Versículos bíblicos sobre pereza

Instituto Buenas Nuevas

1. El perezoso opta por lo que le parece más cómodo, pero siempre paga las consecuencias

Proverbios 6:9–11
¡Basta ya de dormir, perezoso! ¡Basta ya de estar acostado! 10 Mientras tú sueñas y cabeceas, y te cruzas de brazos para dormir mejor, 11 la pobreza vendrá y te atacará como un vagabundo armado.

Proverbios 10:4
La mano negligente hace pobre.

Proverbios 12:24
El que trabaja, dominará; el perezoso será dominado.

Proverbios 13:4
El perezoso desea y nada alcanza, mas los diligentes serán prosperados.

Proverbios 15:19
El camino del perezoso es como seto de espinos; mas la vereda de los rectos, como una calzada.

Proverbios 19:15
La pereza hace caer en profundo sueño, y el alma ociosa sufrirá hambre.

Proverbios 20:13
No ames el sueño, no sea que te empobrezcas.

Proverbios 21:25
De deseos se muere el perezoso, porque sus manos no quieren trabajar.

Proverbios 23:21
Los perezosos se visten de harapos.

Proverbios 24:30–32
Pasé junto al campo del hombre perezoso, junto a la viña del hombre falto de entendimiento; 31 y vi que por toda ella habían crecido los espinos, ortigas habían cubierto la tierra y la cerca de piedra ya estaba derribada. 32 Miré, y lo medité en mi corazón; lo vi, y aprendí la lección.

Eclesiastés 10:18
Por negligencia se hunde el techo, y por pereza tiene goteras la casa.

2. El perezoso pone muchas excusas para no hacer lo que debe

Proverbios 22:13
Para no trabajar, el perezoso pretexta que en la calle hay un león que lo quiere matar.

Proverbios 20:4
El perezoso no ara a causa del invierno; pedirá, pues, en la siega, y no hallará.

Mateo 25:14,15,19–28
El reino de los cielos es como un hombre que al emprender un viaje, llamó a sus siervos y les encomendó sus bienes. 15 Y a uno le dio cinco talentos [108 kilos de plata], a otro dos y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad. 19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. 20 Y llegando el que había recibido los cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: «Señor, usted me entregó cinco talentos; mire, he ganado otros cinco talentos». 21 Su señor le dijo: «Bien, siervo bueno y fiel […]». 22 Llegando también el de los dos talentos, dijo: «Señor, usted me entregó dos talentos; mire, he ganado otros dos talentos». 23 Su señor le dijo: «Bien, siervo bueno y fiel […]». 24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: «Señor, yo sabía que usted es un hombre duro, que siega donde no sembró y recoge donde no ha esparcido [semilla], 25 y tuve miedo, y fui y escondí su talento en la tierra; mire, aquí tiene lo que es suyo». 26 Pero su señor le dijo: «Siervo malo y perezoso, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. 27 Debías entonces haber puesto mi dinero en el banco, y al llegar yo hubiera recibido mi dinero con intereses. 28 Por tanto, quítenle el talento y dénselo al que tiene los diez talentos».

Santiago 2:17,18,20
[Sobre los que alegan que no necesitan demostrar su fe con hechos:] La fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta. 18 Pero alguien dirá: «Tú tienes fe y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras». 20 ¿Estás dispuesto a admitir, oh hombre vano, que la fe sin obras es estéril?

3. Con frecuencia el perezoso no hace caso de los buenos consejos que le dan

Proverbios 26:16
En su propia opinión el perezoso es más sabio que siete que sepan aconsejar.

4. La pereza muchas veces está ligada a las palabras ociosas

Proverbios 14:23
En todo trabajo hay ganancia, pero el vano hablar conduce solo a la pobreza.

Hechos 17:21
Todos los atenienses y los extranjeros de visita allí, no pasaban el tiempo en otra cosa sino en decir o en oír algo nuevo.

1 Timoteo 5:13
Aprenden a ser ociosas, andando de casa en casa; y no solamente ociosas, sino también chismosas y entrometidas, hablando lo que no debieran.

5. La pereza es un despilfarro

Proverbios 12:27
El indolente no asa su presa, pero la posesión más preciosa del hombre es la diligencia.

Proverbios 18:9
El que es negligente en su trabajo es hermano del hombre destructor.

Lucas 15:13,14
[El lamentable caso del hijo pródigo:] No muchos días después, juntándolo todo, el hijo menor se fue lejos a una provincia apartada, y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. 14 Cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia y comenzó él a pasar necesidad. (La parábola completa se encuentra en los versículos 11–32.)

6. La gente pierde su confianza en el perezoso y evita su compañía

Proverbios 10:26
Como el vinagre a los dientes, y como el humo a los ojos, así es el perezoso a los que lo envían.

2 Tesalonicenses 3:10–12
Aun cuando estábamos con ustedes les ordenábamos esto: Si alguien no quiere trabajar, que tampoco coma. 11 Porque oímos que algunos entre ustedes andan desordenadamente, sin trabajar, pero andan metiéndose en todo. 12 A tales personas les ordenamos y exhortamos en el Señor Jesucristo, que trabajando tranquilamente, coman su propio pan.

7. Para vencer la pereza debemos fijarnos objetivos y tener presente para qué va a servir nuestro esfuerzo

Proverbios 6:6–8
Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio; 7 la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, 8 prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.

Proverbios 10:5
El que recoge en el verano es hombre entendido; el que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.

Proverbios 31:27
[La mujer virtuosa] vigila la marcha de su casa, y no come el pan de la ociosidad.

Juan 4:34
Jesús les dijo: «Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe Su obra».

Juan 9:4
Me es necesario hacer las obras del que me envió, mientras dura el día; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.

1 Corintios 9:24
¿No saben que los que corren en el estadio, todos en verdad corren, pero solo uno obtiene el premio? Corran de tal modo que ganen.

Filipenses 3:13,14
Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

1 Corintios 7:29
Esto […] digo, hermanos: que el tiempo es corto.

8. Para superar la pereza y el letargo, pidámosle a Dios que nos vuelva diligentes y ataquemos el problema

Eclesiastés 9:10
Todo lo que te venga a mano para hacer, hazlo según tus fuerzas. (V. también Colosenses 3:23.)

Romanos 12:11
En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor.

1 Corintios 9:27
Vivo con mucha disciplina y trato de dominarme a mí mismo.

1 Corintios 15:10
Por la gracia de Dios soy lo que soy: y Su gracia no ha sido en vano para conmigo; antes he trabajado más que todos ellos: pero no yo, sino la gracia de Dios que fue conmigo.

Efesios 5:16,18
Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 18 No se embriaguen con vino, en lo cual hay disolución, sino sean llenos del Espíritu.

Hebreos 6:12
No sean perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas.

2 Timoteo 1:6
Te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

Publicado en Tour temático de la Biblia: Una vida más feliz
© Aurora Production AG, Suiza, 2012

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