Versículos bíblicos sobre testificar

Instituto Buenas Nuevas

1. Como cristianos tenemos el deber de testificar

A. Jesús encargó esa misión a todos Sus discípulos:

Mateo 4:19
Síganme, y Yo los haré pescadores de hombres.

Marcos 16:15
Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura.

Hechos 1:8
Serán Mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.

Mateo 28:19,20
Vayan […] a las gentes de todas las naciones, y háganlas Mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, 20 y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes.

Marcos 13:10
Es necesario que el evangelio sea predicado a todas las naciones.

Lucas 24:47
En [el] nombre [del Mesías] se anunciará a todas las naciones que se vuelvan a Dios, para que Él les perdone sus pecados.

Juan 15:16
Les he encargado que vayan y den mucho fruto.

(V. también Mateo 24:14.)

B. Jesús nos envía como obreros y testigos Suyos:

Isaías 6:8
Oí la voz del Señor que decía: «¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?» «Aquí estoy; envíame a mí», le respondí.

Mateo 9:37,38
La cosecha es mucha, pero los obreros pocos. 38 Por tanto, pidan al Señor de la cosecha que envíe obreros a Su cosecha.

Lucas 9:2
[Jesús] los envió a predicar el reino de Dios.

Juan 20:21
Como Mi Padre me envió, así también Yo los envío a ustedes.

Romanos 10:14,15
¿Cómo van a invocarlo, si no han creído en Él? ¿Y cómo van a creer en Él, si no han oído hablar de Él? ¿Y cómo van a oír, si no hay quien les anuncie el mensaje? 15 ¿Y cómo van a anunciar el mensaje, si no son enviados?

2 Corintios 5:20
Somos embajadores de Cristo.

2. Razones por las que debemos testificar

A. Cuando uno cree en algo, quiere comunicarlo:

Salmo 107:1,2
Den gracias al Señor, porque Él es bueno, porque Su amor es eterno. 2 Díganlo los que el Señor ha salvado, los que salvó del poder del enemigo.

Juan 3:11
Lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos.

Hechos 4:20
No podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.

2 Corintios 4:13
Creí, por lo cual también hablé.

(V. Salmo 116:10.)

B. Para salvar almas de la muerte:

Proverbios 14:25
El testigo verdadero libra las almas.

Hechos 26:18
Quiero que hables con ellos para que se den cuenta de todo lo malo que hacen, y para que comiencen a obedecer a Dios. Ellos ahora caminan como si estuvieran ciegos, pero tú les abrirás los ojos. Así dejarán de obedecer a Satanás y obedecerán a Dios. Podrán creer en Mí [Jesús], y Dios les perdonará sus pecados.

Santiago 5:20
El que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma y cubrirá multitud de pecados.

C. Como no lo hagamos, tanto ellos como nosotros sufriremos las consecuencias:

Ezequiel 3:17–19
A ti, hombre, Yo te he puesto de centinela para el pueblo de Israel. Cuando Yo te comunique algún mensaje, deberás anunciárselo de Mi parte, para que estén advertidos. 18 Puede darse el caso de que Yo pronuncie sentencia de muerte contra un malvado; pues bien, si tú no le hablas a ese malvado y le adviertes que deje su mala conducta para que pueda seguir viviendo, él morirá por su pecado, pero Yo te pediré a ti cuentas de su muerte. 19 Si tú, en cambio, adviertes al malvado y él no deja su maldad ni su mala conducta, él morirá por su pecado, pero tú salvarás tu vida. (V. también Hechos 20:26,27.)

Lucas 12:8,9
Todo aquel que me confiese delante de los hombres, también el Hijo del Hombre lo confesará delante de los ángeles de Dios; 9pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.

1 Corintios 9:16
¡Ay de mí si no predico el evangelio!

(V. también Jeremías 8:20; Jonás 1:1–17).

3. No seamos tímidos ni nos avergoncemos de testificar

Salmo 119:46
Hablaré de Tus testimonios […], y no me avergonzaré.

Isaías 40:9
Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sion; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de Jerusalén; levántala, no temas.

Mateo 5:14,16
Ustedes son la luz de este mundo. Una ciudad en lo alto de un cerro no puede esconderse. 16 Del mismo modo, procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo. (V. también Marcos 4:21; Lucas 8:16.)

Marcos 8:38
Cualquiera que se avergüence de Mí y de Mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre también se avergonzará de él, cuando venga en la gloria de Su Padre con los santos ángeles.

Hechos 18:9
No temas; sino habla, y no calles.

Romanos 1:16
No me avergüenzo del evangelio.

