Aparta de ti la boca perversa y aleja de ti los labios falsos.

Efesios 4:31
Alejen de ustedes la amargura, las pasiones, los enojos, los gritos, los insultos y toda clase de maldad.

Efesios 5:4
Tampoco haya obscenidades, ni necedades, ni groserías, que no son apropiadas, sino más bien acciones de gracias.

Colosenses 3:8
Dejen todo eso: el enojo, la pasión, la maldad, los insultos y las palabras indecentes.

1 Timoteo 6:20
No escuches palabrerías mundanas y vacías.

B. Di cosas edificantes, no corrompidas:

Efesios 4:29
No salga de la boca de ustedes ninguna palabra mala [corrompida], sino solo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.

Colosenses 4:6
Que su conversación sea siempre con gracia, sazonada como con sal, para que sepan cómo deben responder a cada persona.

Tito 2:7,8
Muéstrate en todo como ejemplo de buenas obras, con pureza de doctrina, con dignidad, 8 con palabra sana e irreprochable.

Proverbios 8:8,9
Conforme a la justicia son todas las palabras de mi boca, no hay en ellas nada torcido ni perverso. 9 Todas son sinceras para el que entiende, y rectas para los que han hallado conocimiento.

(V. también Romanos 15:2.)

C. Aunque es difícil controlar la lengua, contamos con la ayuda de Dios:

Santiago 3:8
Ningún hombre puede domar la lengua.

Lucas 12:12
En el momento preciso, el Espíritu Santo les dirá lo que deben decir.

D. Lee la Palabra de Dios y deja que te purifique; así cambiará tu forma de hablar:

Salmo 119:9
¿Cómo puede el joven guardar puro su camino? Guardando Tu palabra.

Juan 15:3
Ustedes ya están limpios por la palabra que les he hablado.

Efesios 5:26
…habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra.

1 Pedro 1:22
Ustedes, al obedecer al mensaje de la verdad, se han purificado para amar sinceramente a los hermanos.

(V. también Proverbios 6:20–23; Hebreos 10:22.)

6. Chismes, murmuraciones y calumnias

A. El Señor nos prohíbe chismorrear:

Levítico 19:16
[El Señor dijo:] No andes con chismes entre tu gente.

Éxodo 23:1
No propagarás falso rumor.

Tito 3:2
Que no hablen mal de nadie ni discutan. Que sean amables con todos y muestren humildad en su trato con los demás.

Santiago 4:11
Hermanos, no hablen mal de los demás.

1 Pedro 2:1
Dejen de hacer lo malo. No se digan mentiras, no sean hipócritas, no sean envidiosos ni chismosos.

B. Advertencia contra las murmuraciones:

Proverbios 25:9
Trata tu causa con tu compañero, y no descubras [reveles] el secreto a otro.

2 Corintios 12:20
Me da miedo pensar que, cuando vaya a visitarlos, no los encuentre como yo quisiera, y que tampoco yo resulte ser lo que ustedes esperan. Tengo miedo de encontrarlos peleándose, o envidiándose, o enojados unos contra otros, o que resulten ser egoístas, chismosos, murmuradores, orgullosos y alborotadores.

C. El chismorreo denota falta de fe y amor verdaderos:

Proverbios 10:18
Es de mentirosos disimular el odio, y es de necios divulgar chismes.

1 Timoteo 5:11,13
Cuando sus propios deseos las apartan de Cristo […] 13 andan de casa en casa, y se vuelven perezosas; y no solo perezosas, sino también chismosas, metiéndose en todo y diciendo cosas que no convienen.

Santiago 1:26
Quien se cree muy santo y no cuida sus palabras, se engaña a sí mismo y de nada le sirve tanta religiosidad.

D. El odio conduce a chismes:

Salmo 38:12
Los que procuran mi mal hablan iniquidades, y meditan fraudes.

Salmo 41:7
Reunidos murmuran contra mí todos los que me aborrecen.

E. Las calumnias son del diablo:

1 Timoteo 3:11
Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras [diábolos en el texto griego, que significa literalmente «acusador falso, diablo»].

