Versículos bíblicos sobre obediencia a Dios

Instituto Buenas Nuevas

1. Obedecer al Señor

A. Es nuestro deber obedecer a Dios:

Eclesiastés 12:13
El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda Sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.

Deuteronomio 13:4
Cumplan Sus mandamientos, escuchen Su voz y ríndanle culto; vivan unidos a Él.

Deuteronomio 27:9,10
Hoy se han convertido ustedes en el pueblo del Señor su Dios. 10 Por lo tanto, deben obedecerle y poner en práctica Sus mandamientos y Sus leyes que yo les ordeno hoy.

Jeremías 11:7
Bien advertí a sus padres el día que los hice subir de la tierra de Egipto, y hasta hoy los he amonestado con insistencia, diciéndoles: «Escuchen Mi voz».

Juan 2:5
Su madre dijo a los que servían: «Hagan todo lo que Él [Jesús] les diga».

Lucas 17:10
Ustedes, cuando ya hayan cumplido todo lo que Dios les manda, deberán decir: «Somos servidores inútiles, porque no hemos hecho más que cumplir con nuestra obligación».

B. Obedecer de todo corazón:

Deuteronomio 26:16
El Señor tu Dios te manda hoy que cumplas estos estatutos y ordenanzas. Cuidarás, pues, de cumplirlos con todo tu corazón y con toda tu alma.

Salmo 119:34
Dame entendimiento, y guardaré Tu Ley; y la observaré de todo corazón.

Romanos 6:17
Gracias a Dios que obedecieron de todo corazón la enseñanza que se les dio.

Salmo 119:69
Yo guardaré de todo corazón Tus mandamientos.

C. Obedecer en todo:

Deuteronomio 5:32
Cuiden de hacer tal como el Señor su Dios les ha mandado; no se desvíen a la derecha ni a la izquierda.

2 Reyes 22:2
Hizo lo recto ante los ojos del Señor y anduvo en todo el camino de su padre David; no se apartó ni a la derecha ni a la izquierda.

(V. también 2 Corintios 2:9.)

2. Cuando uno ama y conoce al Señor, le obedece

Juan 14:15,21
Si ustedes me aman, guardarán Mis mandamientos. 21 El que tiene Mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por Mi Padre; y Yo lo amaré y me manifestaré a él. 23 Si alguien me ama, guardará Mi palabra; y Mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.

1 Juan 2:3
Nosotros sabemos que conocemos a Dios porque obedecemos Sus mandamientos.

1 Juan 3:24
El que guarda Sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que Él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.

1 Juan 2:4
Si alguno dice: «Yo lo conozco», y no obedece Sus mandamientos, es un mentiroso y no hay verdad en él.

2 Juan 6
El amor consiste en vivir según los mandamientos de Dios.

3. Bendiciones de obedecer al Señor

Deuteronomio 11:26–28
En este día les doy a elegir entre bendición y maldición. 27 Bendición, si obedecen los mandamientos del Señor su Dios, que hoy les he ordenado. 28 Maldición, si por seguir a dioses desconocidos, desobedecen los mandamientos del Señor su Dios y se apartan del camino que hoy les he ordenado.

Josué 1:8
Este Libro de la Ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito. Porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.

A. Bendiciones espirituales:

Éxodo 19:5
Si en verdad escuchan Mi voz y guardan Mi pacto, serán Mi especial tesoro entre todos los pueblos.

Jeremías 7:23
Lo que sí les ordené fue que me obedecieran; pues así Yo sería su Dios y ellos serían Mi pueblo. Y les dije que se portaran como Yo les había ordenado, para que les fuera bien.

Juan 13:17
Si saben esto, serán felices si lo practican.

Juan 15:10
Si guardan Mis mandamientos, permanecerán en Mi amor, así como Yo he guardado los mandamientos de Mi Padre y permanezco en Su amor.

Juan 15:14
Ustedes son Mis amigos si hacen lo que Yo les mando.

Hechos 5:32
Nosotros somos testigos Suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que lo obedecen.

1 Pedro 1:22
En obediencia a la verdad ustedes han purificado sus almas.

(V. también Santiago 1:25.)

B. Bendiciones materiales:

Deuteronomio 28:2
Bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán por haber obedecido al Señor tu Dios.