Efesios 6:19,20
Oren […] por mí, para que Dios me dé las palabras que debo decir, y para que pueda hablar con valor y dar así a conocer el designio secreto de Dios, contenido en el evangelio. 20 Dios me ha enviado como embajador de este mensaje, por el cual estoy preso ahora. Oren para que yo hable de él sin temor alguno.

1 Tesalonicenses 2:2
Aunque, como ya saben, antes habíamos sido insultados y maltratados en Filipos, Dios nos ayudó a anunciarles a ustedes Su evangelio, con todo valor y en medio de una fuerte lucha.

2 Timoteo 1:8
No te avergüences del testimonio de nuestro Señor.

(V. también Jeremías 1:6–9.)

4. Consejos para ser un buen testigo

Proverbios 18:13
[Haz preguntas:] Es una necedad y una vergüenza responder antes de escuchar.

Santiago 1:19
[Escucha:] Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar.

Proverbios 20:5
[Anima a la persona a expresar sus sentimientos:] Las intenciones secretas son como aguas profundas, pero el que es inteligente sabe descubrirlas.

Hechos 26:27
[Pregunta en qué cree:] ¿Crees […] a los profetas?

Hechos 17:23–28
[Busca puntos en común:] Mientras pasaba y observaba los objetos de su adoración, hallé también un altar con esta inscripción: «Al Dios desconocido». Pues lo que ustedes adoran sin conocer, eso les anuncio yo. 24 El Dios que hizo el mundo y todo lo que en él hay, puesto que es Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos por manos de hombres, 25 ni es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, puesto que Él da a todos vida y aliento y todas las cosas. 26 De uno solo, Dios hizo todas las naciones del mundo para que habitaran sobre toda la superficie de la tierra, habiendo determinado sus tiempos y las fronteras de los lugares donde viven, 27 para que buscaran a Dios, y de alguna manera, palpando, lo hallen, aunque Él no está lejos de ninguno de nosotros. 28 Porque en Él vivimos, nos movemos y existimos, así como algunos de los poetas de ustedes han dicho: «Porque también nosotros somos linaje Suyo».

1 Corintios 9:19–22
Aunque soy libre de todos, de todos me he hecho esclavo para ganar al mayor número posible. 20 A los judíos me hice como judío, para poder ganar a los judíos. A los que están bajo la Ley, como bajo la Ley, aunque yo no estoy bajo la Ley, para poder ganar a los que están bajo la Ley. 21 A los que están sin ley, como sin ley, aunque no estoy sin la ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo, para poder ganar a los que están sin ley. 22 A los débiles me hice débil, para ganar a los débiles. A todos me he hecho todo, para que por todos los medios salve a algunos.

Hechos 26:1–20
[Da tu testimonio personal: el ejemplo de Pablo.]

Marcos 4:2
[Ilustra tus argumentos con historias verídicas:] Jesús les enseñó muchas cosas por medio de ejemplos y comparaciones.

Lucas 13:1–5
[Conversa sobre temas de actualidad: Jesús habla de Pilato y de la caída de una torre en Siloé.]

Hechos 2:40
[Explica con paciencia:] Con otras muchas palabras testificaba.

Salmo 126:5,6
[Ten un corazón tierno y sensible:] Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. 6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

Mateo 9:36
Al ver las multitudes tuvo compasión de ellas, porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.

1 Corintios 13:1
[Habla con amor; de lo contrario tus palabras serán vacías, como metal que resuena o címbalo que retiñe.]

1 Samuel 16:23
[La música tiene poder espiritual: David empleó ese poder cuando tocó el arpa para el rey Saúl.]

Lucas 14:23
[Actúa con entusiasmo y determinación:] Fuérzalos a entrar.

1 Reyes 18:21
[Lleva a la persona a tomar una decisión:] ¿Hasta cuándo vacilarán entre dos opiniones? (V. también Josué 24:15; Hebreos 3:7,8; 2 Corintios 6:2.)

5. Emplea la Palabra al testificar

A. La Palabra es poderosa y convincente:

2 Crónicas 17:9
Ellos enseñaron a la gente en Judá, teniendo consigo el libro de la Ley del Señor. Recorrieron todas las ciudades de Judá y enseñaron al pueblo.

Lucas 8:5,11
Uno que sembraba, salió a sembrar su simiente. 11 La simiente es la palabra de Dios.

Juan 4:41,42
Creyeron muchos más por la palabra de Él. 42 Y decían a la mujer: «Ya no creemos por tu dicho; porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente Este es el Salvador del mundo, el Cristo».

Juan 5:39
[Jesús dijo:] Ustedes examinan las Escrituras porque piensan tener en ellas la vida eterna. […] ¡Son ellas las que dan testimonio de Mí!

