Versículos bíblicos sobre generosidad

Instituto Buenas Nuevas
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1. La Biblia ordena a los creyentes que sean generosos

Deuteronomio 15:7,8
No endurecerás tu corazón ni le cerrarás tu mano a tu hermano pobre, 8 sino que le abrirás tu mano liberalmente.

Proverbios 3:27
No te niegues a hacer el bien a quien es debido.

Proverbios 3:28
No digas a tu prójimo: «Anda, y vuelve, y mañana te daré», cuando tienes contigo qué darle.

Mateo 5:42
Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues.

Lucas 3:11
El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene.

Romanos 12:13
…compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad.

2. Dios bendice la generosidad

Mateo 6:4
Tu Padre que ve en secreto, Él te recompensará en público.

A. Bendiciones espirituales:

Proverbios 14:21
El que tiene misericordia de los pobres, es bienaventurado.

Proverbios 22:9
El ojo misericordioso será bendito, porque dio de su pan al indigente.

Marcos 10:21
Da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo.

Hechos 20:35
Más bienaventurado es dar que recibir.

B. Bendiciones materiales:

Deuteronomio 15:10
Con generosidad le darás, y no te dolerá el corazón cuando le des, ya que el Señor tu Dios te bendecirá por esto en todo tu trabajo y en todo lo que emprendas.

Proverbios 11:24,25
Hay quien reparte, y le es añadido más. 25 El alma generosa será prosperada, y el que riega será también regado.

Proverbios 19:17
El que se apiada del pobre presta al Señor, y Él lo recompensará por su buena obra.

Proverbios 28:27
El que da al pobre no tendrá pobreza.

Eclesiastés 11:1
Echa tu pan sobre las aguas; que después de muchos días lo hallarás.

Isaías 58:10,11
Si te das a ti mismo en servicio del hambriento, si ayudas al afligido en su necesidad, tu luz brillará en la oscuridad, tus sombras se convertirán en luz de mediodía. 11 Yo te guiaré continuamente, te daré comida abundante en el desierto, daré fuerza a tu cuerpo y serás como un jardín bien regado, como un manantial al que no le falta el agua.

Lucas 6:38
Den, y les será dado; medida buena, apretada, remecida y rebosante, vaciarán en sus regazos. Porque con la medida con que midan, se les volverá a medir.

2 Corintios 9:6
El que siembra generosamente, generosamente también segará.

3. Dar y compartir, un deber cristiano

2 Corintios 8:4,5,7
[Los cristianos de Macedonia] nos rogaron mucho que les permitiéramos tomar parte en esta ayuda para el pueblo de Dios. 5 Y hasta hicieron más de lo que esperábamos, pues se ofrendaron a sí mismos, primero al Señor y luego a nosotros, conforme a la voluntad de Dios. 7 Pues ustedes, que sobresalen en todo: en fe, en facilidad de palabra, en conocimientos, en buena disposición para servir y en amor que aprendieron de nosotros, igualmente deben sobresalir en esta obra de caridad.

Hebreos 13:16
No se olviden ustedes de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienen; porque estos son los sacrificios que agradan a Dios.

A. Lo que damos, se lo damos a Jesús:

Mateo 25:40
Todo lo que hicieron por uno de estos hermanos Míos más humildes, por Mí mismo lo hicieron.

B. La obligación de sostener a trabajadores y misioneros plenamente dedicados:

Romanos 15:27
Son deudores a ellos, porque si los gentiles han sido hechos partícipes de sus bienes espirituales, deben también ellos ayudarlos con bienes materiales.

1 Corintios 9:6–11
¿Acaso Bernabé y yo somos los únicos que no tenemos derecho a que la comunidad nos mantenga? 7 ¿Quién sirve como soldado pagándose sus propios gastos? ¿Quién cultiva un viñedo y no come de sus uvas? ¿Quién cuida las ovejas y no toma de la leche que ordeña? 8 Y no vayan a creer que esta es solo una opinión humana, porque la ley de Moisés también lo dice. 9 Pues está escrito en el libro de la Ley: «No le pongas bozal al buey que trilla». Y esto no significa que Dios se preocupe de los bueyes, 10 sino que se preocupa de nosotros. Porque la Ley se escribió por causa nuestra, pues tanto el que ara la tierra como el que trilla el grano deben hacerlo con la esperanza de recibir su parte de la cosecha. 11 Así que, si nosotros hemos sembrado en ustedes una semilla espiritual, no es mucho pedir que cosechemos de ustedes algo de lo material.

