Versículos bíblicos sobre el temor al fracaso

1. El temor al fracaso nace de una falta de fe, y él mismo es la semilla del fracaso, ya que solo la fe triunfa

Números 14:1–3,26,28,29,31,34
[Diez de los doce espías que reconocieron la Tierra Prometida informaron temerosos que allí habitaban gigantes y que era imposible conquistarla. Sus palabras sembraron el miedo entre la gente.] Los israelitas comenzaron a gritar, y aquella noche se la pasaron llorando. 2 Todos ellos se pusieron a hablar mal de Moisés y de Aarón. Decían: «¡Ojalá hubiéramos muerto en Egipto, o aquí en el desierto! 3 ¿Para qué nos trajo el Señor a este país? ¿Para morir en la guerra, y que nuestras mujeres y nuestros hijos caigan en poder del enemigo?» 26 El Señor se dirigió a Moisés y Aarón, y les dijo: 28 «Ve a decirles de Mi parte: “Yo, el Señor, juro por Mi vida que voy a hacer que les suceda a ustedes lo mismo que les he oído decir. 29 Todos los mayores de veinte años que fueron registrados en el censo y que han hablado mal de Mí, morirán, y sus cadáveres quedarán tirados en este desierto. 31 En cambio, a sus hijos, de quienes ustedes decían que iban a caer en poder de sus enemigos, los llevaré al país que ustedes han despreciado, para que ellos lo disfruten. 34 Ustedes estuvieron cuarenta días explorando el país; pues también estarán cuarenta años pagando su castigo: un año por cada día”». (V. todo el relato en Números 13:27–33; 14:1–4,26–34.)

Job 3:25
Todo lo que yo temía, lo que más miedo me causaba, ha caído sobre mí.

Isaías 7:9
Si ustedes no […] creen, de cierto no permanecerán.

Mateo 13:58
No hizo [Jesús] allí muchas maravillas, a causa de la incredulidad de ellos.

Mateo 17:16,18–20
[El padre de un muchacho que sufría ataques dijo a Jesús:] «Se lo traje a Tus discípulos, pero no han podido sanarlo». 18 Entonces Jesús reprendió al demonio y lo hizo salir del muchacho, que quedó sano desde aquel momento. 19 Después los discípulos hablaron aparte con Jesús, y le preguntaron: «¿Por qué no pudimos nosotros expulsar el demonio?» 20 Jesús les dijo: «Porque ustedes tienen muy poca fe. Les aseguro que si tuvieran fe, aunque solo fuera del tamaño de una semilla de mostaza, le dirían a este cerro: “Quítate de aquí y vete a otro lugar”, y el cerro se quitaría. Nada les sería imposible».

Filipenses 4:6,7
Por nada estén afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús.

Santiago 1:6,7
Pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. 7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.

2. Si confiamos en el Señor, no tenemos nada que temer, puesto que Jesús es infalible

Números 23:19
Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?

Job 42:2
Yo reconozco que todo lo puedes.

Salmo 37:5
Encomienda al Señor tu camino, confía en Él, que Él actuará.

Salmo 55:22
Echa sobre el Señor tu carga, y Él te sustentará; Él nunca permitirá que el justo sea sacudido.

Jeremías 32:27
Yo soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?

Mateo 9:28
«¿Creen ustedes que puedo sanarlos?» Ellos respondieron: «Sí lo creemos, Señor».

Mateo 19:26
Mirándolos Jesús, les dijo: «Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible».

2 Corintios 1:20
Todas las promesas de Dios son en Él «Sí», y en Él «Amén», por medio de nosotros, para la gloria de Dios.

Filipenses 4:13
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

1 Pedro 5:7
Pongan sus preocupaciones en las manos de Dios, pues Él tiene cuidado de ustedes.

3. Si intentamos hacerlo todo con nuestras fuerzas carnales, nuestros temores están bien fundados, puesto que estamos destinados al fracaso

1 Samuel 2:9
No por la fuerza ha de prevalecer el hombre.

Salmo 33:16,17
Ningún rey se salva por su gran ejército, ni se salvan los valientes por su mucha fuerza; 17 los caballos no sirven para salvar a nadie; aunque son muy poderosos, no pueden salvar.

Salmo 127:1
Si el Señor no construye la casa, de nada sirve que trabajen los constructores.

Jeremías 17:5
El Señor dice: «Maldito aquel que aparta de Mí su corazón, que pone su confianza en los hombres y en ellos busca apoyo».

Juan 15:5
Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a Mí, y Yo unido a él, da mucho fruto; pues sin Mí no pueden ustedes hacer nada.

1 Corintios 10:12
El que piensa estar firme, mire que no caiga.

4. Cuando nos sentimos débiles e incapaces, Dios puede actuar más eficazmente por medio de nosotros

Isaías 40:29
Él da fuerzas al cansado, y al débil le aumenta su vigor.

2 Corintios 1:8,9
Fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vida. 9 De hecho, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos.

2 Corintios 4:7
Tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros.

2 Corintios 12:9,10
[El Señor] me ha dicho: «Bástate Mi gracia; porque Mi poder se perfecciona en la debilidad». Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 10 […] Porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Hebreos 11:34
[Hombres que tuvieron una fe firme en Dios] apagaron grandes incendios. Escaparon de que los mataran con espada, recibieron fuerzas cuando más débiles estaban, y en la guerra fueron tan poderosos que vencieron a los ejércitos enemigos.