7. El castigo por chismorrear

A. Cómo se debe actuar, según la Biblia, con los murmuradores y chismosos:

Tito 1:10,11
Hay aún muchos obstinados, habladores de vanidades […] 11 A esos es preciso tapar la boca, porque trastornan casas enteras enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene.

Salmo 32:9
No seas como el mulo o el caballo, que no pueden entender y hay que detener su brío con el freno y con la rienda.

Salmo 101:5
[El rey David dijo:] Haré callar a aquellos que a escondidas hablan mal de su vecino; ¡no soporto al altanero y arrogante!

Proverbios 25:23
El viento del norte ahuyenta la lluvia, y el rostro airado la lengua detractora.

B. Si no cambian, no te relaciones con ellos:

Salmo 101:7
Para el tramposo no habrá lugar en mi palacio; ¡ningún mentiroso podrá estar en mi presencia!

Proverbios 20:19
El chismoso no sabe guardar un secreto, así que no te juntes con gente chismosa.

Proverbios 22:10
Echa fuera al insolente y saldrá la discordia.

Proverbios 26:20
Sin leña se apaga el fuego: y donde no hay chismoso, cesa la contienda.

Proverbios 8:13
El orgullo, la arrogancia, el mal camino y la boca perversa, yo aborrezco.

C. El Señor los juzgará:

Mateo 12:36,37
De toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio. 37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

8. Para no criticar o desacreditar a los demás

A. Piensa en sus virtudes:

Filipenses 4:8
Piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado.

(V. también Filipenses 1:3.)

B. Recuerda las bendiciones por no hablar mal de los demás:

Salmo 15:1,3
Señor, ¿quién puede residir en Tu santuario?, ¿quién puede habitar en Tu santo monte? 3 El que no habla mal de nadie; el que no hace daño a su amigo ni ofende a su vecino.

1 Pedro 3:10
Los que de todo corazón deseen vivir y ser felices, deben cuidarse de no mentir y de no hablar mal de otros.

C. Esfuérzate por no hablar mal de nadie:

Salmo 17:3
He resuelto que mi boca no haga transgresión.

Salmo 39:1
Atenderé a mis caminos, para no pecar con mi lengua.

Proverbios 30:32
Si has pensado hacer mal, pon el dedo sobre tu boca [para no decir lo que estabas pensando].

D. En la medida de lo posible, ni siquiera pienses mal de nadie:

Salmo 19:14
Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti.

Eclesiastés 10:20
Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey.

2 Corintios 10:5
Todo pensamiento humano lo sometemos a Cristo.

E. No puedes decir cosas buenas si tu corazón está lleno de maldad:

Mateo 12:34
¿Cómo pueden decir cosas buenas, si ustedes mismos son malos? De lo que abunda en el corazón, habla la boca.

Mateo 7:18
El árbol bueno no puede dar fruto malo, ni el árbol malo dar fruto bueno.

F. Cuidado con los halagos hipócritas:

Salmo 12:2
Falsedad habla cada uno a su prójimo; hablan con labios lisonjeros y con doblez de corazón.

Salmo 28:3
No me arrastres junto con los malvados, no me hagas correr la suerte de los malhechores, que por fuera se muestran amistosos pero por dentro son todo maldad.

Salmo 55:21
Los dichos de su boca son más blandos que mantequilla, pero guerra hay en su corazón; suaviza sus palabras más que el aceite, mas ellas son espadas desnudas.

Salmo 62:4
Solo piensan en derribarme; su mayor placer es la mentira. Me alaban con los labios, pero me maldicen con el pensamiento.

Proverbios 26:23
Baño de plata sobre olla de barro son las palabras suaves que llevan mala intención.

Proverbios 26:25,26
Por más que hable amigablemente, no le creas, porque siete abominaciones hay en su corazón. 26 Aunque con disimulo encubra su odio, su maldad será descubierta.

Ezequiel 33:31
Hacen halagos con sus bocas, y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia.