Gálatas 6:6
El que recibe instrucción en el mensaje del evangelio, debe compartir con su maestro toda clase de bienes.

Filipenses 4:15,16
[Pablo dijo:] Al principio, cuando comencé a anunciar la buena noticia y salí de Macedonia, los únicos que me ayudaron fueron ustedes, los de la iglesia en Filipos. Ninguna otra iglesia colaboró conmigo. 16 Aun cuando estuve en Tesalónica y necesité ayuda, más de una vez ustedes me enviaron lo que necesitaba. (V. también 1 Corintios 16:1; 2 Corintios 9:12.)

1 Timoteo 5:17,18
Los ancianos que gobiernan bien la iglesia deben ser doblemente apreciados, especialmente los que se dedican a predicar y enseñar. 18 Pues la Escritura dice: «No le pongas bozal al buey que trilla». Y también: «El trabajador tiene derecho a su paga».

(V. también 3 Juan 8.)

C. Ejemplos de ayudar a cristianos necesitados:

Romanos 15:26
Macedonia y Acaya han tenido a bien hacer una colecta para los pobres de entre los santos que están en Jerusalén.

Gálatas 6:10
Siempre que podamos, hagamos bien a todos, y especialmente a nuestros hermanos en la fe.

D. Cada cual dé conforme a su capacidad:

Deuteronomio 16:17
Cada uno llevará sus ofrendas conforme a los bienes con que el Señor su Dios lo haya bendecido.

Hechos 11:29
Los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea.

1 Corintios 16:2
Cada uno de ustedes debe apartar y guardar algo de dinero [que vaya a dar], según lo que haya ganado.

2 Corintios 8:12
Si alguien de veras quiere dar, Dios le acepta la ofrenda que él dé conforme a sus posibilidades.

E. Los cristianos pudientes tienen particular obligación de colaborar:

Lucas 8:3
Juana, mujer de Chuza, mayordomo de Herodes; Susana y muchas otras […] de sus bienes personales contribuían al sostenimiento de ellos.

2 Corintios 8:14,15
Ahora ustedes tienen mucho, y deben ayudar a los que tienen poco. Puede ser que, en otro momento, ellos tengan mucho y los ayuden a ustedes. De esta manera habrá igualdad. 15 Como dice la Biblia: «Al que juntó mucho no le sobró nada. Al que juntó poco, no le faltó nada».

1 Timoteo 6:17–19
A los ricos de este mundo manda que no sean altivos ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. 18 Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos y generosos. 19 De este modo atesorarán para sí buen fundamento para el futuro, y alcanzarán la vida eterna.

(V. ejemplos en 2 Timoteo 1:16–18; Filemón 7.)

F. Donar a la iglesia, para que esta distribuya lo recibido:

Hechos 2:44,45
Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en común; 45 vendían todas sus propiedades y sus bienes y los compartían con todos, según la necesidad de cada uno.

Hechos 4:34,35
No había, pues, ningún necesitado entre ellos, porque todos los que poseían tierras o casas las vendían, traían el precio de lo vendido, 35 y lo depositaban a los pies de los apóstoles, y se distribuía a cada uno según su necesidad.

Hechos 6:1
[En la iglesia primitiva se hacía una distribución diaria de alimentos a las viudas.]

1 Timoteo 5:4,16
[Es deber de la iglesia mantener a las viudas.]

G. Se anima a los creyentes a hacer ofrendas para financiar proyectos conjuntos:

Éxodo 35:5
Tomen de entre ustedes una ofrenda para el Señor. Todo aquel que sea de corazón generoso, tráigala como ofrenda al Señor (v. versos 21,22.)

2 Reyes 12:4,5,9–12
[Se fomentan las ofrendas voluntarias para la obra de Dios.]

H. Aun a los creyentes pobres se los anima a aportar:

1 Reyes 17:9–16
[La pobre viuda de Sarepta dio abnegadamente, y en plena hambruna Dios la bendijo con una provisión inagotable.]

Marcos 12:43,44
Esta viuda pobre dio más que todos los ricos. 44 Porque todos ellos dieron de lo que les sobraba, pero ella, que es tan pobre, dio todo lo que tenía para vivir.

2 Corintios 8:1–4
Queremos contarles cómo Dios ha mostrado Su amor y Su bondad a las iglesias de la región de Macedonia. 2 Estas iglesias han pasado por muchas dificultades, pero están muy felices. Son muy pobres, pero han dado ofrendas como si fueran ricas. 3 Les aseguro que dieron todo lo que podían, y aún más de lo que podían. No lo hicieron por obligación, sino porque quisieron hacerlo, 4 y hasta nos rogaron mucho que los dejáramos colaborar en esta ayuda al pueblo de Dios.