Deuteronomio 32:46,47
Piensen bien en todo lo que hoy les he dicho, y ordenen a sus hijos que pongan en práctica todos los términos de esta ley. 47Porque no es algo que ustedes puedan tomar a la ligera; esta ley es vida para ustedes, y por ella vivirán más tiempo en la tierra que está al otro lado del río Jordán, de la cual van a tomar posesión.

Job 36:11
Si le hacen caso y se someten, gozan de dicha y felicidad por el resto de sus días.

Isaías 1:19
Si aceptan ser obedientes, comerán de lo mejor que produce la tierra.

Jeremías 38:20
Le ruego que escuche la voz del Señor en lo que le digo, y le irá bien y vivirá.

Hebreos 11:8
Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir por heredad.

(V. también Deuteronomio 28:1–14.)

C. Protección:

Éxodo 23:22
Si de veras le obedeces y haces todo lo que Yo he ordenado, seré enemigo de tus enemigos y me opondré a quienes se te opongan.

Levítico 25:18
Cumplan Mis leyes, pongan en práctica Mis decretos. Cúmplanlos y vivirán tranquilos en el país.

4. El ejemplo de obediencia de Jesús

Lucas 22:42
No se haga Mi voluntad, sino la Tuya.

Mateo 26:39,42
Jesús se fue un poco más adelante, se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y oró diciendo: «Padre Mío, si es posible, líbrame de este trago amargo; pero que no se haga lo que Yo quiero, sino lo que quieres Tú». 42 Por segunda vez se fue, y oró así: «Padre mío, si no es posible evitar que Yo sufra esta prueba, hágase Tu voluntad».

Juan 5:30
No busco Mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del Padre.

Juan 14:31
Para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago.

Filipenses 2:7,8
[Jesús] renunció a lo que era Suyo y tomó naturaleza de siervo. Haciéndose como todos los hombres y presentándose como un hombre cualquiera, 8 se humilló a Sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, hasta la muerte en la cruz.

Hebreos 5:8
Aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia.

5. Rendirse a Dios

A. Permite que el Señor dirija tu vida:

Job 1:21
El Señor dio y el Señor quitó; bendito sea el nombre del Señor.

Isaías 64:8
Señor, Tú eres nuestro Padre, nosotros el barro, y Tú nuestro alfarero; obra de Tus manos somos todos nosotros.

Mateo 6:10
Venga Tu reino. Sea hecha Tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

Juan 3:30
Es necesario que Él crezca, y que yo disminuya.

Romanos 12:1
Les ruego por las misericordias de Dios que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios.

Santiago 4:7
Sométanse a Dios.

(V. también Mateo 26:39; Lucas 1:38; Romanos 6:13,16.)

B. Somete tus planes a Dios:

Hebreos 6:3
Esto haremos, si Dios en verdad lo permite.

Santiago 4:15
Deberían decir: «Si Dios quiere, viviremos y haremos esto o aquello».

C. Obedecer a Dios aunque duela:

Génesis 22:2,3,10–12
Dios le dijo [a Abraham]: «Toma a Isaac, tu único hijo, al que tanto amas, y vete a la tierra de Moria. Una vez allá, ofrécelo en holocausto sobre el cerro que Yo te señalaré». 3 Al día siguiente, muy temprano, Abraham […] se fue al lugar que Dios le había dicho, junto con su hijo Isaac. 10 Pero en el momento de tomar el cuchillo para sacrificar a su hijo, 11 el ángel del Señor lo llamó desde el cielo. […] 12 El ángel le dijo: «No le hagas ningún daño al muchacho, porque ya sé que tienes temor de Dios, pues no te negaste a darme tu único hijo». (V. también Hebreos 11:17–19.)

Jeremías 42:6
Nos guste o nos disguste Su respuesta, obedeceremos al Señor nuestro Dios.

Mateo 26:38–54
[Jesús luchó angustiosamente en oración, sabiendo el sacrificio que tendría que hacer; pero después se plegó a la voluntad de Dios.] (V. también Lucas 22:44; Juan 18:11.)

D. Sométete a Dios y ruega que te guíe:

Salmo 27:11
Señor, muéstrame Tu camino; guíame por el buen camino a causa de mis enemigos.

Salmo 139:23,24
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: pruébame y reconoce mis pensamientos: 24 y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.