9. Advertencia sobre juzgar a los demás

Mateo 7:1–5
No se conviertan en jueces de los demás, y así Dios no los juzgará a ustedes. 2 Si son muy duros para juzgar a otras personas, Dios será igualmente duro con ustedes. Él los tratará como ustedes traten a los demás. 3 ¿Por qué te fijas en lo malo que hacen otros, y no te das cuenta de las muchas cosas malas que haces tú? Es como si te fijaras que en el ojo del otro hay una basurita y no te dieras cuenta de que en tu ojo hay una rama. 4 ¿Cómo te atreves a decirle a otro: «Déjame sacarte la basurita que tienes en el ojo», si tú tienes una rama en el tuyo? 5 ¡Hipócrita! Primero saca la rama que tienes en tu ojo, y así podrás ver bien para sacar la basurita que está en el ojo del otro.

Juan 7:24
No juzguen ustedes por las apariencias. Cuando juzguen, háganlo con rectitud.

Romanos 2:1
No tienes disculpa, tú que juzgas a otros, no importa quién seas. Al juzgar a otros te condenas a ti mismo, pues haces precisamente lo mismo que hacen ellos.

Romanos 2:3
Si acusan y juzgan a los demás, pero hacen lo mismo que ellos, están muy equivocados si creen que Dios no los va a castigar.

Romanos 14:13
No nos juzguemos los unos a los otros.

10. Cuando los demás hablen mal de ti

A. Si puedes, no les hagas caso; no te ofendas:

Eclesiastés 7:21,22
Tampoco apliques tu corazón a todas las cosas que se dicen, para que no oigas a tu siervo cuando habla mal de ti; 22 porque tu corazón sabe que tú también hablaste mal de otros muchas veces.

Salmo 119:165
Mucha paz tienen los que aman Tu Ley [Palabra], y nada los hace tropezar.

B. No te desquites hablando tú mal de ellos:

1 Pedro 2:21–23
Si acaso sufren injustamente, recuerden que Dios les ha ordenado sufrir con paciencia. Y en eso Cristo les ha dado el ejemplo, para que hagan lo mismo, pues Él sufrió por ustedes. 22 Cristo no pecó nunca, y jamás engañó a nadie. 23 Cuando lo insultaban, jamás contestaba con insultos, y jamás amenazó a quienes lo hicieron sufrir. Más bien, dejó que Dios se encargara de todo y lo cuidara, pues Dios juzga a todos con justicia. (V. también Isaías 53:7,9.)

1 Pedro 3:9
Si alguien les hace algo malo, no hagan ustedes lo mismo, y si alguien los insulta, no contesten con otro insulto. Al contrario, lo que deben hacer es pedirle a Dios que bendiga a esas personas.

C. Rebate sus mentiras con tus buenas obras:

Tito 2:7,8
Al enseñarles, hazlo con toda pureza y dignidad, 8 hablando de una manera sana, que nadie pueda condenar. Así sentirá vergüenza cualquiera que se ponga en contra, pues no podrá decir nada malo de nosotros.

1 Pedro 2:12
Mantengan entre los gentiles [incrédulos] una conducta irreprochable, a fin de que en aquello que les calumnian como malhechores, ellos, por razón de las buenas obras de ustedes, al considerarlas, glorifiquen a Dios.

1 Pedro 2:15
Dios quiere que ustedes hagan el bien, para que la gente ignorante y tonta no tenga nada que decir en contra de ustedes.

1 Pedro 3:16
Pórtense de tal modo que tengan tranquila su conciencia, para que los que hablan mal de su buena conducta como creyentes en Cristo, se avergüencen de sus propias palabras.

D. Jesús guardó silencio frente a Sus acusadores:

Isaías 53:7
Fue oprimido y afligido, pero no abrió Su boca.

Mateo 27:14
Jesús no le respondió [a Pilato] ni una palabra.

Lucas 23:9
[Herodes] le preguntaba con muchas palabras, mas [Jesús] nada le respondió.

Lucas 22:67,68
[Jesús sabía que no tenía sentido responder a Sus enemigos.]

E. Hay ocasiones en las que sí debemos declarar nuestra postura y dar una respuesta:

Mateo 10:18–20
Hasta serán llevados delante de gobernadores y reyes por Mi causa, como un testimonio a ellos […]. 19 Pero cuando los entreguen, no se preocupen de cómo o qué hablarán; porque a esa hora se les dará lo que habrán de hablar. 20 Porque no son ustedes los que hablan, sino el Espíritu de su Padre que habla en ustedes.