Juan 20:31
Las cosas que aquí se dicen se escribieron para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios.

Hechos 17:2,3
Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres sábados discutió con ellos, 3 declarando y exponiendo por medio de las Escrituras que era necesario que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos. Y decía: «Jesús, a quien yo os anuncio, es el Cristo».

Hechos 18:28
Con gran vehemencia convencía públicamente a los judíos, mostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo.

Tito 1:9
[El obispo debe ser] retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.

B. Es importante conocer las Escrituras para testificar:

Proverbios 22:17–21
Presta toda tu atención a los dichos de los sabios; concéntrate en lo que te enseño. 18 Te agradará guardarlos en tu memoria y poder repetirlos todos juntos. 19 Hoy te los hago saber para que pongas tu confianza en el Señor. 20 Yo te he escrito treinta dichos que contienen consejos y conocimientos, 21 para enseñarte a conocer la verdad, para que puedas dar un fiel informe a quien te pregunte.

Malaquías 2:6
La ley de verdad estuvo en su boca, […] y a muchos hizo apartar de la iniquidad.

Mateo 12:34,35
De la abundancia del corazón habla la boca. 35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas.

Hechos 13:32–35
[Citar la Palabra:] Nosotros les estamos anunciando a ustedes esta buena noticia: La promesa que Dios hizo a nuestros antepasados, 33 nos la ha cumplido a nosotros, que somos los descendientes. Esto lo ha hecho al resucitar a Jesús, como está escrito en el salmo segundo: «Tú eres Mi Hijo; Yo te he engendrado hoy». 34 Dios ya había anunciado que lo resucitaría para que Su cuerpo no se descompusiera, al decir en las Escrituras: «Cumpliré las santas y verdaderas promesas que hice a David». 35 Por eso dice también en otro lugar: «No permitirás que se descomponga el cuerpo de Tu santo siervo».

2 Timoteo 4:2
Predica la palabra. […] Exhorta con mucha […] instrucción.

1 Pedro 3:15
Honren a Cristo como Señor, y estén siempre listos para explicarle a la gente por qué ustedes confían en Cristo y en Sus promesas.

(V. también Salmo 119:42; 2 Timoteo 2:15.)

6. Nuestra forma de testificar debe ser sencilla

1 Corintios 1:17
Cristo […] me mandó a […] anunciar el evangelio, y no con alardes de sabiduría y retórica.

1 Corintios 2:1,2
Hermanos, cuando yo fui a hablarles […], lo hice sin hacer alardes de retórica o de sabiduría. 2 Y, estando entre ustedes, no quise saber de otra cosa sino de Jesucristo y, más estrictamente, de Jesucristo crucificado.

1 Corintios 2:4
Ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría.

1 Corintios 14:9
Si no usan su lengua para pronunciar palabras que se puedan entender, ¿cómo va a saberse lo que están diciendo?.

2 Corintios 1:12
Con simplicidad y sinceridad de Dios, no con sabiduría carnal, mas con la gracia de Dios, hemos conversado en el mundo.

2 Corintios 3:12
Teniendo tal esperanza, actuamos con mucha franqueza.

7. Sobre qué debemos predicar (testificar)

A. Predicar el evangelio; predicar a Jesús:

Mateo 28:19,20
Vayan […] a las gentes de todas las naciones, y háganlas Mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, 20 y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes.

Marcos 16:15
Prediquen el evangelio [la buena nueva de que hay salvación en Jesús] a toda criatura.

Lucas 9:2
[Jesús] los envió a predicar el reino de Dios.

Juan 3:16
[Que pueden tener vida eterna con solo creer en Jesús.]

Hechos 4:2
Anunciaban en Jesús la resurrección de entre los muertos.

Hechos 5:42
No cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.

Hechos 13:32–35
[Que Jesús cumple las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento.]

Hechos 13:38
Por medio de [Jesús] les es anunciado el perdón de los pecados.

Hechos 20:20,21
No rehuí declararles a ustedes nada que fuera útil, […] 21 testificando […] del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.

Romanos 5:8
Dios muestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

1 Corintios 1:23
Predicamos a Cristo crucificado.

1 Corintios 15:3,4
Yo les entregué en primer lugar lo mismo que recibí: que Cristo murió por nuestros pecados […]; 4 que fue sepultado y que resucitó.

2 Corintios 4:5
No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor.

2 Corintios 5:20
En el nombre de Cristo les rogamos que acepten el reconciliarse con Dios.

1 Timoteo 1:15
Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores.

1 Juan 4:14
Testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, para ser Salvador del mundo.

(V. también Hechos 10:42; 24:25; Efesios 3:8.)