Salmo 143:10
Enséñame a hacer Tu voluntad, porque Tú eres mi Dios: Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.

6. Obedecer a Dios antes que a los hombres

Hechos 4:19
[Cuando la corte suprema de Israel amenazó a Pedro y Juan para que dejaran de hablar de Jesús, ellos] contestaron: «Ustedes mismos juzguen si es justo delante de Dios obedecer a ustedes en vez de obedecer a Dios».

Hechos 5:29
Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.

(V. también 1 Samuel 22:17; 1 Reyes 18:3,13; Esdras 4:21; 5:1–5; Daniel 3:1–25; 6:1–13; Hebreos 11:23.)

7. Cómo ve el Señor que no le seamos obedientes

Jeremías 18:10
Si hace lo malo ante Mis ojos, no obedeciendo Mi voz, entonces me arrepentiré del bien con que había prometido bendecirlo.

Mateo 7:26,27
Todo el que oye estas palabras Mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; 27 y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción.

Santiago 1:23,24
El que solamente oye el mensaje, y no lo practica, es como el hombre que se mira la cara en un espejo: 24 se ve a sí mismo, pero en cuanto da la vuelta se olvida de cómo es.

8. Formas de desobediencia

A. Mostrarse de acuerdo no es obedecer:

Ezequiel 33:30–33
En cuanto a ti, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo se mofan de ti junto a las paredes y a las puertas de las casas […]. 31 Y vienen a ti como viene el pueblo, y están delante de ti como pueblo Mío. Oyen tus palabras, pero no las ponen por obra, antes hacen halagos con sus bocas y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia. 32 Y tú eres para ellos como un cantor de amores, de hermosa voz y que canta bien. Ellos oyen tus palabras, pero no las ponen por obra. 33 Sin embargo, […] sabrán que en medio de ellos hubo un profeta.

Mateo 21:28–31
Un hombre tenía dos hijos, y le dijo al mayor de ellos: «Hijo, ve a trabajar en la viña». 29 Él le respondió: «¡No quiero ir!» Pero después cambió de idea y fue a trabajar. 30 Luego el hombre también le dijo a su hijo menor que fuera a trabajar, y él le respondió: «¡Sí, señor, iré!» Pero el muchacho en verdad no fue. 31 ¿Cuál de los dos hijos hizo lo que el padre quería?

Mateo 23:2,3
Los escribas y los fariseos se han sentado en la cátedra de Moisés. 3 De modo que hagan y observen todo lo que les digan; pero no hagan conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen.

Lucas 6:46
¿Por qué me llaman ustedes, «Señor, Señor», y no hacen lo que les digo?

(V. también Jeremías 42:1–22; 43:1–4.)

B. Las buenas obras no nos exoneran de obedecer:

1 Samuel 15:22
Más le agrada al Señor que se le obedezca, y no que se le ofrezcan sacrificios y holocaustos; vale más obedecerlo y prestarle atención que ofrecerle sacrificios y grasa de carneros.

Lucas 11:42
¡Ay de ustedes, fariseos!, que separan para Dios la décima parte de la menta, de la ruda y de toda clase de legumbres, pero no hacen caso de la justicia y el amor a Dios. Esto es lo que deben hacer, sin dejar de hacer lo otro.

C. Obedecer a medias:

2 Crónicas 25:2
Amasías hizo lo recto ante los ojos del Señor, aunque no de todo corazón.

Jeremías 3:10
[Ella] no se volvió a Mí de todo corazón, sino fingidamente.

Hechos 5:1–11
[Ananías y Safira fingen entregar todo el dinero de la venta de su tierra, pero en realidad se habían quedado con una parte.]

9. Razones por las que se desobedece

A. Por caer en un engaño:

Génesis 3:13
El Señor le preguntó a la mujer [Eva]: «¿Por qué lo hiciste?» Y ella respondió: «La serpiente me engañó, y por eso comí del fruto». (V. también 2 Corintios 11:3.)

1 Reyes 13:1–26
[El profeta joven fue engañado por el profeta viejo y desobedeció las instrucciones iniciales del Señor.]

Gálatas 3:1
¡Oh, gálatas insensatos! ¿Quién los ha fascinado a ustedes?

B. Por creer que la idea que uno tiene es mejor:

Proverbios 3:5,6
Confía de todo corazón en el Señor y no en tu propia inteligencia. 6 Ten presente al Señor en todo lo que hagas, y Él te llevará por el camino recto.