Hechos 21:40
[Pablo presenta su defensa ante el pueblo en Jerusalén.]

Hechos 24:10
[Pablo se defiende de sus acusadores ante Félix.]

Hechos 26:1
[Defensa de Pablo ante Festo y Agripa.]

1 Pedro 3:15
Estén siempre preparados a responder a todo el que les pida razón de la esperanza que ustedes tienen.

11. Discusiones y disputas

A. Evita enfrascarte en discusiones:

Proverbios 17:9
Quien pasa por alto la ofensa, crea lazos de amor; quien insiste en ella, aleja al amigo.

Proverbios 17:14
El comienzo del pleito es como el soltar de las aguas; deja, pues, la riña antes de que empiece.

Proverbios 26:4
El que al necio no responde, por necio no pasa.

Proverbios 29:11
El necio da rienda suelta a su ira, pero el sabio la reprime.

Filipenses 2:3
No hagan nada por rivalidad o por orgullo, sino con humildad, y que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo.

2 Timoteo 2:24
Un servidor de Dios no debe andar en peleas.

1 Pedro 3:9
Si alguien les hace algo malo, no hagan ustedes lo mismo, y si alguien los insulta, no contesten con otro insulto. Al contrario, lo que deben hacer es pedirle a Dios que bendiga a esas personas.

(V. también 2 Reyes 18:28–36.)

B. No permitas que te provoquen; si vas a responder, tómate un momento antes de hacerlo:

Proverbios 15:18
El lento para la ira apacigua pleitos.

Proverbios 16:32
Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte, el que domina su espíritu que el conquistador de una ciudad.

Proverbios 25:8
No entres apresuradamente en pleito [contienda].

(V. también el apartado 2. B.. página 81.)

C. Habla calmadamente:

Proverbios 15:1
La suave respuesta aparta el furor.

Proverbios 22:11
El que ama la pureza del corazón, con la gracia de sus labios se ganará la amistad del rey.

D. Origen de las discusiones y disputas:

Proverbios 10:12
El odio provoca peleas.

Proverbios 13:10
El orgullo solo provoca peleas.

Proverbios 15:1
La palabra hiriente hace subir la ira.

Proverbios 15:18
El hombre iracundo promueve contiendas.

Proverbios 18:6
Los labios del necio provocan riña.

Proverbios 26:21
El carbón para brasas, y la leña para el fuego: y el hombre rencilloso para encender contienda.

Proverbios 28:25
El hombre arrogante provoca rencillas.

Proverbios 29:22
El hombre lleno de ira provoca rencillas, y el hombre violento abunda en transgresiones.

Hechos 13:45
Cuando los judíos vieron reunida a tanta gente, tuvieron envidia. Entonces comenzaron a decir que Pablo estaba equivocado en todo lo que decía, y también lo insultaron.

1 Timoteo 6:4
Es un orgulloso que no sabe nada, y que tiene la mala costumbre de discutir sobre el significado de ciertas palabras. Con esto solo causa envidias, enojos, insultos, desconfianza.

Santiago 4:1
¿De dónde vienen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No vienen de las pasiones que combaten en sus miembros?

(V. también Proverbios 26:17.)

E. Futilidad de discutir:

Job 6:25
¿Qué prueba el argumento de ustedes?

Proverbios 9:7,8
Corrige al insolente y malvado, y solo lograrás que te insulte y ofenda. 8 Reprende al insolente y te ganarás su odio.

Proverbios 23:9
No hables a oídos del necio, porque despreciará la sabiduría de tus palabras.

Proverbios 29:9
Cuando un sabio tiene controversia con un necio, este se enoja o se ríe, y no hay descanso.

F. Terminar una discusión:

Proverbios 20:3
Honra es del hombre abandonar la contienda, pero cualquier insensato se enreda en ella.

Proverbios 22:10
Despedido el insolente, se va la discordia y se acaban los pleitos y las ofensas.

Colosenses 3:13
Sean tolerantes los unos con los otros, y si alguien tiene alguna queja contra otro, perdónense, así como el Señor los ha perdonado a ustedes.