B. Cuestiones de las que no se debe hablar:

1 Tesalonicenses 2:3–6
No estábamos equivocados en lo que predicábamos, ni tampoco hablábamos con malas intenciones ni con el propósito de engañar a nadie. 4 Al contrario, Dios nos aprobó y nos encargó el evangelio, y así es como hablamos. No tratamos de agradar a la gente, sino a Dios, que examina nuestros corazones. 5 Como ustedes saben, nunca los hemos halagado con palabras bonitas, ni hemos usado pretextos para ganar dinero. Dios es testigo de esto. 6 Nunca hemos buscado honores de nadie: ni de ustedes ni de otros.

2 Timoteo 2:23
Desecha las cuestiones necias e insensatas.

Tito 3:9
Las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y debates acerca de la Ley, evita; porque son sin provecho y vanas.

C. En un principio no conviene abordar cuestiones enredadas u oscuras:

1 Corintios 3:2
Les di una enseñanza sencilla, igual que a un niño de pecho se le da leche en vez de alimento sólido, porque ustedes todavía no podían digerir la comida fuerte.

Hebreos 5:14
El alimento sólido es para los que han alcanzado madurez.

8. A quiénes debemos testificar

A. Jesús nos mandó que testificáramos a todo el mundo:

Marcos 16:15
Prediquen el evangelio a toda criatura.

Mateo 28:19
Vayan […] a las gentes de todas las naciones, y háganlas Mis discípulos.

Lucas 8:39
Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo.

Marcos 5:19
Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales.

Mateo 11:5
A los pobres es anunciado el evangelio.

Isaías 61:1
Me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos.

Hechos 26:22
Continúo hasta este día testificando tanto a pequeños como a grandes.

Romanos 15:20,21
Siempre he procurado anunciar el evangelio donde nunca antes se había oído hablar de Cristo, para no construir sobre bases puestas por otros, 21 sino más bien, como dice la Escritura: «Verán los que nunca habían tenido noticias de Él; entenderán los que nunca habían oído de Él».

Hechos 22:21
Voy a enviarte a países que están muy lejos de aquí.

Hechos 28:28
De ahora en adelante esta salvación de Dios se ofrece a los no judíos, y ellos sí escucharán.

Hechos 17:18–21
[A los filósofos e intelectuales curiosos.]

Ezequiel 2:7
[Da a todos una oportunidad, aun a los rebeldes.]

B. A quiénes no vale la pena testificar:

Mateo 9:12,13
[A los que se creen muy rectos y consideran que no necesitan a Dios:] Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 13 […] No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento. (V. también los versículos 9–11.)

Mateo 7:6
No den lo santo a los perros, ni echen sus perlas delante de los cerdos, no sea que las huellen con sus patas, y volviéndose los despedacen a ustedes.

Proverbios 23:9
No hables a oídos del necio, pues se burlará de tus sabias palabras.

Hechos 13:45,46
[No sigas testificando a gente reacia y cerrada.]

Hechos 18:6
Cuando los judíos se le opusieron y blasfemaron, él sacudió sus ropas y les dijo: «Su sangre sea sobre sus cabezas; yo soy limpio; desde ahora me iré a los gentiles».

Mateo 10:14
Si en alguna casa o pueblo no quieren recibirlos ni escucharlos, salgan de ese lugar.

Tito 3:10,11
Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, 11 sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio.

Proverbios 14:7
Vete de delante del hombre necio.

9. El convincente efecto de nuestra conducta

A. Nuestra conducta es parte de nuestro testimonio:

Mateo 5:16
Procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo.

Filipenses 2:15,16
Sean irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin tacha en medio de una generación torcida y perversa, en medio de la cual ustedes resplandecen como luminares en el mundo, 16 sosteniendo firmemente la palabra de vida.

1 Timoteo 4:12
Sé ejemplo de los creyentes.

2 Corintios 3:2
Todos pueden ver claramente el bien que Cristo ha hecho en la vida de ustedes. Para que la gente hable bien de nosotros, solo tiene que fijarse en ustedes. Porque ustedes son como una carta que habla en nuestro favor. Cristo mismo la escribió en nuestro corazón, para que nosotros la presentemos. No la escribió en piedra, ni con tinta, sino que la escribió con el Espíritu del Dios vivo. Y esa carta está a la vista de todos los que la quieran leer.

Tito 2:7,8
Muéstrate en todo como ejemplo de buenas obras, con pureza de doctrina, con dignidad, 8 con palabra sana e irreprochable, a fin de que el adversario se avergüence al no tener nada malo que decir de nosotros.

