Versiculos biblicos sobre la Inseguridad

INSEGURIDAD

1. Debemos buscar seguridad en Jesús y en Su Palabra: las grandes fuerzas estabilizadoras.

  • Hebreos 13:8 Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
  • Mateo 7:24,25 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.
  • Mateo 24:35 El cielo y la tierra pasarán, pero Mis Palabras no pasarán.
  • Romanos 8:35,38,39 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

2. No podemos encontrar seguridad en lo terrenal.

  • Lucas 12:19,20 [Un rico insensato confió en sus riquezas y esa misma noche murió.] Diré [habla el rico] a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. 20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?
  • 2 Corintios 4:18 No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
  • Colosenses 3:2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la Tierra.
  • Hebreos 13:5 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque Él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.
  • 2 Pedro 3:11 Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir!
  • 1 Juan 2:15a,17 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
  • 17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

3. Con frecuencia la inseguridad nace de una preocupación excesiva por la situación o las necesidades materiales.

  • Mateo 6:25,26,28-33 No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? […] 28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? 31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33 Mas buscad primeramente el Reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
  • Mateo 10:29-31 ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. 30 Pues aun vuestros cabellos están todos contados. 31 Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.
  • Lucas 12:32 No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino.
  • 1 Pedro 5:7 Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.

Aunque los seres humanos nos defrauden, el Señor jamás nos fallará.

  • [V. Soledad, apartado 2, página 361.]

4. Donde sea que nos encontremos, si Jesús nos acompaña nos sentiremos a salvo, seguros y amados.

  • Génesis 28:15a He aquí, Yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres.
  • Josué 1:9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
  • Salmo 125:1 Los que confían en el Señor son como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre.
  • Salmo 139:7-10 ¿A dónde me iré de Tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de Tu presencia? Si subiere a los Cielos, allí estás Tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí Tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, 10 aun allí me guiará Tu mano, y me asirá Tu diestra.
  • Isaías 41:10 No temas, porque Yo estoy contigo; no desmayes, porque Yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de Mi justicia.
  • Isaías 43:2 Cuando pases por las aguas, Yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
  • [V. también Soledad, apartado 1, página 360.]

5. En Jesús tenemos garantía de confianza y tranquilidad

  • Salmo 27:13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes.
  • Proverbios 3:26 El Señor será tu confianza, y Él preservará tu pie de quedar preso.
  • Proverbios 14:26a En el temor del Señor está la fuerte confianza.
  • Isaías 32:17 [Podemos estar tranquilos teniendo la seguridad de que procedemos conforme a la voluntad del Señor y nos esforzamos al máximo por complacerlo.] El efecto de la justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre.
  • Romanos 15:13 El Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
  • Filipenses 1:6 Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.
  • 2 Timoteo 1:12b Estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
  • Hebreos 6:18b,19a La esperanza puesta delante de nosotros, la cual tenemos como segura y firme ancla del alma.

6. En los brazos de Jesús encontramos la seguridad ideal.

  • Deuteronomio 33:27a El eterno Dios es tu refugio, y acá abajo los brazos eternos.
  • Salmo 37:23,24 [Aunque nosotros fallemos, Dios jamás dejará de amarnos y cuidarnos.] Por el Señor son ordenados los pasos del hombre, y Él aprueba su camino. 24 Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, porque el Señor sostiene su mano.
  • Isaías 40:11a Como pastor apacentará Su rebaño; en Su brazo llevará los corderos, y en Su seno los llevará.
  • Isaías 41:13 Yo el Señor soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, Yo te ayudo.
  • Mateo 14:31 [Jesús y el apóstol Pedro caminaron sobre el agua. Poco a poco, Pedro empezó a hundirse a medida que lo asaltaban las dudas y el temor. Sin embargo, Jesús no dejó de ayudarlo.] Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
  • Juan 10:28 Yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de Mi mano.

7. Todos podemos brindarnos mutuamente el consuelo y la seguridad de Dios.

  • Isaías 40:1 Consolaos, consolaos, pueblo Mío, dice vuestro Dios.
  • Colosenses 2:2a Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento.
  • 1 Tesalonicenses 1:5a Nuestro Evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre.
  • 1 Tesalonicenses 4:18 Alentaos los unos a los otros con estas palabras.

8. Cuando nos sintamos inseguros, pensemos en lo que nos espera en el Cielo.

  • Salmo 31:24 Esforzaos todos vosotros los que esperáis en el Señor, y tome aliento vuestro corazón.
  • Salmo 61:2 Desde el cabo de la tierra clamaré a Ti, cuando mi corazón desmayare. Llévame a la roca que es más alta que yo.
  • Juan 14:1-3 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en Mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, Yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a Mí mismo, para que donde Yo estoy, vosotros también estéis.
  • 2 Corintios 4:18 No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
  • Hebreos 12:28 Recibiendo nosotros un Reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia.
  • Lucas 21:28 Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.

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