4. Dar con buenos móviles

A. Dar alegremente:

2 Corintios 9:7
Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, o por necesidad; porque Dios ama el dador alegre.

Deuteronomio 15:10
Le darás, y no serás de mezquino corazón.

Éxodo 25:2
Que recojan una ofrenda para Mí. Deben recogerla entre todos los que quieran darla voluntariamente y de corazón.

Éxodo 35:21
Todos aquellos que se sintieron movidos de corazón y con sincera voluntad, volvieron con una ofrenda para el Señor.

1 Crónicas 29:9
El pueblo se alegró porque habían contribuido voluntariamente, porque de todo corazón hicieron su ofrenda al Señor.

Hebreos 10:34
Aceptaron con gozo el despojo de sus bienes.

B. Dar generosamente:

Proverbios 21:26
El justo […] da sin tacañerías.

C. Dar hasta que duela, no solo lo que nos sobra:

2 Samuel 24:24
No presentaré al Señor mi Dios holocaustos que no me hayan costado nada.

Lucas 21:4
Todos ellos dieron de lo que les sobraba; pero ella, que es tan pobre, dio todo lo que tenía para vivir.

D. Dar por motivos puros:

Mateo 6:1
No hagan sus buenas obras delante de la gente solo para que los demás los vean. Si lo hacen así, su Padre que está en el cielo no les dará ningún premio. 2 Por eso, cuando ayudes a los necesitados, no lo publiques a los cuatro vientos, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que la gente hable bien de ellos. Les aseguro que con eso ya tienen su premio.

Mateo 6:3
Cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha.

Lucas 6:34,35
Si dan prestado solo a aquellos de quienes piensan recibir algo, ¿qué hacen de extraordinario? También los pecadores se prestan unos a otros, esperando recibir unos de otros. 35 Ustedes deben amar a sus enemigos, y hacer bien, y dar prestado sin esperar nada a cambio. Así será grande su recompensa, y ustedes serán hijos del Dios altísimo, que es también bondadoso con los desagradecidos y los malos.

E. Dar con amor, sin albergar malos sentimientos:

1 Corintios 13:3
Si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me aprovecha.

Mateo 5:24
Deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.

5. Lo que sucede cuando retenemos y no damos

A. Causamos nuestra propia ruina:

Proverbios 11:24
Hay quienes retienen más de lo justo y acaban en la miseria.

Proverbios 28:27
El que da al pobre no tendrá pobreza, pero el que aparta de él sus ojos tendrá muchas maldiciones.

B. Demuestra falta de amor cristiano:

Santiago 2:15,16
Si un hermano o una hermana no tienen ropa y carecen del sustento diario, 16 y uno de ustedes les dice: «Vayan en paz, caliéntense y sáciense», pero no les dan lo necesario para su cuerpo, ¿de qué sirve?

1 Juan 3:17,18
Si uno es rico y ve que su hermano necesita ayuda, pero no se la da, ¿cómo puede tener amor de Dios en su corazón? 18 Hijitos míos, que nuestro amor no sea solamente de palabra, sino que se demuestre con hechos.

C. Sobre dar de forma mezquina o deshonesta:

2 Corintios 9:6
El que siembra escasamente, también segará escasamente.

Malaquías 1:7–10
«Ustedes traen a Mi altar pan indigno, y preguntan todavía: “¿En qué te ofendemos?” Ustedes me ofenden cuando piensan que Mi altar puede ser despreciado 8 y que no hay nada malo en ofrecerme animales ciegos, cojos o enfermos». ¡Vayan, pues, y llévenselos a sus gobernantes! ¡Vean si ellos les aceptan con gusto el regalo! 9 Pídanle ustedes a Dios que nos tenga compasión. Pero si le hacen esa clase de ofrendas, no esperen que Dios los acepte a ustedes con gusto. El Señor todopoderoso dice: 10 «¡Ojalá alguno de ustedes cerrara las puertas del templo, para que no volvieran a encender en vano el fuego de Mi altar! Porque no estoy contento con ustedes ni voy a seguir aceptando sus ofrendas».

Malaquías 1:13,14
«Ustedes dicen: “¡Ya estamos cansados de todo esto!” Y me desprecian. Y todavía suponen que voy a alegrarme cuando vienen a ofrecerme un animal robado, o una res coja o enferma. 14 ¡Maldito sea el tramposo que me promete un animal sano de su rebaño y luego me sacrifica uno que tiene defecto! Yo soy el gran Rey, y soy temido entre las naciones». Esto dice el Señor todopoderoso.