1 Pedro 3:1,2
[Los cónyuges incrédulos pueden ser ganados por la conducta de los creyentes.]

B. Nuestra alegría y amor resultan atractivos:

Salmo 51:12,13
Hazme sentir de nuevo el gozo de Tu salvación; sostenme con Tu espíritu generoso, 13 para que yo enseñe a los rebeldes Tus caminos y los pecadores se vuelvan a Ti.

Juan 13:35
Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta de que son discípulos Míos.

C. Ganemos a los demás con amor, no con discusiones:

1 Tesalonicenses 2:7,8
Cuando estuvimos con ustedes los tratamos con mucho cariño, con la ternura de una madre que cuida y cría a sus propios hijos. 8Tanto los amamos y queremos que no solo les habríamos anunciado la buena noticia de Dios sino que, de haber sido necesario, hasta habríamos dado nuestra vida por ustedes.

2 Timoteo 2:23,24
Desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas, 24 porque el siervo del Señor no debe ser amigo de contiendas, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido.

(V. también 1 Corintios 13:1,2,8.)

D. Nuestro testimonio debe ir respaldado por nuestro ejemplo:

Juan 13:15
Yo les he dado el ejemplo, para que ustedes hagan lo mismo.

Romanos 2:21–24
Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se debe robar, ¿robas? 22 Tú que dices que no se debe cometer adulterio, ¿adulteras? […] 23 Tú que te jactas de la Ley, ¿violando la Ley deshonras a Dios? 24 Porque tal como está escrito: «El nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de ustedes».

(V. también 1 Corintios 11:1; 1 Timoteo 6:1; Tito 2:4,5.)

10. Cuándo debemos testificar

A. Constantemente:

Eclesiastés 11:6
Por la mañana siembra tu simiente, y a la tarde no dejes reposar tu mano.

Juan 4:35
¿No dicen ustedes: «Todavía faltan cuatro meses, y después viene la siega»? Pero Yo les digo: Alcen sus ojos y vean los campos que ya están blancos para la siega.

Hechos 5:42
Todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.

2 Timoteo 4:2
[Te encargo] que prediques el mensaje, y que insistas cuando sea oportuno y aun cuando no lo sea.

1 Pedro 3:15
Estén siempre listos para explicarle a la gente por qué ustedes confían en Cristo y en Sus promesas.

(V. también Hechos 20:31.)

B. Orar para que Dios cree oportunidades de testificar:

Colosenses 4:3
Oren […] por nosotros, para que Dios nos abra una puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo.

C. Para testificar a ciertas personas, se debe aguardar a que Dios indique el momento apropiado:

Mateo 10:5–7
[Jesús envía a los doce apóstoles a predicar únicamente en las regiones donde viven los israelitas; pero más tarde, tal como indica Marcos 16:15, les manda que vayan por todo el mundo.]

Hechos 16:6,7
[El Espíritu Santo le prohíbe a Pablo predicar en la provincia de Asia. Pero un par de años más tarde Pablo lo hace con mucho éxito, tal como señala Hechos 19:1,10.]

11. Dónde debemos testificar

  • En nuestra propia casa (Hechos 28:30,31)
  • De casa en casa (Hechos 5:42; 20:20)
  • En escuelas y salas de conferencias (Hechos 19:9,10)
  • En las iglesias (Hebreos 2:12)
  • En los mercados (Hechos 17:17)
  • En vecindarios de diversos grupos étnicos (Juan 4:1–42)
  • Por las plazas, calles, caminos y vallados (Lucas 14:21,23)
  • Por toda la ciudad (Lucas 8:39)
  • En vehículos (Hechos 8:29–35)
  • En barcos (Hechos 27:22–25)
  • En la cárcel (Filipenses 1:12,13)
  • En los tribunales (Mateo 10:18–20)
  • En el desierto (Mateo 3:1,2)
  • En todas partes (Hechos 8:4)

12. Un cristiano debe producir fruto en forma de otros cristianos, almas salvadas

Lucas 8:5–15
[Parábola del sembrador, en la que la semilla representa la Palabra de Dios que sembramos en el corazón de las personas.] (V. también Mateo 13:3–8,18–23; Marcos 4:2–8,14–20.)

Marcos 4:14
El sembrador [testificador] es el que siembra la Palabra.

Proverbios 11:30
El que gana almas es sabio.

Juan 12:24
Si el grano de trigo que cae en la tierra […] muere, lleva mucho fruto.

Juan 15:5
El que permanece en Mí […] lleva mucho fruto.

Juan 15:8
En esto se muestra la gloria de Mi Padre, en que den mucho fruto y lleguen así a ser verdaderos discípulos Míos.

Romanos 7:4
Hermanos míos, también a ustedes se les hizo morir a la Ley por medio del cuerpo de Cristo, para que sean unidos a otro, a Aquel que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.