Hechos 21:4,10–14
[Pablo fue advertido por el Espíritu para que no fuera a Jerusalén, pero él estaba resuelto a hacerlo.]

C. Por falta de amor por los demás:

Jonás 1:1–3; 4:2
[Jonás desobedece y huye de Dios cuando Él le pide que vaya a predicar a Nínive, ciudad que era enemiga de Israel, imaginándose que Él va a terminar siendo clemente con la gente de Nínive.]

D. Por temor de las personas:

1 Samuel 15:24
Saúl dijo a Samuel: «Sí, he pecado, pues pasé por alto la orden del Señor y tus instrucciones, porque tuve miedo de la gente y atendí su petición».

Proverbios 29:25
El miedo a los hombres es una trampa, pero el que confía en el Señor estará protegido.

Jeremías 38:17–20
[Sedequías desobedece a Dios por temor a sus oponentes.]

E. Por falta de fe en la Palabra:

Génesis 3:1–6
[Eva desobedeció por creer las mentiras del diablo en vez de la Palabra de Dios.]

Génesis 19:14
[Los yernos de Lot se tomaron a broma la advertencia de que debían huir de Sodoma.]

Números 20:7–12
[Moisés golpeó la piedra dos veces, en vez de hablarle.]

1 Pedro 2:8
Tropiezan porque son desobedientes a la palabra.

F. Por distraerse con cosas de menor importancia:

1 Reyes 20:39,40
Tu siervo salió de en medio de la batalla cuando se me acercó un soldado que me trajo un hombre, y me dijo: «Guarda a este hombre, y si llega a huir, pagarás con tu vida por la suya o pagarás un talento de plata». 40 Y mientras tu siervo estaba ocupado en una y en otra cosa, el hombre desapareció.

Lucas 14:15–24
[Parábola en la que un señor invita a muchas personas a una cena, pero todos se excusan diciendo que tienen otras cosas que hacer.]

G. Por ánimo de lucro:

2 Reyes 5:14–16,20–27
[Eliseo no aceptó ninguna recompensa de Naamán, pero su siervo Giezi desobedeció y la aceptó, y fue castigado.]

H. Por orgullo:

2 Crónicas 26:14–20
[El rey Uzías se enalteció y quebrantó la Ley.]

3 Juan 9,10
[Un pastor enorgullecido se niega a obedecer al apóstol Juan.]

I. Por hábito:

Jeremías 22:21
Esta ha sido tu costumbre desde tu juventud, que nunca has escuchado Mi voz.

Jeremías 3:25
Desde niños y hasta ahora, nosotros y nuestros antepasados hemos pecado contra el Señor nuestro Dios y no le hemos obedecido. (V. también Eclesiastés 8:11.)

10. Qué hacer con los desobedientes

A. Enseñarles y advertirles empleando la Palabra:

Ezequiel 2:3–7
A ti, hombre, te voy a enviar a los israelitas, un pueblo desobediente que se ha rebelado contra Mí. Ellos y sus antepasados se han levantado contra Mí hasta este mismo día. 4 También sus hijos son tercos y de cabeza dura. Pues te voy a enviar a ellos, para que les digas: «Esto dice el Señor». 5 Y ya sea que te hagan caso o no, pues son gente rebelde, sabrán que hay un profeta en medio de ellos. 6 Tú, hombre, no tengas miedo de ellos ni de lo que te digan, aunque te sientas como rodeado de espinos o viviendo entre alacranes. No tengas miedo de lo que te digan ni te asustes ante la cara que pongan, por muy rebeldes que sean. 7 Tú comunícales Mis palabras, ya sea que te hagan caso o no, pues son muy rebeldes.

B. Convencerlos con nuestro ejemplo, no solo con palabras:

1 Corintios 9:19
Aunque no soy esclavo de nadie, me he hecho esclavo de todos, a fin de ganar para Cristo el mayor número posible de personas.

2 Timoteo 2:24–26
Un siervo del Señor no debe andar en peleas; al contrario, debe ser bueno con todos. Debe ser apto para enseñar; debe tener paciencia 25 y corregir con corazón humilde a los rebeldes, esperando que Dios haga que se vuelvan a Él y conozcan la verdad, 26 a fin de que se despierten y escapen de la trampa en que el diablo los tiene presos.