5. No obstante, si tememos no ser capaces de lograr lo que Dios nos pide, en realidad no solo dudamos de nosotros, sino del Señor y de Su Palabra

Romanos 9:20,21
¿Quién eres tú, oh hombre, que le contestas a Dios? ¿Dirá acaso el objeto modelado al que lo modela: «¿Por qué me hiciste así»? 21¿O no tiene el alfarero derecho sobre el barro?

Números 11:21–23
Moisés respondió: «El pueblo que viene conmigo es de seiscientos mil hombres de a pie, ¿y dices que nos vas a dar a comer carne durante un mes entero? 22 ¿Dónde hay tantas ovejas y vacas que se puedan matar y que alcancen para todos? Aun si les diéramos todo el pescado del mar, no les alcanzaría». 23 Pero el Señor le contestó: «¿Crees que es tan pequeño Mi poder? Ahora vas a ver si se cumple o no lo que he dicho».

1 Samuel 27:1
[Aunque Dios le había prometido el trono, David tenía miedo de fracasar.] David pensaba: «Tarde o temprano, Saúl me va a matar». (V. 1 Samuel 16:13.)

Lucas 1:13,18–20
El ángel le dijo: «Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan». 18 Dijo Zacarías al ángel: «¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada». 19 Respondiendo el ángel, le dijo: «Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas. 20 Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste Mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo».

6. Si creemos en la Palabra de Dios y la aplicamos, ¡tenemos el éxito asegurado, por más que suframos algunos reveses!

Josué 1:8
Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Deuteronomio 29:9
Cumplan los términos de esta alianza y pónganlos en práctica, para que les vaya bien en todo lo que hagan.

2 Crónicas 20:20
Confíen en el Señor su Dios, y estarán seguros. Confíen en Sus profetas y triunfarán.

Salmo 1:2,3
¡En la ley del Señor está su deleite, y en Su ley medita de día y de noche! 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera.

Mateo 7:24,25
Cualquiera que oye estas palabras Mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; 25 y cayó la lluvia, y vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca.

Santiago 1:25
El que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este será bienaventurado en lo que hace.

7. No apartemos los ojos de Jesús y de Sus promesas

Salmo 27:13
Hubiera yo desmayado, si no hubiera creído que había de ver la bondad del Señor en la tierra de los vivientes.

Mateo 14:25–31
[Mientras el apóstol Pedro tuvo los ojos puestos en Jesús, pudo caminar sobre el mar:] A la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. 26 Y los discípulos, al ver a Jesús andar sobre el mar, se turbaron, y decían: «¡Es un fantasma!» Y de miedo, se pusieron a gritar. 27 Pero enseguida Jesús les dijo: «Tengan ánimo, soy Yo; no teman». 28 Y Pedro le respondió: «Señor, si eres Tú, mándame que vaya a Ti sobre las aguas». 29 «Ven», le dijo Jesús. Y descendiendo Pedro de la barca, caminó sobre las aguas, y fue hacia Jesús. 30 Pero viendo la fuerza del viento tuvo miedo, y empezando a hundirse gritó: «¡Señor, sálvame!» 31 Al instante Jesús, extendiendo la mano, lo sostuvo y le dijo: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?»

Filipenses 3:13,14
Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

2 Timoteo 1:12
No me avergüenzo. Porque yo sé en quién he creído, y estoy convencido de que Él es poderoso para guardar mi depósito hasta aquel día.

Hebreos 12:2,3
Fijemos nuestra mirada en Jesús, pues de Él procede nuestra fe y Él es quien la perfecciona. Jesús soportó la cruz, sin hacer caso de lo vergonzoso de esa muerte, porque sabía que después del sufrimiento tendría gozo y alegría; y se sentó a la derecha del trono de Dios. 3 Por eso, no se cansen ni se desanimen.

8. Si deseamos ante todo acatar la voluntad del Señor, Él nos ayudará y nos hará prosperar

2 Crónicas 16:9
Los ojos del Señor recorren toda la tierra para fortalecer a aquellos cuyo corazón es completamente Suyo.

2 Crónicas 31:21
En todo cuanto emprendió en el servicio de la casa de Dios, de acuerdo con la Ley y los mandamientos, [Ezequías] buscó a su Dios, lo hizo de todo corazón, y fue prosperado.

Salmo 37:23,24
Por el Señor son ordenados los pasos del hombre, y el Señor se deleita en su camino. 24 Cuando caiga, no quedará derribado, porque el Señor sostiene su mano.

Salmo 68:28
Tu Dios ha ordenado Tu fuerza; confirma, oh Dios, lo que has obrado en nosotros.

Salmo 94:17,18
Si el Señor no me hubiera ayudado, yo estaría ya en el silencio de la muerte. 18 Cuando alguna vez dije: «Mis pies resbalan», Tu amor, Señor, vino en mi ayuda.

Eclesiastés 8:12
Les irá bien a los que a Dios temen, los que temen ante Su presencia.

2 Corintios 3:4,5
Tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; 5 no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios.

Filipenses 1:6
Dios empezó el buen trabajo en ustedes, y estoy seguro de que lo irá perfeccionando hasta el día en que Jesucristo vuelva.

Publicado en Tour temático de la Biblia: Una vida más feliz
© Aurora Production AG, Suiza, 2012

Comments

  • DAVID MONTES
    9 noviembre, 2018

    Me gusto mucho su blog me ah ayudado mucho sobre el problema que estoy pasando Dios Bendiga Grandemente su ministerio

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