13. Papel del Espíritu Santo en la testificación

A. El Espíritu Santo nos unge para dar testimonio de Jesús:

Isaías 61:1
El Espíritu del Señor está sobre Mí, porque el Señor me ha consagrado; me ha enviado a dar buenas noticias a los pobres, a aliviar a los afligidos, a anunciar libertad a los presos, libertad a los que están en la cárcel.

Hechos 1:8
Recibirán poder cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes; y serán Mis testigos.

Hechos 4:29–31
«Señor, fíjate en sus amenazas y concede a Tus siervos que anuncien Tu mensaje sin miedo. 30 Muestra Tu poder sanando a los enfermos y haciendo señales y milagros en el nombre de Tu santo siervo Jesús». 31 Cuando acabaron de orar, el lugar donde estaban reunidos tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y anunciaban abiertamente el mensaje de Dios.

1 Tesalonicenses 1:5
Cuando nosotros les anunciamos el evangelio, no fue solamente con palabras, sino que lo hicimos también con demostraciones del poder de Dios y de la actividad del Espíritu Santo.

(V. también Colosenses 1:27–29.)

B. Solo Dios y Su Espíritu Santo pueden conquistar a las personas:

Juan 6:44
Nadie puede venir a Mí, si el Padre, que me envió, no lo atrae.

Zacarías 4:6
«No por el poder ni por la fuerza, sino por Mi Espíritu», dice el Señor.

Mateo 10:20
No son ustedes los que hablan, sino el Espíritu de su Padre que habla en ustedes.

Juan 15:5
Separados de Mí nada pueden hacer.

1 Corintios 3:6,7
Yo sembré y Apolo regó, pero Dios es quien hizo crecer lo sembrado. 7 De manera que ni el que siembra ni el que riega son nada, sino que Dios lo es todo, pues Él es quien hace crecer lo sembrado.

14. Testificar es la mayor tarea que hay

A. Es una misión por la que merece la pena darlo todo:

Mateo 4:19–22
Jesús les dijo: «Síganme. En lugar de pescar peces, les voy a enseñar a ganar seguidores para Mí». 20 En ese mismo instante, Pedro y Andrés dejaron sus redes y siguieron a Jesús. 21 Jesús siguió caminando por la orilla del lago y vio a otros dos hermanos pescadores: Santiago y Juan. Los dos estaban en una barca arreglando las redes, junto con su padre Zebedeo. Jesús llamó a los dos. 22 Ellos salieron de inmediato de la barca, dejaron a su padre y siguieron a Jesús. (V. también Lucas 5:9–11.)

Marcos 8:35
Todo el que pierda su vida por causa de Mí y del evangelio, la salvará.

Marcos 10:29
[Dejar casa, familia, esposa y tierras a causa del Evangelio.]

B. Recompensas celestiales por testificar:

Daniel 12:3
Los hombres sabios, los que guiaron a muchos por el camino recto, brillarán como la bóveda celeste; ¡brillarán por siempre, como las estrellas! (V. Mateo 13:43.)

Lucas 12:8
Si alguien se declara a Mi favor delante de los hombres, también el Hijo del Hombre se declarará a favor de él delante de los ángeles de Dios.

1 Corintios 3:8
Tanta importancia tienen los que anuncian la noticia como los que la enseñan. Cada uno de ellos recibirá su premio, según el trabajo que haya hecho.

1 Corintios 9:16,17
Si predico el evangelio, no tengo nada de qué gloriarme, pues estoy bajo el deber de hacerlo. Pues ¡ay de mí si no predico el evangelio! 17 Porque si hago esto voluntariamente, tengo recompensa.

15. Reacción de la gente ante el Evangelio

A. Los que son receptivos creen la Palabra:

Jonás 3:1–9
[Jonás predicó en Nínive, y la ciudad entera se arrepintió.]

Juan 4:39–42
[Los samaritanos de Sicar recibieron a Jesús y creyeron.]

Hechos 8:5,6,8,14
Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. 6 Y las multitudes unánimes prestaban atención a lo que Felipe decía, al oír y ver las señales que hacía. 8 Y había gran regocijo en aquella ciudad. 14 Samaria había recibido la palabra de Dios.

Hechos 16:14
Estaba escuchando cierta mujer llamada Lidia, de la ciudad de Tiatira, vendedora de telas de púrpura, que adoraba a Dios; y el Señor abrió su corazón para que recibiera lo que Pablo decía.

Hechos 16:32–34
Le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. 33 El carcelero los tomó en aquella misma hora de la noche y les lavó las heridas, y enseguida fue bautizado con todos los suyos. 34 Llevándolos a su hogar, les dio de comer, y se regocijó grandemente por haber creído en Dios con todos los suyos.

