Versículos bíblicos sobre fracasos y desilusiones

Instituto Buenas Nuevas

1. A veces el Señor permite que nuestros planes fracasen porque no ha llegado el momento de que se materialicen o porque no se ajustan a Su voluntad

Números 22:18
Yo no podría hacer nada, ni grande ni pequeño, que fuera contra las órdenes del Señor mi Dios.

Proverbios 21:30
[Si el Señor no quiere que algo se lleve a cabo, por muy buenas que sean nuestras ideas y planes, no se verán coronados por el éxito.] No vale sabiduría, ni entendimiento, ni consejo, ante el Señor.

Eclesiastés 3:1
En este mundo todo tiene su hora; hay un momento para todo cuanto ocurre.

2 Corintios 13:8
Nada podemos hacer contra la verdad, sino solo a favor de la verdad.

Santiago 4:13–15
Escúchenme, ustedes, los que dicen así: «Hoy o mañana iremos a la ciudad; allí nos quedaremos todo un año, y haremos buenos negocios y ganaremos mucho dinero». 14 ¿Cómo pueden hablar así, si ni siquiera saben lo que les va a suceder mañana? Su vida es como la niebla: aparece por un poco de tiempo, y luego desaparece. 15 Más bien deberían decir: «Si Dios quiere, viviremos y haremos esto o aquello».

Salmo 37:4,5
Ama al Señor con ternura, y Él cumplirá tus deseos más profundos. 5 Pon tu vida en las manos del Señor; confía en Él, y Él vendrá en tu ayuda.

2. Los fracasos y las situaciones sombrías no deben hacernos perder la fe

Salmo 119:165
Los que aman Tu enseñanza gozan de mucha paz, y nada los hace caer.

Isaías 26:3
Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en Ti confía.

Romanos 8:25
Si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.

Filipenses 4:6,7
No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. 7 Así Dios les dará Su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo.

Hebreos 10:35,36
No desechen su confianza, la cual tiene gran recompensa. 36 Porque ustedes tienen necesidad de paciencia, para que cuando hayan hecho la voluntad de Dios, obtengan la promesa.

Romanos 8:28
Sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito.

3. Las contrariedades y desilusiones pueden ser consecuencia de intentar hacer algo por nuestras propias fuerzas

Salmo 20:7,8
Algunos confían en carros y otros en caballos, pero nosotros en el nombre del Señor nuestro Dios confiaremos. 8 Ellos se doblegaron y cayeron, pero nosotros nos hemos levantado y nos mantenemos en pie.

Salmo 44:6
No confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará.

Salmo 127:1
Si el Señor no construye la casa, de nada sirve que trabajen los constructores.

Jeremías 17:5
El Señor dice: «Maldito aquel que aparta de Mí su corazón, que pone su confianza en los hombres y en ellos busca apoyo».

Zacarías 4:6
«No por el poder ni por la fuerza, sino por Mi Espíritu», dice el Señor de los ejércitos. (V. también Salmo 118:8.)

Juan 15:5
Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a Mí, y Yo unido a él, da mucho fruto; pues sin Mí no pueden ustedes hacer nada. (V. también Juan 9:33.)

4. A veces las decepciones son consecuencia de haber intentado realizar una tarea que sobrepasa nuestros conocimientos y experiencia o para la que no estamos dotados

Salmo 131:1
Señor, mi corazón no es soberbio, ni mis ojos altivos; no ando tras las grandezas, ni en cosas demasiado difíciles para mí.

Proverbios 15:22
[Una forma de evitar decepciones es pedir consejo antes de emprender una tarea.] Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; mas en la multitud de consejeros se afirman.

Jeremías 45:5
¿Tú buscas para ti grandezas? No busques.

Lucas 14:28–30
¿Quién de ustedes, deseando edificar una torre, no se sienta primero y calcula el costo, para ver si tiene lo suficiente para terminarla? 29 No sea que cuando haya echado los cimientos y no pueda terminar, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, 30 diciendo: «Este hombre comenzó a edificar y no pudo terminar».

Romanos 12:16
Tengan el mismo sentir unos con otros. No sean altivos en su pensar, sino condescendiendo con los humildes. No sean sabios en su propia opinión. (V. también Proverbios 27:8.)

5. Sea cual sea la causa de nuestra decepción, oremos para ser más pacientes, tener más confianza y apoyarnos más en el Señor

Salmo 55:22
Deja tus preocupaciones al Señor, y Él te mantendrá firme; nunca dejará que caiga el hombre que lo obedece.

Salmo 145:18,19
El Señor está cerca de los que lo invocan, de los que lo invocan con sinceridad. 19 Él cumple los deseos de los que lo honran; cuando le piden ayuda, los oye y los salva.

Lucas 8:15
Dan fruto con perseverancia.

Romanos 5:3–5
Nos gloriamos de los sufrimientos; porque sabemos que el sufrimiento nos da firmeza para soportar, 4 y esta firmeza nos permite salir aprobados, y el salir aprobados nos llena de esperanza. 5 Y esta esperanza no nos defrauda.

Gálatas 6:9
No nos cansemos de hacer el bien porque, si seguimos haciéndolo, Dios nos premiará a Su debido tiempo.

2 Pedro 1:5,6
Deben esforzarse en añadir a su fe la buena conducta; a la buena conducta, el entendimiento; 6 al entendimiento, el dominio propio; al dominio propio, la paciencia; a la paciencia, la devoción.

6. Permitamos que el Señor obre por medio de nosotros, a Su manera y en el momento que Él juzgue más indicado

Isaías 30:15
El Señor, el Dios Santo de Israel, dice: «Vuelvan, quédense tranquilos y estarán a salvo. En la tranquilidad y la confianza estará su fuerza».

Mateo 6:10
Venga Tu reino. Sea hecha Tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

Mateo 19:26
Jesús los miró y les dijo: «Para la gente eso es imposible de conseguir; pero para Dios todo es posible».

2 Corintios 3:4,5
Esta confianza tenemos hacia Dios por medio de Cristo. 5 No que seamos suficientes en nosotros mismos para pensar que cosa alguna procede de nosotros, sino que nuestra suficiencia es de Dios.

Mateo 26:39
[También Jesús se sometió a la voluntad de Dios.] Padre Mío, si es posible, pase de Mí esta copa; pero no sea como Yo quiero, sino como Tú.

Juan 5:30
No puedo Yo de Mí mismo hacer nada: como oigo, juzgo: y Mi juicio es justo; porque no busco Mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del Padre.

7. Los fracasos y las derrotas nos enseñan mucho y nos fortalecen

Proverbios 24:16
Siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse.

Salmo 37:23,24
El Señor dirige los pasos del hombre y lo pone en el camino que a Él le agrada; 24 aun cuando caiga, no quedará caído, porque el Señor lo tiene de la mano.

Isaías 40:30,31
Hasta los jóvenes pueden cansarse y fatigarse, hasta los más fuertes llegan a caer, 31 pero los que confían en el Señor tendrán siempre nuevas fuerzas.

Salmo 119:71
Me hizo bien haber sido humillado, pues así aprendí.

Publicado en Tour temático de la Biblia: Una vida más feliz
© Aurora Production AG, Suiza, 2012

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