G. Advertencia a los aficionados a discutir:

Proverbios 17:19
El que ama la disputa, ama la transgresión.

1 Corintios 3:3
Siguen viviendo como la gente pecadora de este mundo. Tienen celos los unos de los otros, y se pelean entre sí. Porque cuando uno dice: «Yo soy seguidor de Pablo», y otro contesta: «Yo soy seguidor de Apolo», están actuando como la gente de este mundo. ¿No se dan cuenta de que así se comportan los pecadores?

Santiago 3:14,15
Si ustedes dejan que la envidia les amargue el corazón, y hacen las cosas por rivalidad, entonces no tienen de qué enorgullecerse y están faltando a la verdad. 15 Porque esta sabiduría no es la que viene de Dios, sino que es sabiduría de este mundo, de la mente humana y del diablo mismo.

H. El mal efecto de las discusiones:

Salmo 106:33
Le amargaron el ánimo [a Moisés], y él habló sin pensar lo que decía.

Proverbios 18:19
Más se cierra el hermano ofendido que una ciudad amurallada. Los pleitos separan como las rejas de un palacio

Hechos 15:39
Se produjo un desacuerdo tan grande que se separaron el uno del otro.

Gálatas 5:15
Si ustedes se muerden y se devoran unos a otros, tengan cuidado, no sea que se consuman unos a otros.

Santiago 3:16
Donde hay envidia y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.

I. Cuándo es correcto discutir:

Eclesiastés 3:1
Todo tiene su tiempo.

Proverbios 26:5
Responde al necio como merece su necedad, para que no se estime sabio en su propia opinión.

Proverbios 28:4
Los que se apartan de la Ley alaban a los malvados, pero los que la guardan contienden con ellos.

Proverbios 28:23
Con el tiempo, más se aprecia al que critica que al que alaba.

Hechos 15:1,2
Algunos que llegaron de Judea enseñaban a los hermanos: «Si no se circuncidan conforme al rito de Moisés, no pueden ser salvos». 2 Pablo y Bernabé tuvieran gran disensión y debate con ellos.

Judas 3
Les escribo para pedirles que luchen y defiendan la enseñanza que Dios ha dado para siempre a Su pueblo elegido.

Hechos 9:29
[Pablo] hablaba con valentía en el nombre del Señor, y discutía con los griegos.

J. Dar explicaciones, corregir e instruir humildemente a los que son receptivos:

Gálatas 6:1
Si alguien es sorprendido en alguna falta, ustedes que son espirituales, restáurenlo en un espíritu de mansedumbre.

2 Timoteo 2:25
Cuando corrijas a tus enemigos, hazlo con humildad.

1 Pedro 3:15
[Estén] siempre preparados para presentar defensa ante todo el que les demande razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con mansedumbre y reverencia.

(V. también Santiago 5:20.)

12. Mentir, engañar y dar falso testimonio

A. La Palabra de Dios nos manda no mentir:

Levítico 19:11
No roben. No mientan ni se engañen unos a otros.

Proverbios 24:28
No seas, sin causa, testigo contra tu prójimo, y no engañes con tus labios.

Efesios 4:25
No deben mentirse los unos a los otros. Todos nosotros somos miembros de un mismo cuerpo, así que digan siempre la verdad.

Colosenses 3:9
No se mientan los unos a los otros, puesto que ya se han despojado de lo que antes eran y de las cosas que antes hacían.

B. Concepto divino de la mentira:

Proverbios 12:22
Los labios mentirosos son abominación al Señor.

C. Castigos de Dios sobre los malvados que mienten:

Salmo 63:11
La boca de los que hablan mentira será cerrada.

Proverbios 19:5
El testigo falso no quedará sin castigo, y el que habla mentiras no escapará.

Proverbios 19:9
El que habla mentiras perecerá.

Hechos 5:1–10
[Ananías y Safira mintieron al Espíritu Santo y perecieron.]

(V. también Salmo 31:18; Proverbios 12:19.)

Capítulo especial sobre la lengua: Santiago 3.

Publicado en Tour temático de la Biblia: Vida cristiana
© Aurora Production AG, Suiza, 2012

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