B. Los que no son receptivos rechazan la Palabra:

Lucas 8:5,12
Un sembrador salió a sembrar su semilla. Y al sembrar, una parte de la semilla cayó en el camino, y fue pisoteada, y las aves se la comieron. 12 La parte que cayó por el camino representa a los que oyen el mensaje, pero viene el diablo y se lo quita del corazón, para que no crean y se salven.

1 Corintios 1:18
La Palabra de la cruz es locura a los que se pierden.

2 Corintios 4:4
El dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos.

(V. también Jeremías, capítulo 36.)

C. Impopularidad y persecución por testificar:

Lucas 6:22
Bienaventurados son ustedes cuando los hombres los aborrecen, cuando los apartan de sí, los colman de insultos y desechan su nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre.

Juan 7:7
El mundo […] me aborrece, porque Yo doy testimonio de él, que sus obras son malas.

Hechos 16:19–21
Prendieron a Pablo y a Silas […]; 20 y presentándolos a los magistrados, dijeron: «Estos hombres […] alborotan nuestra ciudad, 21 y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir».

D. Es un testimonio contra los impenitentes:

Mateo 10:18
Hasta serán llevados delante de gobernadores y reyes por Mi causa, como un testimonio a ellos y a los gentiles.

Marcos 6:11
En cualquier lugar que no los reciban ni los escuchen, al salir de allí, sacúdanse el polvo de la planta de los pies en testimonio contra ellos.

Juan 12:48
El que me rechaza y no recibe Mis palabras, tiene quien lo juzgue: la palabra que he hablado, ella lo juzgará en el día final.

16. Testificar con audacia aunque haya oposición

A. Ni amenazas, ni persecución, ni el martirio debieran disuadirnos:

Mateo 10:16
Yo los envío a ustedes como ovejas en medio de lobos. Sean, pues, astutos como serpientes, aunque también sencillos como palomas.

Lucas 21:12–15
A ustedes les echarán mano y los perseguirán. Los llevarán a juzgar en las sinagogas, los meterán en la cárcel y los presentarán ante reyes y gobernadores por causa Mía. 13 Así tendrán oportunidad de dar testimonio de Mí. 14 Háganse el propósito de no preparar de antemano su defensa, 15 porque Yo les daré palabras tan llenas de sabiduría que ninguno de sus enemigos podrá resistirlos ni contradecirlos en nada.

Hechos 4:29,31,33
«Ahora, Señor, considera sus amenazas, y permite que Tus siervos hablen Tu palabra con toda confianza». 31 Después que oraron, el lugar donde estaban reunidos tembló, y todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablaban la palabra de Dios con valor. 33 Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y había abundante gracia sobre todos ellos.

Hechos 14:1–3
Aconteció en Iconio, que entrados juntamente en la sinagoga de los judíos, hablaron de tal manera, que creyó una grande multitud de judíos, y asimismo de griegos. 2 Mas los judíos que fueron incrédulos, incitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos. 3 Con todo eso se detuvieron allí mucho tiempo, confiados en el Señor.

Hechos 20:24
De ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo.

1 Tesalonicenses 2:2
En la ciudad de Filipos nos insultaron y maltrataron. Pero aunque tuvimos muchas dificultades, Dios nos dio valor para anunciarles la buena noticia.

Apocalipsis 6:9
Vi debajo del altar las almas de los que habían sido muertos a causa de la palabra de Dios y del testimonio que habían mantenido.

Apocalipsis 12:11
Nuestros hermanos lo han vencido con la sangre derramada del Cordero y con el mensaje que ellos proclamaron; no tuvieron miedo de perder la vida, sino que estuvieron dispuestos a morir.

Apocalipsis 20:4
Vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús.

B. Testificar aun cuando las leyes y autoridades humanas lo prohíban:

Amós 7:12–15
Amasías [sacerdote malvado] le ordenó a Amós: «¡Largo de aquí, profeta! Si quieres ganarte la vida profetizando, vete a Judá; 13pero no profetices más en Betel, porque es santuario del rey y templo principal del reino». 14 Pero Amós le contestó: «Yo no soy profeta, ni pretendo serlo. Me gano la vida cuidando ovejas y recogiendo higos silvestres, 15 pero el Señor me quitó de andar cuidando ovejas, y me dijo: “Ve y habla en Mi nombre a Mi pueblo Israel”».