1 Pedro 3:1–4
Ustedes, mujeres, estén sujetas a sus maridos, de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres 2 al observar ellos su conducta casta y respetuosa. 3 Que el adorno de ustedes no sea el externo: peinados ostentosos, joyas de oro o vestidos lujosos, 4 sino que sea lo que procede de lo íntimo del corazón, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.

(V. también Santiago 5:19,20.)

C. Procurar que cambien:

Lucas 1:17
Su mensaje hará que los padres amen a sus hijos, y que los desobedientes comprendan su error y sigan el ejemplo de los que sí obedecen.

D. Alejarse de ellos, pero tampoco darlos por imposibles:

2 Tesalonicenses 3:14,15
Si alguien no obedece nuestra enseñanza en esta carta, señalen al tal y no se asocien con él, para que se avergüence. 15 Sin embargo, no lo tengan por enemigo, sino amonéstenlo como a un hermano.

11. Castigos de Dios por desobedecer

Deuteronomio 11:26–28
En este día les doy a elegir entre bendición y maldición. 27 Bendición, si obedecen los mandamientos del Señor su Dios, que hoy les he ordenado. 28 Maldición, si por seguir a dioses desconocidos, desobedecen los mandamientos del Señor su Dios y se apartan del camino que hoy les he ordenado. (V. también Jeremías 11:3.)

Josué 5:6
Los israelitas anduvieron por el desierto cuarenta años, hasta que pereció toda la nación, es decir, los hombres de guerra que salieron de Egipto, porque no escucharon la voz del Señor. A ellos el Señor les juró que no les permitiría ver la tierra que el Señor había jurado a sus padres que nos daría, una tierra que mana leche y miel.

Jueces 2:1–3
A sus antepasados […] les dije: «Nunca romperé mi alianza con ustedes, 2 con tal de que ustedes no hagan ningún pacto con los habitantes de esa tierra, sino que destruyan sus altares». Pero ustedes no me obedecieron […]. 3 Por eso ahora les digo: «No voy a echar a esos pueblos de delante de ustedes, y ellos y sus dioses serán una trampa para ustedes».

1 Samuel 12:15
Si no lo obedecen, sino que rechazan Sus mandatos, Él los castigará.

1 Samuel 15:23
Como tú has rechazado Sus mandatos, ahora Él te rechaza.

Jeremías 3:25
Yacemos en nuestra vergüenza, nuestra ignominia nos cubre; porque pecamos contra […] nuestro Dios, […] y no hemos escuchado la voz de […] nuestro Dios.

Jeremías 18:10
Si hace lo malo ante Mis ojos, no obedeciendo Mi voz, entonces me arrepentiré del bien con que había prometido bendecirlo.

Daniel 9:11
Ciertamente todo Israel ha transgredido Tu ley y se ha apartado, sin querer obedecer Tu voz. Por eso ha sido derramada sobre nosotros la maldición y el juramento que está escrito en la ley de Moisés, siervo de Dios.

Mateo 7:26,27
El que escucha lo que Yo enseño y no hace lo que Yo digo es como una persona tonta que construyó su casa sobre arena. 27 Vino la lluvia, el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Y la casa se cayó y quedó totalmente destruida.

(V. también Génesis 3:6,16–19; Deuteronomio 28:15–67; Jeremías 9:13–16; 12:17; 32:23; Efesios 5:6.)

12. Obedecer es edificar sobre cimientos sólidos y con buenos materiales

Mateo 7:24,25
El que escucha lo que Yo enseño y hace lo que Yo digo, es como una persona precavida que construyó su casa sobre piedra firme. 25 Vino la lluvia, el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Pero la casa no se cayó, porque estaba construida sobre piedra firme.

1 Corintios 3:11–14
Nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, que es Jesucristo. 12 Sobre este fundamento, uno puede construir con oro, plata y piedras preciosas, o con madera, paja y cañas; 13 pero el trabajo de cada cual se verá claramente en el día del juicio; porque ese día vendrá con fuego, y el fuego probará la clase de trabajo que cada uno haya hecho. 14 Si lo que uno construyó es resistente, recibirá su pago.

Publicado en Tour temático de la Biblia: Vida cristiana
© Aurora Production AG, Suiza, 2012

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