(V. también Hechos 5:1,2,9,10.)

D. Cuidado con la avaricia y la codicia:

Lucas 12:15
Cuídense ustedes de toda avaricia; porque la vida no depende del poseer muchas cosas.

1 Timoteo 6:10
El amor del dinero es la raíz de todos los males.

Proverbios 28:16
El que aborrece la avaricia prolongará sus días.

Eclesiastés 5:10
El que ama el dinero, no se saciará de dinero.

Santiago 5:1–5
Escúchenme ustedes, los ricos: Lloren y griten de dolor por todo lo que muy pronto van a sufrir. 2 Sus riquezas se pudrirán, y la polilla les comerá la ropa. 3 El dinero que han estado juntando en estos últimos tiempos se oxidará, y ese óxido será el testigo que los acusará en el juicio final, y que los destruirá como un fuego.  4 Ustedes no les han pagado el sueldo a sus trabajadores, y el Señor todopoderoso ha oído las protestas de ellos. Ese dinero que no han pagado también los acusará delante de Dios. 5 Ustedes los ricos han vivido con mucho lujo, y se han dado la gran vida en esta tierra. Tanto han engordado que parecen toros y vacas listos para el matadero.

(V. también. Eclesiastés 5:13,15; Hechos 5:1–10.)

6. El diezmo

A. Dar el 10% de nuestros ingresos a la obra de Dios:

Levítico 27:30
La décima parte de los productos de la tierra, tanto de semillas como de árboles frutales, pertenece al Señor y está consagrada a Él.

Números 18:21
A los levitas les doy como propiedad esa décima parte que los israelitas deben entregar de sus productos, en pago del servicio que prestan en la tienda del encuentro.

Números 18:24
El diezmo de los israelitas, el cual ofrecen como ofrenda al Señor, Yo lo he dado a los levitas [personas que trabajaban exclusivamente para Dios] por heredad.

Deuteronomio 14:22
Indefectiblemente diezmarás todo el producto […] que rinda tu campo cada año.

(V. también Deuteronomio 12:19; Nehemías 10:37–39.)

B. Dios nos bendice por entregar nuestro diezmo:

Deuteronomio 14:28,29
Al fin de cada tercer año, sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año y lo depositarás en tus ciudades. 29 Y vendrá el levita, que no tiene parte ni herencia contigo, también el extranjero, el huérfano y la viuda que habitan en tus ciudades, y comerán y se saciarán, para que el Señor tu Dios te bendiga en toda obra que tu mano haga.

Proverbios 3:9,10
Honra al Señor con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas; 10 así se llenarán a reventar tus graneros y tus depósitos de vino.

Malaquías 3:10,11
«Traigan todo el diezmo al alfolí [granero], para que haya alimento en Mi casa; y pónganme ahora a prueba en esto —dice el Señor de los ejércitos—; si no les abro las ventanas de los cielos, y derramo para ustedes bendición hasta que sobreabunde. 11 Por ustedes reprenderé al devorador, para que no les destruya los frutos del suelo, ni su vid en el campo sea estéril».

7. Otros aspectos

A. Los regalos y donativos pueden ganarnos el favor o el perdón de una persona:

Proverbios 19:6
Al que es dadivoso y desprendido, todo el mundo lo busca y se hace su amigo.

Proverbios 21:14
El regalo hecho con discreción calma aun el enojo más fuerte.

(Advertencia: v. Proverbios 17:23.)

B. Ocasiones en que no se deben aceptar regalos ni donativos:

Éxodo 23:8
No aceptarás soborno, porque el soborno ciega aun al de vista clara y pervierte las palabras del justo.

Números 22:18
Aunque Balac me diera todo el oro y la plata que caben en su palacio, yo no podría hacer nada, ni grande ni pequeño, que fuera contra las órdenes del Señor mi Dios.

1 Reyes 13:7–10
[El profeta joven rechaza el regalo del rey desobediente.]

2 Reyes 5:15,16,20–27
[Cuando Naamán le ofreció a Eliseo un regalo, este lo rechazó. Pero Giezi, su criado, le pidió encubiertamente a Naamán dinero y vestidos. Eliseo lo descubrió, y Giezi fue castigado.]

Publicado en Tour temático de la Biblia: Vida cristiana
© Aurora Production AG, Suiza, 2012

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