Hechos 4:17–20
[Después de curar a un cojo y testificar en el templo, Pedro y Juan fueron apresados. Al día siguiente se reunió la asamblea suprema de Israel para deliberar sobre qué hacer con ellos:] «Debemos impedir que lo sepa más gente. Tenemos que amenazarlos para que dejen de hablar del poder de Jesús». Así que los llamaron y les ordenaron: «No le digan a nadie lo que ha pasado, y dejen de enseñar a la gente acerca del poder de Jesús». 19 Pero Pedro y Juan les respondieron: «Dígannos, entonces: ¿debemos obedecerlos a ustedes antes que a Dios? 20 ¡Nosotros no podemos dejar de hablar de todo lo que hemos visto y oído!»

Hechos 5:27–29
Los llevaron ante la Junta Suprema, y el sumo sacerdote les dijo: 28 «Nosotros les habíamos prohibido terminantemente que enseñaran nada relacionado con ese hombre. ¿Y qué han hecho ustedes? Han llenado toda Jerusalén con esas enseñanzas, y encima quieren echarnos la culpa de la muerte de ese hombre». 29 Pedro y los demás apóstoles contestaron: «Es nuestro deber obedecer a Dios antes que a los hombres».

Hechos 5:40–42
Después de llamar a los apóstoles, los azotaron y les ordenaron que no hablaran más en el nombre de Jesús y los soltaron. 41 Los apóstoles, pues, salieron de la presencia del Concilio, regocijándose de que hubieran sido considerados dignos de sufrir afrenta por Su Nombre. 42 Y todos los días, en el templo y de casa en casa, no cesaban de enseñar y proclamar el evangelio.

17. Otros versículos sobre dar testimonio del Señor y Sus maravillas

A. Del Antiguo Testamento:

Deuteronomio 32:3
Proclamaré el nombre del Señor.

1 Crónicas 16:8
Den gracias al Señor, invoquen Su nombre; den a conocer Sus obras entre los pueblos.

Salmo 9:11
Canten himnos al Señor […]; anuncien a los pueblos lo que ha hecho.

Salmo 18:49
Yo te confesaré entre las naciones.

Salmo 26:6,7
Quiero, Señor, acercarme a Tu altar, 7 […] y proclamar Tus maravillas.

Salmo 66:16
¡Vengan todos ustedes, los que tienen temor de Dios! ¡Escuchen, que voy a contarles lo que ha hecho por mí!

Salmo 71:15
Todo el día anunciaré con mis labios que Tú nos has salvado.

Salmo 89:1
Con mi boca daré a conocer Tu fidelidad.

Salmo 96:3
Hablen de Su gloria y de Sus maravillas ante todos los pueblos y naciones.

Salmo 96:10
Digan a las naciones: «¡El Señor es Rey!»

Salmo 105:2
Hablen de todas Sus maravillas.

Salmo 119:13
Con mis labios he contado todos los juicios de Tu boca.

Salmo 145:4,6,7
Generación a generación celebrará Tus obras, y anunciará Tus poderosos hechos. 6 Del poder de Tus hechos estupendos hablarán los hombres, y yo publicaré Tu grandeza. 7 Proclamarán la memoria de Tu inmensa bondad, y cantarán Tu justicia.

Salmo 145:11,12
¡Que hablen del esplendor de Tu reino! ¡Que hablen de Tus hechos poderosos! 12 ¡Que se haga saber a los hombres Tu poder y el gran esplendor de Tu reino!

Isaías 43:10
«Ustedes son Mis testigos», declara el Señor.

Isaías 52:7
¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, […] del que publica salvación!

B. Del Nuevo Testamento:

Marcos 16:20
Ellos salieron y predicaron por todas partes.

Lucas 8:1
Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios, y los doce con Él.

Juan 4:39
Muchos […] creyeron en Él por la palabra de la mujer, que daba testimonio.

Juan 21:17
Le dijo la tercera vez: «Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?» Pedro […] le respondió: «Señor, Tú lo sabes todo; Tú sabes que te amo». Jesús le dijo: «Apacienta Mis ovejas».

Hechos 5:20
Vayan, […] y hablen al pueblo todo el mensaje de esta Vida.

Hechos 5:32
Nosotros somos testigos Suyos de estas cosas.

Hechos 10:42
Nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que Él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos.

Hechos 13:49
Se predicó el mensaje del Señor por toda aquella región.

Hechos 18:25
Había sido instruido en el camino del Señor;  y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor.

Hechos 22:15
Tú vas a ser testigo Suyo ante todo el mundo, y vas a contar lo que has visto y oído.

2 Timoteo 2:2
Lo que me has oído decir delante de muchos testigos, encárgaselo a hombres de confianza que sean capaces de enseñárselo a otros.

Publicado en Tour temático de la Biblia: Vida cristiana
© Aurora Production AG, Suiza, 2012

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